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La princesa de los espejos

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1 La princesa de los espejos el Mar Jun 21, 2011 7:11 pm

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Bueno chicas no se si les había contado que me gusta escribir y estoy tratando de escribir un libro jaja bueno acá les dejo el primer capítulo, espero que les guste.. me gustaría escuchar sus críticas ya sean si les gusto o no, porque eso me ayuda a mi para poder ir creciendo... Y si les gusta les iré subiendo más capítulos. Bueno en fin me despido y acá les dejo mi historia...




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La princesa de los espejos


El mundo de Xia se vino abajo al enterarse en su décimo octavo cumpleaños de secretos que cambiaron su vida para siempre. No solo se entero que su querido hermano y su difunto padre no eran humanos. Sino que ella tampoco era del todo humana. En sus genes no solo corría humanidad, sino que también corría una mitad parte vampiro. Y eso no es todo, ella se entera que hay muy pocos media-sangre como ella, y que cada uno tiene una habilidad que lo hace único. Xia va a tener que aprender a lidiar con su nueva vida, con su don, y en medio de todo esto, ella conocerá el amor.











Mi nombre es Xia, tengo 18 años y hoy les voy a contar mi historia.
Todo comenzó hace unos meses, el día de mi cumpleaños número dieciocho. Siempre tuve una vida normal, o eso es lo que yo creía. Hasta aquel día en el que mi vida cambio para siempre.




Capítulo 1




-¡Feliz cumple dormilona! – Exclamó mi madre mientras entraba a toda prisa a mi habitación.

-mmm... ¿Qué hora es?...- me esforcé por decir con la voz ronca del sueño, mientras estiraba mi brazo para alcanzar el reloj que estaba en mi mesa de luz para saber la hora.

-Son las siete -gemí- déjame dormir un rato más. -me esforcé por decir en modo de súplica.

- Xi hoy es tu cumpleaños número dieciocho, es motivo para levantarse temprano y festejarlo. -me dijo con una mirada que no supe descifrar.

-Vamos, arréglate, vístete y ven a la cocina a desayunar, que hay una sorpresa para ti.

Me di vuelta y me tapé con las sabanas para tratar de seguir durmiendo. Pero mi madre ya había abierto las cortinas y la claridad del día traspasaba por la ventana. Así que di mi mejor esfuerzo por salir de la cama y dirigirme hacia el baño.

No sé por qué mi madre le da tanta importancia a los cumpleaños, para mí es un simple día mas del año. Una vez que terminé de bañarme y lavarme los dientes, me dirigí a mi habitación a ponerme algo de ropa. Me puse lo primero que encontré en el armario, hoy no me sentía con ánimos como para elegir con mayor determinación como lo suelo hacer cada vez que me visto.

Tomé unos jeans que encontré apenas abrí el armario y agarré la primera remera que encontré entre todo ese montón de ropa.

Cuando terminé de vestirme, hice lo mismo que hago todas las mañanas desde que tengo memoria. Me quedo un rato mirando mi reflejo en el espejo. Siempre me sentí atraída hacia ellos, las personas piensan que lo hago por vanidad, pero cada vez que paso junto a algún espejo siento la necesidad de mirarme, es como una compulsión enorme que me pide a gritos que mire a través del cristal. Cada vez que me miro, siento una calidez en el corazón que no puedo explicarla con palabras. Me siento como en casa, y es ilógico porque a veces estoy en casa. Hay veces que hasta me pasa algo muy extraño siento como si alguien me estuviera mirando. Sé que suena loco, pero así me siento. Y algunas veces hasta podría jurar que veo unos ojos verdes, que son los más hermosos que he visto en mi vida. Pero es imposible, así que nunca le doy importancia.

Cuando terminé con mi vieja rutina, me dirigí hacia la cocina a tomar mi desayuno como todas las mañanas. Pero nunca espere encontrarme con lo que me encontré allí.

-Feliz cumple hermanita.

- ¡Liam! -grité y corrí a los brazos de mi medio hermano, él y yo no nos veíamos desde hace más de cinco años.

Nos abrazamos por un largo rato hasta que Liam rompió el abrazo para mirarme a la cara y sonreírme con esa sonrisa que sólo tenía para mí, que con solo verla hace que se me llene el corazón con una calidez que solo él tiene para darme.

Liam es 4 años mayor que yo. Ambos tenemos parecido físicamente pero tenemos diferentes personalidades.

Liam es una persona tranquila, es sociable y es muy reservado con sus cosas, es honesto y comprensivo. Y sobre todas las cosas es aventurero como yo, no tiene miedo ni a los riesgos ni a los desafíos. Lo que más admiro de mi hermano es su fuerza interior. Nunca conocí a alguien tan entero como él. Parecería que nada ni nadie puede desestabilizarlo o afectarlo. Nunca lo he visto afectado por nada, excepto cuando murió nuestro padre. El murió cuando Liam tenía 9 y yo 5. No recuerdo mucho de ese tiempo, solo que una mañana mi madre me despertó y me dio la triste noticia de que mi padre había fallecido en un trágico accidente automovilístico cuando venía de camino a nuestra casa, ya que el vivía en la otra parte de la cuidad. Mis padres nunca se casaron pero se tenían un gran aprecio y respeto mutuamente. Cuando fui creciendo quise saber mas detalles sobre el accidente que causó su muerte, pero cada vez que sacaba el tema mi madre se ponía nerviosa y automáticamente cambiaba de tema para hablar sobre otra cosa, y siempre me decía: Cariño, en la vida solo hay que vivir de lindos recuerdos, esos son los que te hacen seguir adelante, no vale la pena que te amargues por tristes cosas que sucedieron en el pasado, ya que no puedes cambiarlas, pero lo que si puedes hacer es arreglar las cosas que todavía tienen arreglo para el futuro. Saber mas detalles sobre la muerte de tu padre no lo va a hacer menos doloroso de lo que ya es para ti, sino que va a ser peor, créeme cuando te digo que lo mejor para ti es dejar este tema en el pasado y recordar las cosas lindas que viviste junto a Luc.

Físicamente Liam y yo tenemos la piel de un tono bronceado. Los dos tenemos el mismo color de pelo, un tono entre castaño oscuro con algunas mechas de unos tonos un poco más claros. Él lo tiene medio corto y desprolijo, y el mío es largo hasta la cintura y medio ondulado. Ambos tenemos los ojos color miel y somos más altos que los demás.

Liam es apenas unos centímetros más alto que yo, debe medir aproximadamente mas de un metro ochenta. Mientras que yo mido un metro setenta y cinco de altura. Él es enorme en comparación mía, tiene unos brazos muy musculosos y unos abdominales tan marcados que se le notan a través de la remera que lleva puesta, tiene unas piernas largas y enormes, se podría decir que tiene piernas de futbolista, aunque no practique ni este ni ningún deporte. Yo soy esbelta, con curvas bien definidas. Gracias a dios estoy bien repartida tanto en el busto como en lo demás. Tengo una cintura pequeña, el abdomen plano y marcado, unas piernas firmes y largas. Me mantengo en buena forma gracias a que practico lucha. Si, lo sé, la lucha no suena para nada algo femenino, pero es algo que me ayuda a despejarme y a poder defenderme en caso de que lo necesite. No es que lo haya necesitado muchas veces, solo alguna que otra vez. Cuando alguien se mete con uno no hay nada mejor que saber técnicas de lucha, hace que te respeten y que la próxima vez que te quieran decir o hacer algo lo piensen dos veces. Tampoco crean que soy una persona agresiva, solo me defiendo en el momento necesario.

El rostro de Liam simplemente es perfecto. Tiene un rostro rectangular, una nariz recta y unos labios bien definidos. Tiene la sonrisa más perfecta y cuando sonríe se le forman unos pequeños hoyuelos a ambos lados del rostro que le dan un toque muy tierno. Posee una mirada tan profunda, que al mirarlo te pierdes en sus ojos, parecería como si te mirara el alma y que con tan solo una mirada pudiera descubrir todos tus secretos.

Hoy estaba vestido muy sencillo, y le quedaba muy lindo. Tenía un jean gastado, unas zapatillas negras y una remera negra que le quedaba muy ajustada y hacia que se le resaltaba mucho más su físico.

-No puedo creer que haya pasado tanto tiempo desde la última vez que te vi. -dijo mientras me miraba atónito de lo crecida que estaba en comparación de la última vez que nos vimos.

- Más de cuatro años. -Le recordé.

- Lo sé. -me dijo un poco afligido.

- ¿Por qué no se sientan y desayunan algo?- Interrumpió mi madre mientras nos ofrecía una taza de té.

Simplemente no podía creer lo que estaba pasando. Que Liam, mi hermano, estuviera hoy en mi casa, al lado mío. Debo de estar soñando pensé.

- ¿Qué haces aquí? -Le pregunté. Esa pregunta había estado rondando en mi cabeza desde el preciso momento en que lo vi. No es que me desagradaba la idea de ver a mi hermano, sino que me parecía raro que después de tanto tiempo sin vernos de golpe apareciera de visita. Ahora comprendo el porqué del entusiasmo de mi madre cuando me fue a levantar esta mañana, era que Liam estaba de visita.

-Tenía ganas de verte Xia, hoy es tu cumpleaños, es un día importante para ti.

- Pero ¿Por qué hoy, por qué en este cumpleaños y no en lo otros? -cuando noté que lo había lastimado me apresuré a decir- Liam no me malinterpretes, me encanta verte y que estés aquí, pero es que me pareció raro que así de golpe vengas, cuando el único contacto que mantenemos es vía mail y por teléfono, me pareció raro eso es todo.

- Es que hoy es un día importante Xi, hoy cumples la mayoría de edad y no podía no estar presente -dijo con una sonrisa media forzada. Noté que había algo que no me estaba diciendo, pero traté de no darle importancia. Ahora lo único que importaba era que Liam estaba al lado mío, sin importar el verdadero motivo de su visita.

- Me alegro de que estés aquí. -le dije, sin ocultar mi felicidad de verlo.

Él me regaló una de esas sonrisas que solo tenía para mí, y me tomó de la mano.

-Yo también me alegro de estar acá, princesa.

Princesa. No me llamaba así desde que era pequeña. Y no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas con ese apodo tan cariñoso que solo él me decía. Pero utilicé todo mi esfuerzo para no arruinar el momento con lágrimas que de seguro no iban a parar una vez que empezara a caer la primera.

- ¿Cómo hiciste con la Academia para que te dejaran venir de visita? –esa era otra de las preguntas que estaban rondando por mi cabeza, ya que en la Academia a la que iba Liam eran muy estrictos con él y cada vez que le preguntaba si iba a venir a visitarme o si podía yo ir a visitarlo me decía siempre que tenía que estudiar o las autoridades del Instituto nunca lo dejaban venir y mucho menos que fuera de visita. Se notaba que eran muy exigentes.

- Les expliqué que hoy era un día muy importante, que cumplías la mayoría de edad y que como hace años que no te veo quería darte la sorpresa de mi visita- dijo con una cálida sonrisa.

- A veces creo que estás encerrado en la cárcel ¿Acaso el riguroso Liam Seigner se atrevió a romper alguna regla o a descontrolarse un poco y lo metieron en una correccional juvenil? –pregunté en forma de broma con una sonrisa.

Liam no pudo evitar reírse de mis palabras.

- No es tan malo como parece Xi, se que a veces...- con a veces se quedo corto pensé- son un poco estrictos, pero es un excelente lugar, me encantaría que lo conozcas y así veras que no es tan malo.

¿Yo yendo a ese lugar? Ni hablar.

- ¿Cómo te está yendo en la Academia? –pregunté, para variar un poco con la conversación. Por un momento creí ver que la pregunta lo había perturbado, pero eso no tenía sentido. Además Liam me estaba sonriendo y eso opacaba todo lo demás.

- Bastante bien por suerte, este año se está haciendo un poco más complicado que los anteriores, porque como ya sabes este año es el último.

- Es verdad -recordé- este es tu último año como presidiario. –dije con ironía y en forma de broma, Liam estaba sonriendo pero mi madre estaba mirándome con una cara de que tenía ganas de matarme. Y eso nos hizo reír tanto a Liam como a mi, mi madre nos miraba como a unos locos mientras fruncía el ceño.

Liam estaba yendo a la Academia St. Claire, una que es privada y muy cara, es de esas en las parece que los padres quieren deshacerse de sus hijos mandándolos lejos ya que queda en el medio de la nada. Además de que dura unos cuantos años mas que el instituto normal, ya que viene con carreras universitarias incluidas o algo así. Una vez Liam me explicó como era el asunto pero como es costumbre no le di importancia a la conversación. Aun no entiendo que es lo que le gusta de ese lugar. Yo nunca podría sentirme cómoda en un lugar como ese, en donde el pueblo más próximo está a kilómetros de distancia y mucho menos soportaría tener que vivir allí. ¿A quién en su sano juicio le gustaría vivir en su propia escuela? Además de ser súper estricta, sin duda parecía mas una cárcel que otra cosa, pero gustos son gustos.

- A vos princesa ¿Cómo te está yendo?

Antes de responder lo pensé un instante y analicé mi vida. ¿Cómo me estaba yendo?

Había terminado la escuela hace unos meses y todavía no tenía bien definido que es lo que quería hacer con mi vida, así que me tomé unos meses para descansar y analizarlo. La verdad es que no sirvió de mucho porque en vez de ayudarme a decidir me mareo más. ¿Qué quiero hacer de mi vida? ¿Trabajar? ¿Estudiar? La verdad que todavía no lo tengo en claro. Es que el problema es que soy una persona muy indecisa, un día quiero ser doctora y al otro quiero ser algo totalmente diferente. Un día me levanto y quiero trabajar y al otro día quiero estudiar.

A veces me gustaría poder ser como Luna mi mejor amiga, ella sí tenía bien en claro lo que quería ser, y era ser abogada, y desde que terminó el instituto se dedicó a seguir abogacía. Hablando de Luna, hoy iba a venir a buscarme por mi cumple e íbamos a salir a tomar algo, pero ahora que está Liam, simplemente no puedo salir con Luna. A ella la veo todos los días, y a mi hermano no lo veo nunca. Ella de seguro va a saber entenderme.

En lo que respecta a mi vida amorosa, simplemente no tengo. Desde que los chicos del instituto sabían que iba a lucha y mas de una vez me vieron dándole algún que otro escarmiento a algunos abusivos y abusivas del colegio, no era precisamente el estilo de chicas que buscaban, es que hay que entenderlos, cualquier hombre se sentiría intimidado estando junto a una mujer que lo supera en fuerza y que practica lucha como un pasatiempo. No, ellos lo que buscan son a las típicas cabeza huecas, que en lo único que piensan es en si están bien arregladas, esas que lloran si se les rompe una uña, las que los hacen parecer a ellos los fuertes, aquellas que no les dañan su orgullo al saber que en una simple pulseada ganan sin problemas, y no una que podría dejarlos culo para arriba con tan solo una patada. Así que gracias a mi afición por la lucha, no tengo vida amorosa. No es que me moleste tampoco. Bueno está bien, tengo que reconocer que duele ver que todas las demás chicas tienen novios y yo no simplemente por el hecho de herir su orgullo masculino al ser más fuerte que ellos.

Igual no creo que a Liam le interese saber acerca de mi falta de vida amorosa, voy a omitir esta pequeña parte.

Al ver la cara de mi hermano me di cuenta que todavía estaba esperando una respuesta, así que le di el mismo discurso educado que les doy a todos los que me preguntan sobre mi vida, para no decirles que no tengo ni las mínima idea de lo que quiero.

-Digamos que me está yendo normal, todavía estoy analizando que hacer con mi vida. Esta es una decisión importante y no me lo puedo tomar a la ligera.

-Liam, te lo resumo con que no ha estado haciendo nada desde que terminó el colegio, se la pasa en la computadora, leyendo o sino luchando -dijo mi madre en un tono de reproche.

-Bueno Coni, ella es joven todavía, es común que no sepa qué quiere hacer de su vida, a todos nos pasa.- Dijo mi hermano con complicidad mientras me guiñaba un ojo sin que mi madre lo notara.- Y en lo que concierne a la lucha me parece perfecto que sepa técnicas para en caso de necesitarlas saber como defenderse.- Hermanito cada día te adoro mas pensé mientras le sonreía en complicidad.

-¿Cuánto tiempo te vas a quedar Liam?- Le pregunté esperanzada de que se quedara algunos días.

Lo noté medio incómodo tanto a él como a mi madre.

-… la verdad… es que no puedo quedarme mucho tiempo, pasado mañana tengo que estar regresando a St. Claire. – Esto último lo dijo mirando a mi madre. Era obvio que algo no me estaban diciendo.

- ¿Qué es lo que está pasando acá? -pregunté- Se nota que ustedes dos me están ocultando algo, así que vayan al grano y díganme que es lo que está pasando.

-Coni, creo que es momento que se lo contemos- dijo Liam a mi madre, haciendo caso omiso de mi pregunta, lo dijo en un tono tan serio que me dio un escalofrío.

Ella le asintió con la cabeza, la expresión de su cara era imposible de definir, y no tenía ni la más mínima idea qué era lo que podría estar pasando en este momento por la cabeza de ella. Y como ninguno de los dos dijo nada opté por seguir presionando.

-¿Decirme qué? –Les pregunté mirándolos a ambos.

-Hija, hay algo que tenemos que contarte. Ya es el momento para que lo sepas ahora que por fin has cumplido los dieciocho.

¿De qué demonios estaba hablando? ¿Qué es eso que tenían que decirme, que no podían habérmelo contado antes de que cumpliera los 18?

- Mamá ¿de qué estás hablando?, no me asustes.- Nunca había visto a mi madre de ese modo.

Su cara decía que lo que tenían para contarme no era algo bueno pero que era algo de suma importancia y que sobre todas las cosas que no me iba a gustar nada.

Ahora entendía porqué la visita inesperada de Liam. Y yo que quería creer que él había venido a verme solo porque me extrañaba. De seguro él también estaba metido en esto, el también formaba parte de lo que sea que mi madre iba a contarme.

-Xia, esto que te voy a contar no creo que te guste, pero tengo que hacerlo.

-Deja de dar vueltas mamá- dije exasperada, estaba cansada de que nunca me dijeran nada y sea lo que sea que tenían para contarme quería que lo hicieran de una vez, sin seguir vacilando, porque esto ya me estaba asustando.

Esta vez fue mi hermano el que habló.

-Xi, cuando los miembros de nuestra familia se acercan a los 18 años, comienzan a sufrir una especie de cambios. Y estos cambios se van incrementando una vez que alcanzan los dieciocho…

-¿De qué estás hablando? ¿Qué tipos de cambios? ¿Cambios de look? ¿De personalidad? –le interrumpí divertida- Si es por eso no se preocupen, yo voy a seguir siendo la misma persona de siempre, si no sufrí los cambios de la adolescencia hasta ahora, no los voy a sufrir ahora que por fin soy mayor de edad. -les dije sonriendo

- Xia lo que te estamos contando es algo serio, así que por favor escucha todo lo que tenemos para decirte y después si quieres acotar, puedes hacerlo- dijo mi madre en un tono un poco seco.

La verdad no entendía nada a que venía todo esto. Cada vez esto me resultaba más extraño, primero aparece Liam que hace años que no lo veía, y ahora me dan a entender que voy a experimentar algún tipo de cambio, y lo dicen tan serios que parecería que me fuera a convertir en alguna especie de criatura antinatural o algo así. Y cuando tomo con humor estas cosas raras que dicen, se enojan. La verdad es que no los entiendo. Pero voy a ser paciente, aunque paciencia es lo que me falta y voy a escuchar todo lo que quieren contarme.

-Xi, esto que te voy a decir sé que no va a ser fácil de escuchar y mucho menos de asimilar...- dijo Liam, en un tono tan serio que me dio un escalofrío por todo el cuerpo.

- Seguro habrás escuchado sobre Caín y Abel...- sonó mas como una afirmación que como una pregunta, pero por supuesto que había escuchado sobre la historia esa, de que Caín mato a su hermano y bla,bla,bla... pero ¿Qué tenía que ver esta historia con lo que era tan importante que me iban a contar? Liam no me dio tiempo a preguntar, y siguió con la historia.

-… Cuenta la historia que cuando Caín mata a su hermano Abel, al ser el primer asesinato Dios lo castiga desterrándolo y maldiciéndolo a vivir en la eternidad obligado a alimentarse de la sangre de los vivos, como fiel recordatorio de la sangre derramada de su hermano. La progenie de Caín también estaba condenada a vivir a través de la sangre. De ahí sale el mito de los vampiros. Lo que no sabes, es que esto realmente no es ningún mito. Esta raza que se alimenta de la sangre existe, nuestra familia proviene de ella.

Las palabras de mi hermano no paraban de dar vueltas en mi mente. Estaba tratando de asimilar lo que Liam acababa de contarme. Antes de que pudiera acotar algo, o empezar a reírme de las idioteces que mi hermano estaba diciendo el prosiguió con la historia.

- La familia Seigner, somos una de las tantas familias descendientes de Caín. Se podría decir que pertenecemos a los vampiros, pero no nos gusta que nos llamen así- dijo con una mueca de desagrado- … a los vampiros se los reconoce como seres del mal, sin alma, sedientos de sangre y muerte, y nosotros sacando el lado de la sangre, no somos nada comparado con esas criaturas mitológicas. La familia de mi madre y la de nuestro padre provienen de esta misma raza, por esa razón yo también lo soy. Pero tu caso es diferente. Tú eres diferente- agregó mientras me miraba con preocupación.

No me salían las palabras, estaba entre comenzar un ataque de risa histérica tratando de rogar que todo esto fuera un sueño o una broma, pero al ver que él y mi madre me estaban mirando muy serios me di cuenta que lo que me acababa de contar no era ninguna broma, pero aun así me negaba a creer eso, así que me esforcé por preguntar con la voz media ronca por la conmoción.

- ¿yo?

- Tu caso es diferente, ya que Constanza es humana. Por lo tanto en tu sangre no solo corre la humanidad, sino que también corre nuestra raza.

Mi primera reacción habría sido entregarme a la histeria y comenzar a reírme como una loca, pero se notaba que lo que me estaban diciendo era verdad o por lo menos ellos creían que era verdad. Y si lo que mi hermano decía era verdad, eso quería decir que los vampiros existían y más importante era que lo llevaba en mis genes.

-¿Esto es una broma Liam? - Le pregunté rogando con todas mis fuerzas que realmente lo fuera, no quería ni considerar lo que me estaba contando como parte de la realidad.

-Xi ¿Realmente crees que yo voy a estar bromeando con algo así?- preguntó mientras me miraba con compasión.

No podía hablar, me quedé helada. Mi cabeza daba vueltas y no podía dejar de pensar en lo que me acababa de contar mi hermano... mi querido hermano que era un... un... vampiro... Oh dios…

-Xi cálmate, estás temblando.- no me había dado cuenta de que estaba temblando, hasta que mi madre me lo dijo.- Toma un poco de té, creo que lo necesitas cariño, se que todo esto es muy difícil de asimilar pero…- no escuché ni una sola palabra de lo que mi madre seguía diciéndome, en lo único en lo que podía pensar era en que yo era mitad humana, que mi hermano no era humano y que mi padre al parecer tampoco lo era...

-¿Co...cómo es posible?- me esforcé por encontrar mi voz y preguntar.

-No sé cómo responderte eso. Pero es importante que sepas algunas otras cosas más sobre nosotros, ya que también está en tu sangre. Nosotros necesitamos de sangre para vivir, pero aun así puedes seguir comiendo normalmente, aunque eso no nos nutre, solo la sangre lo hace. Nuestra sed de sangre se despierta cuando uno alcanza los dieciocho años. No estamos muertos como se cree de los vampiros, sino que podemos respirar y nuestro corazón late como cualquier otra persona normal. Como verás podemos salir a la luz del sol y no nos afecta. Lo que si tenemos son algunas habilidades especiales, como por ejemplo somos cuatro veces más fuertes que una persona normal, sanamos mucho más rápido que lo normal, mira...- dijo y luego sacó una daga que tenía guardada en el pantalón y se hizo un pequeño corte en la mano.

Al principio no noté lo que estaba haciendo porque estaba demasiado aturdida con tanta información, pero cuando noté lo que hizo me quedé congelada. No porque se haya cortado, sino por lo que vino después. No lo podía creer, donde recién había una herida, ahora ya no había nada. La piel estaba sana y normal, como antes de que realizara el corte. Simplemente no podía creer lo que mis ojos estaban viendo, todo esto me parecía tan irreal que seguía consolándome diciendo que todo esto era un sueño hasta que Liam tomó mi mano y sin que notara lo que pretendía hacer, hizo un pequeño corte en la mía. Yo grite pero no por el dolor sino porque no me lo esperaba.

-¿Qué haces? Me cortaste –lo acusé enfadada y conmovida.

Liam hizo caso omiso a mi enojo y me dijo:

-Mira tu mano Xi.

Cuando bajé la mirada a donde tendría que estar el corte me quedé muda. Oh dios. Yo era igual que él, no había dudas de eso. En donde antes había un corte, ahora se estaba cerrando. ¡Se estaba cerrando! Y ahora ya no había nada. Igual que como pasó con Liam. No había dudas de que ni yo, ni el éramos humanos.

Miré a Liam y con los ojos llenos de lágrimas le dije:

-No puedo creerlo, es verdad. Todo lo que me contaste, sobre los vampiros, sobre nosotros. No somos humanos...- dije con la poca voz que me quedaba, tenía un nudo en la garganta que no me permitía hablar.

-No llores princesa- me dijo y luego me abrazó.

-Es que todo esto es tan irreal, es muy de película.
Todo esto parece mentira, pero sé que no lo es. Pero no entiendo, cómo es posible que nunca me diera cuenta de nada de esto- les dije tanto a mi hermano como a mi madre que estaba tan callada que parecía como si no estuviera en la habitación.

-Es que pensábamos que eras humana cariño, hasta hace algunos meses… que fue cuando yo noté tus cambios, y por eso llame a Liam y le pedí que viniera hoy, ya que era mejor que él te lo explicara todo- dijo mi madre, con los ojos llenos de lágrimas. Era obvio que esto también le estaba afectando a ella.

- Pero… pero yo me he cortado muchas veces en el pasado, y nunca me pasó lo que pasó hoy ¿cómo es posible eso? Tiene que haber algún error… capaz que yo si soy humana… si tiene que ser eso. Todo esto tiene que ser una confusión- dije.

- Princesa, como te dije, nosotros los cambios los empezamos a notar cuando nos estamos acercando a la mayoría de edad, por eso es que antes no sanabas como ahora. Se dice que cuando Caín mató a su hermano, el tenía la edad de 18 años. Por ese motivo antes de que cumplamos la mayoría de edad nosotros somos como cualquier otro humano normal y corriente, y al llegar a la edad en la que Caín fue “maldecido” por así decirlo, es cuando nosotros, los descendientes de Caín comenzamos a tener los cambios.

-¿Qué cambios? ¿Qué cambios son los que notaste en mi mama?- le pregunté a mi madre mientras me secaba las lágrimas.

- Empezaste a tener mucha más fuerza que los demás, lo noté cada vez que te iba a ver cuándo luchabas, cada vez lo hacías con alguien el doble de grande que tú, y simplemente lo derribabas como si nada. Y la comida... cada vez estás más flaca hija, y eso no es por no comer ... porque ambas sabemos que siempre tuviste un muy buen apetito, ni tampoco es porque tengas un buen metabolismo, ni porque practiques lucha porque cualquiera que coma como tú lo haces aunque sea unos pocos kilos aumentaría, pero tú no aumentas, sino que todo lo contrario cada vez estas mas delgada y eso es porque... ya la comida no te está nutriendo como debería...- la última frase le salió casi en un susurro antes de que empezara a llorar y se abalanzara para abrazarme- Oh bebé... lo siento tanto. Yo siempre tuve la esperanza de que fueras humana, que pudieras tener una vida normal, como todos los demás. Con tu padre siempre tuvimos la esperanza de que fueras humana...

No podía hablar, ni pensar. Tenía una sensación de que necesitaba salir, correr muy lejos de todo esto. Necesitaba salir para poder pensar. Tomar algo de aire, y necesita espacio. Mucho espacio. Como pude, traté de encontrar mi voz y les dije:

-Creo que... que necesito ir a tomar un poco de aire... necesito pensar en todo lo que me acaban de contar...- les dije mientras me liberaba del abrazo de mi madre y me ponía de pie.

- ¿Te molesta si te acompaño?- Me pregunto Liam un poco inseguro.

-No, está bien. Si quieres venir.



Última edición por karrr el Sáb Jun 25, 2011 5:03 am, editado 2 veces

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2 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 4:45 am

Alexandrine


MODERADORAS
MODERADORAS
Hermosa historia Karrr... ya me he quedado con ganas de más... Smile
Spoiler:
Deberías achicar el tamaño de la firma, sino las chicas te retarán luego Wink



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3 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 4:55 am

karrr


PRE TRANS
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Alexandrine escribió:Hermosa historia Karrr... ya me he quedado con ganas de más... Smile
Spoiler:
Deberías achicar el tamaño de la firma, sino las chicas te retarán luego Wink


Gracias por avisarme lo de la firma no me habia dado cuenta que era tan grande jaja, ahora subo el segundo capitulo por si estas interesada en seguir la historia Smile

Ver perfil de usuario http://kkaru.blogspot.com/

4 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 4:59 am

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Capítulo 2



Estuvimos caminando en silencio por un rato demasiado largo, hasta que Liam decidió romper ese silencio.

-Xi, háblame. ¿Cómo estás? ¿Cómo lo estás llevando?

Medité un segundo lo que Liam me preguntó antes de responderle.

- La verdad todavía me cuesta creer todo lo que me contaron, es decir, sé que todo lo que me dijeron es verdad, pero me cuesta aceptarlo. Estoy tan confundida… y tan llena de dudas...

-Bien, eso está bien, que tengas dudas me refiero. Yo estoy aquí para ayudarte y responderte todas las preguntas que tengas.

-¿Por qué ahora? ¿Por qué no me lo dijeron antes?- le pregunté mientras me giraba para mirarlo a la cara.

- Porque como dijo Coni, ella y nuestro padre tenían la esperanza de que fueras totalmente humana y de nunca tener que llegar a este punto.

-Es decir que si yo hubiera sido completamente humana, nunca me habrían dicho la verdad...- Sé que soné dolida y no enojada, que era como yo quería sonar, pero la verdad es que lo estaba, me sentía traicionada. Ellos solo iban a contarme algo así solo en el caso de que yo fuera como ellos. Nunca me sentí tan traicionada en toda mi vida, no solo por mi madre, sino más que nada por Liam. Con quien a pesar de no verlo casi nunca, creí que confiaba en mi lo suficiente como para poder contarme algo así. -...es decir que no confiabas en mi lo suficiente como para contarme algo tan importante de tu vida.- le acuse mientras apartaba la mirada, no podía seguir mirándolo mientras mis lágrimas comenzaban a rodar por mis mejillas.

Liam me agarró de los hombros y me detuvo. Me giró la cara y sostuvo mi rostro entre sus manos para que lo mirara a los ojos mientras me secaba las lágrimas.

-Princesa no llores, no es que no confiara en ti, por supuesto que yo confío en ti. Es que era lo que nuestro padre quería. Ese era uno de sus deseos, el quería protegerte de todo esto, no sabes lo difícil que es nuestro mundo. Todos queríamos protegerte de esto...- cuando Liam mencionó a nuestro padre ví dolor en sus ojos, nunca había visto a mi hermano así.

-Liam... nuestro padre..¿Murió realmente en un accidente de autos como me dijeron? ¿O hay algo que no me hayan querido contar?-preguntó.

- Él no murió en un accidente de autos –contestó en un tono frío.

-¿Cómo... cómo murió?- Una vez que esas palabras salieron de mi boca noté que había sido un error preguntar eso. En la cara de Liam se reflejaba un dolor, un dolor tan profundo que nunca creí ver en él.

-Lo mató un demonio. –esa fue toda la respuesta que tuve.

El hecho de que mencionara la palabra demonio me dejó estupefacta. Hasta que me di cuenta que Liam siguió caminando y tuve que apurar un poco el paso hasta alcanzarlo. Y le pregunté lo que estaba rondando en mi cabeza.

-¿Los demonios también existen?- pregunté sorprendida.

Liam sonrió, pero sin humor y dijo:

-Si existimos nosotros ¿Por qué no van a existir esas criaturas infernales?

Esa respuesta me dejó más confusa de lo que ya estaba.

Es decir que si existían los demonios también podrían existir otras criaturas de las cuales uno cree que son solo mitos y ahora con ver la cara de mi hermano me dí cuenta, que son más reales de lo que pensé. Y me vinieron a la cabeza miles de preguntas para hacerle sobre las demás criaturas, y sobre los demonios, pero decidí cambiar de tema ya que noté que hablar de estas cosas le causaba dolor. Y lo que menos quería era causarle dolor. Por eso me limité a preguntar:

-¿Es verdad el mito de que los de tu raza, como quiera que se llamen, viven eternamente y no envejecen?- Todavía no me acostumbraba a incluirme como parte de la raza.

La cara de Liam volvió a ser la misma de siempre, y me sonrió con esas sonrisas que tanto me gustaban. Y contestó:

-Eso es mentira, es decir vivimos muchos más años que los humanos, envejecemos pero mucho más lento que ellos, lo hacemos a nuestra manera.

-¿Cuántos años más?- pregunte curiosa.

-Miles- respondió. Y eso me dejó literalmente con la boca abierta.

Liam se rió al ver mi expresión y dijo todo divertido:

- Antes de que preguntes, el agua bendita no nos hace nada, y mucho menos las cruces. Podemos pisar tierra sagrada, de hecho hay varios que son muy devotos y van a misa todos los domingos. Poseemos alma. No podemos transformar a las personas, solo se puede nacer así. La plata no nos quema, tampoco dormimos en ataúdes, una estaca al corazón no nos mata, solo morimos si perdemos mucha sangre, o si nos cortan la cabeza. No nos convertimos ni en murciélagos ni en ningún otro tipo de animal, el ajo no nos hace nada a no ser que seas alérgico a él- me dijo con una sonrisa y continuó- como ya te dije no vivimos eternamente pero si miles de años y el sol no nos quema. Bebemos sangre para vivir pero también podemos comer si queremos. Y no matamos a las personas, solo necesitamos ingerir una dosis de su sangre para vivir, no tenemos que alimentarnos directamente de un humano, es decir no tenemos la necesidad de morderlos, nos alimentamos de sangre donada. Sanamos mucho más rápido que lo normal, y somos más fuertes. Y a todo eso también se le agrega un par de especialidades más.

-¿Cuáles? –pregunté, este tema me tenía muy curiosa y entretenida, mas de lo que hubiera deseado.

- Podemos ver muy bien en la oscuridad, y tenemos los sentidos mucho más intensificados que cualquier persona, podemos tele-transportarnos a cualquier lugar al que visualicemos en nuestra mente y luego solo tenemos que proyectarnos mentalmente allí para poder “viajar”, podemos controlar la mente de los humanos, esto nos servía en la época en la que la única forma de alimentación que teníamos era a través de la mordedura, ya que los bancos de sangre no existían, algunos pueden leer los pensamientos y otros pueden hasta ver el futuro. Y hay algunos mucho más viejos que hasta pueden hacer muchas más cosas de las que solo se han oído rumores.

Lo que más me quedó en la mente después de escuchar a Liam fue que podían tele-transportarse a cualquier lugar solo con imaginárselo. Así que le pregunté:

-¿Puedes ir a cualquier lugar que desees?

Liam sonrió al ver mi expresión y contestó:

-Si princesa, podemos. Pero solo si es un lugar al que conozcamos bien. Es decir, uno para poder ir a algún lugar tiene que imaginarse donde quiere ir, y tiene que visualizar varios detalles de ese lugar, para así no tener que terminar en cualquier otro lugar...- dijo con una mueca muy graciosa que me hizo reír.

- ¿A dónde terminaste esa vez que la tele-transportación te salió mal? –pregunté entretenida.
Liam me miró un rato con diversión:

-Esa historia la dejo para otro día –contestó mientras me tocaba la nariz con la punta de su dedo, un gesto cariñoso que solo hacia para molestarme, ya que significaba que no pensaba hablar mas del tema y el sabía que lo que mas odiaba es que me cuenten las cosas a media y me dejen con la incertidumbre, así que no insistí mas con eso y continúe con el interrogatorio:

-¿Y puedes llevar a otra persona mientras lo haces? – pregunté con toda la esperanza reflejada en mi cara, que por la mueca que hizo, era evidente que él notó a donde iba mi pregunta.

-No lo sé Xi, y tampoco quiero practicar contigo, así que anda borrando esa expresión de tu carita, que no te voy a llevar a ningún lado. Podría ser peligroso.

Para no mostrar la decepción en mi rostro miré hacia otro lado. Cuando me contaron esta mañana que yo no era del todo humana había quedado horrorizada, pero mientras más sabía del tema mas me gustaba la idea de tener habilidades que otros no. Tener mas fuerza, y vivir mucho más tiempo que los humanos. Mientras mas pensaba en el tema, noté que más me gustaba la idea.

- ¿Cuál es tu don? –pregunté intrigada.

- ¿Quieres saber cuál es mi don?- me preguntó con una sonrisa- Ahora te lo voy a mostrar.

Para ese momento ya habíamos llegado a una pequeña plaza que quedaba a unas cuadras de mi casa. Como era un día de semana, era común que no haya nadie en la plaza, ya que la mayoría de los chicos a esta hora se encontraban en el colegio.

Liam se acercó a una de las fuentes, y tan solo con sostener su mano a unos centímetros del agua, percibí que esta comenzaba a cambiar. Poco a poco fui observando como la temperatura del agua fue bajando hasta tal punto que lo que antes era líquido ahora se había convertido en sólido. Había congelado completamente la fuente. Unos segundos después el hielo comenzó a derretirse hasta alcanzar el estado líquido nuevamente pero esto no terminó ahí. Percibí que el agua estaba subiendo la temperatura cada vez mas, hasta tal punto que comenzó a salir vapor. El agua que antes había estado en estado natural, pasó a estar congelada, y ahora estaba hirviendo. El agua estaba hirviendo.

- Wooww- dije asombrada.

Liam me miró sonriendo y luego continuó con lo que estaba haciendo. En unos segundos el agua dejó de hervir y aparentemente volvió a su temperatura natural.

- Tócala- me dijo con una sonrisa.

- ¡Ni loca!- exclame horrorizada. Después de ver lo que hizo con el agua, capas que su truco no le salió del todo bien y yo tan inocente metía mi pobre y querida mano en una fuente hirviendo. No gracias, esta bien que a veces sea media masoquista y arriesgada, pero amaba mis manos, y no tenía ganas de perder a ninguna de ellas. No, ni pensarlo.- No pienso meter mi mano ahí- dije con una expresión de horror.

Liam comenzó a reírse y dijo:

- No seas tonta, no te va a pasar nada, ya la regule a la temperatura natural. Además sabes que jamás te haría hacer algo que pudiera lastimarte. Solo quiero mostrarte una cosa. Confía en mi.

Dudé por unos segundo y luego reconocí que Liam tenía razón, el nunca haría nada que pudiera lastimarme. Pero igual no estaba del todo segura de lo que estaba haciendo, no es que no confiara en él, pero déjate de joder ¿quién metería su mano en una fuente donde hace unos segundos salían burbujas y vapor de lo caliente que estaba? Pero yo no soy una cobarde me dije, así que con cautela fui acercando mi mano a la fuente. Despacito, solo quedan unos 20 centímetros más y estoy cerca. Vamos que puedes. Xia tú no eres una cobarde, solo unos centímetros mas y ya está. El momento pareció durar horas mientras me seguía alentando y poco a poco me iba acercando mas. Hasta que me detuve unos segundos mire mis manos y me dije:

- Queridas Mani y Manu...-si lo se debo de estar mal como para ponerle nombre a mis manos, pero bueno digamos que nunca fui del todo una persona normal, además tengo todo el derecho del mundo como para poder tomarme mi tiempo para despedirme de una de ellas, ya que iba a cometer un Manocidio...- Bueno chicas me encantó haber compartido tantos momentos, hicimos tantas cosas juntas, tantos recuerdos. Pero Mani lo siento, yo soy diestra y vivo más de Manu, así que Mani no me tomes rencor pero en caso de tener que elegir a una de ustedes me quedo con Manu, igual esto no quiere decir que no sea algo doloroso para mi. Yo las quiero a ambas.- Una vez dichas las palabras, no lo pensé dos veces y metí mi mano en la fuente, no sin antes haber gemido...

- Aaaaayy...- gemí.

-El agua…está…está normal- dije sorprendida y gemí de la vergüenza, sabía que de seguro debía de estar como un tomate por haber hecho semejante papelón, quedé como una cobarde. No es que yo sea una cobarde, pero díganme la verdad, ¿si tuvieran que meter la mano en una fuente que antes había estado hirviendo, no les daría miedo de perder su mano en el intento? A todo esto, Liam me estaba mirando muy entretenido, con una sonrisa de oreja a oreja en su bello rostro.

-¿Acabaste de llamar a tus manos Mani y Manu? ¿Acaso eso fue un discurso de despedida?- preguntó mientras me miraba como si fuera un bicho raro y luego sonrió- ...eres única hermanita.

Lo miré con una expresión entre la irritación y la vergüenza, y me limité a no decirle nada. Cuando estaba a punto de sacar mis manos Liam me dijo:

- Espera, todavía falta lo mejor.

Al principio no entendí que quiso decir hasta que de golpe comencé a notar un pequeño cambio en el agua, asustada de lo que estaba pasando amague para sacar mi mano de la fuente, pero Liam ya sabía lo que pensaba hacer antes de que lo hiciera, así que antes de que tuviera la oportunidad de sacar mi mano, el la retuvo dentro de la fuente y me dijo:

- No tengas miedo, confía en mi- me volvió a repetir, cuando notó que me estaba poniendo mas nerviosa, me miró fijamente a la cara y me repitió- Xi, por favor confía en mi -Lo dijo con una de esas miradas que deja a cualquiera embobada, esas miradas que hacen que si te piden que saltes de un puente lo hagas sin dudar, así que obviamente no pude sacar mi mano de la fuente, y decidí confiar plenamente en él.
De repente empecé a ver que alrededor de mi mano se empezó a crear una capa de hielo, pero no se sentía fría, todo lo contrario, se sentía bien. El resto de la fuente también comenzó a congelarse.

Con la mano que tenía libre decidí comprobar si el resto del hielo se sentía igual que el que estaba cubriendo mi mano.
Pero no, el resto de la fuente se sentía fría, como se tendría que sentir el hielo. Entonces mire a Liam con cara de asombro y fascinación.

- ¿Cómo es posible que la mano que está en la fuente no se congele ni sienta el frío pero con esta otra mano si?- pregunté con asombro.

Liam sonrió y dijo:

- Es simple, porque puedo controlar la temperatura, estoy controlando la temperatura de tu mano y la del agua que la rodea para que no sientas el frío ni te haga daño.

- Asombroso- dije con admiración a mi hermano, mientras el agua de la fuente estaba volviendo a la normalidad.

- Contigo al lado no se necesita ni de una estufa ni de un aire acondicionado- Le dije bromeando. Y esto hizo que los dos comenzáramos a reírnos.

- ¿Puedes hacer alguna otra cosa además de controlar la temperatura?- pregunté curiosa, mientras me secaba las manos en mi pantalón.

- Tengo la habilidad de meterme en los sueños de las personas, y poder comunicarme con ellas a través de los sueños, pero esta habilidad es muy reciente, hace poco descubrí que la tengo, así que tengo que practicar mucho para poder controlarla tan bien como cuando controlo la temperatura.

- Esto es sorprendente- dije maravillada. ¿Me pregunto si yo tendré alguna habilidad? ¿y cuál podría ser esa? Ojalá sea poder controlar el tiempo, que lindo sería eso. Ya me estaba imaginando todas las cosas que podría hacer si tan solo pudiera controlar el tiempo.

Como estaba tan entretenida con todo esto seguí con las infinitas preguntas que tenía y Liam iba respondiendo a cada una de ellas. Cuando llegué al tema que más me interesaba, noté el cambio en Liam al instante.

En un segundo estábamos riendo y hablando de lo más bien, y cuando formulé esta pregunta, el humor de Liam se esfumó al instante de su cara.

-¿Qué va a pasar conmigo Liam? ¿Qué es lo que realmente soy?- le pregunté.

Estábamos sentados al borde de la fuente. Liam me miró serio, y habló lo más sincero que pudo conmigo.

-No lo sé Xi, tú eres especial. No hay muchos casos como el tuyo y conozco muy poco del tema. No sé cuáles pueden ser tus habilidades ni tus poderes. Por eso es que con tu madre hemos decidido que lo mejor es que te vengas a vivir por un tiempo a la Academia conmigo, allí hay un montón de personas que te van a poder ayudar más que yo y te van a poder responder esta pregunta y muchas más, de las cuales yo no tengo ni la más mínima idea.

Yo creía que la Academia St. Claire era un colegio pupilo para jóvenes con una buena posición económica, hasta que Liam me contó todo acerca de esta Academia. Es un lugar en donde viven todos los vampiros jóvenes y allí los educan con las reglas y las costumbres que deben llevar a cabo durante el resto de su vida. Si no cumplen con estas reglas el consejo de vampiros, integrado por los más sabios y viejos, se encargan de estos infractores, y nadie sabe que hacen con ellos.

Liam se había ido a vivir allí ni bien cumplió los 18 y su sed de sangre se despertó. Ese era uno de los motivos por los cuales no podía venir a visitarme, ya que por lo que me explicó Liam, los vampiros no pueden relacionarse con los humanos. Y con los únicos humanos con los que tienen contacto son con los que usan para alimentarse, pero estos no son humanos comunes. Es decir, estas personas saben de la existencia de los vampiros y se comprometieron a darles su sangre a cambio de protección y una buena remuneración, además de dedicar su vida en ayuda de que los vampiros puedan vivir en paz y fuera del radar humano. Los humanos nunca podrían llegar a enterarse de la existencia de las otras razas porque eso podría provocar un caos tremendo.

-¿Irme a vivir a la academia?- le pregunté.

-Sí, creemos que eso va a ser lo mejor para ti. Además tenemos a favor que todavía no se te ha despertado la sed de sangre, pero como Constanza dijo, la comida ya no te nutre. Es cuestión de tiempo para que se despierte. Y cuando lo haga, lo mejor es que estés rodeada de gente que es como nosotros. Hay quienes son mucho más viejos y saben mucho más de esto y nos van a poder ayudar con tu tema.-Liam tomó mis manos y me miró con tanto amor en la mirada que hizo que se me llenaran los ojos de lágrimas-… Quiero que sepas princesa, que no estás sola en esto, yo estoy contigo.

Y en ese momento no aguante más y me deje llevar. Las lágrimas no paraban de salir, y luego comencé a sollozar como nunca antes en mi vida. Y le dije lo que no me animaba a decirle desde un principio.

-Tengo miedo.

-Lo sé, bebe, lo sé.

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5 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 5:00 am

Alexandrine


MODERADORAS
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Obvio que sí Very Happy Ya me he prendido... y ya empezaré a leer el nuevo capi...
Y de nada... Smile
Spoiler:
Si me permites arreglaré unos errorcitos por ahí, me dejas???



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6 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 5:02 am

karrr


PRE TRANS
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Alexandrine escribió:Obvio que sí Very Happy Ya me he prendido... y ya empezaré a leer el nuevo capi...
Y de nada... Smile
Spoiler:
Si me permites arreglaré unos errorcitos por ahí, me dejas???


Si, no tengo problema Smile

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7 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 5:04 am

Alexandrine


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Jajajaja Very Happy Es que la profe de lengua en mí es más fuerte que yo



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8 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 5:06 am

karrr


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Alexandrine escribió:Jajajaja Very Happy Es que la profe de lengua en mí es más fuerte que yo

jajaj no hay drama, a mi me haces un favor, porque no tengo mucha experiencia con la escritura y en lengua siempre me fue regular, y a veces me cuesta expresarme bien jajaja

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9 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jun 25, 2011 11:23 pm

Alexandrine


MODERADORAS
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Terminado el capítulo 2, me ha encantado... y me ha dado ganas de mucho más...
Ningún problema, y realmente escribes muy bien Karrr... Smile



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10 Re: La princesa de los espejos el Dom Jun 26, 2011 1:45 am

karrr


PRE TRANS
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Me alegro que te gusto, acá te dejo el capitulo 3 Smile


Capítulo 3

Cuando estábamos preparados para volver a casa, nos dimos cuenta que ya eran más de las 2 de la tarde. Habíamos pasado horas hablando y ni cuenta nos habíamos dado del horario.

-Creo que si no volvemos ahora, tu madre va a terminar llamando a la policía y decirle que algo nos ha pasado.- dijo Liam sonriendo.

-Si es que no los ha llamado ya- Comenté irónicamente y ambos comenzamos a reírnos.

Mientras estábamos de camino a mi casa, miré al piso y vi que había una cadenita tirada allí. Era una cadenita hermosa, brillaba de una manera muy particular y sentía como una fuerza que me compelía para que la agarrara, era una necesidad tan grande que me agache para recogerla y cuando la sostuve en mi mano fue cuando todo comenzó.

Al principio sentí que el piso daba vueltas y luego comencé a sentir a la oscuridad que me estaba envolviendo. Grite y le rogué a Liam que me ayudara, pero el ya no estaba a mi lado. Estaba sola. Y la oscuridad cada vez me consumía más. Iba cayendo en la oscuridad hasta que de golpe todo terminó.

Cuando abrí mis ojos me encontré en un callejón que no había visto nunca en mi vida. No entendí como hice para llegar hasta allí, lo único que me vino a la mente una y otra vez fueron las palabras de Liam: “...podemos tele-transportarnos a cualquier lugar...”

Ese fue mi primer pensamiento, hasta que me puse a analizar las cosas y al racionalizar me di cuenta que yo nunca había visualizado este lugar en mi mente, ni siquiera tenía la intensión de tele-transportarme y mucho menos a este callejón. Pasaron unos minutos hasta que me di cuenta que no estaba sola en este callejón.

Había una joven que estaba apoyada en una pared muy cerca de donde yo me encontraba, ella era un poco más joven que yo, tenía el pelo corto y rubio, era muy delgada y bajita. Tenía la cara redonda, una nariz redonda y una pequeña y firme boca. Estaba muy pálida y se la veía un poco nerviosa. Estaba esperando a alguien, de eso no había duda ya que tenía la mirada fija en la entrada del callejón. Tenía puesto un jean negro, y una campera azul, con unos logos muy raros en la espalda y en el hombro. En los pies tenía puestas unas botitas cortas. Esta joven me resultaba tan familiar... la había visto en algún lado pero no recordaba ni cuando ni donde. Hasta que recordé de dónde es que la tenía y la reconocí.

Era la chica que salía en las noticias que habían encontrado muerta. Se había comprobado que fue un crimen pasional, un compañero del trabajo que estaba obsesionado con ella la había asesinado porque ella se había reconciliado con su antiguo novio y ella le había dejado bien en claro que no quería tener nada que ver con él. El mismo día que la mato él se suicidó y dejó una nota confesando que la había matado por amor y que ahora él se quitaba la vida porque no podía vivir en un mundo en el que ella no estuviera, pero que no se arrepentía de haberla matado, ya que según él era mejor que ella estuviera muerta a que estuviera con otro hombre.

Lo que no entendía era que estaba haciendo yo allí, y como demonios podía explicar que estaba viendo a la misma joven que en las noticias decían que estaba muerta. Esto es imposible pensé.

-También es imposible que existan los vampiros y los demonios, y que las personas desaparezcan de un lugar y aparezcan en otro al instante. -dije en voz baja- Y mírame, resulta que mi hermano es un vampiro, mi papá era un vampiro al que lo mató un demonio, yo soy media vampiro y acabo de desaparecer de al lado de mi hermano, para aparecer en un callejón con una chica que según tengo entendido está muerta. Una de dos, o me estoy volviendo completamente loca, o resulta que al parecer en este mundo todo es posible.

-Sin duda debo estar loca- reflexioné. Más que nada lo hice para tranquilizarme aunque no creo que haya funcionado mucho.

Decidí acercarme a la chica. Cuando estuve a unos metros de ella le hablé.

-Disculpa...- ¿Cómo era que se llamaba?... Rocío...no. María... tampoco. Sofía, si, es Sofía.- ¿Sofía?

No hubo respuesta. Y decidí acercarme más.

-...¿Sofía?

Nada. No hubo respuesta, parecía como si no pudiera escucharme, tal vez tenía puesto los auriculares de su mp3 y no me escucha por eso, pensé. Así que me acerqué más, e intenté tocarle el brazo.

-Disculpa, te puedo...-

Oh dios mío. Mi mano la atravesó, ¡LA ATRAVESÓ!

-Esto no está pasando... –me dije, en un tono histérico y medio asustado- ...esto no esta pasando, por favor que sea un sueño...

Volví a tratar de tocarla y mi mano volvió a traspasarla, cada vez estaba más asustada, estaba a unos segundos de entrar en un ataque de histeria, hasta que de repente ella se movió y habló.

-¿Qué haces tú aquí?

Al principio creí que me podría haber estado hablando a mí, hasta que note que no estábamos solas, alguien había llegado y estaba a unos metros de distancia.

Era un hombre, de alrededor de unos 30 años aproximadamente. Era de estatura media y era bastante robusto. Tenía una barba de unos días, y estaba muy desaliñado. Tenía el pelo oscuro y estaba todo despeinado, parecía como si recién se hubiera levantado. Llevaba puesta una campera negra y un pantalón a juego, y tenía unas zapatillas deportivas grises. Tenía una cara muy dura, con una nariz recta y una boca firme. Y tenía la mirada más fría que vi en mi vida. Parecía muy enojado.

Al escuchar a la joven, el hombre hizo una mueca desagradable y le respondió:

-Sabes muy bien que estoy haciendo aquí, Sofía. Te dejé muy en claro que no te iba a permitir que te reconciliaras con ese bastardo.

Sofía. Oh dios, es ella. Es la chica de las noticias. Tendría que ser demasiada coincidencia como para que no sea la misma joven. Pero si es ella, ¿cómo puede ser que la esté mirando? A no ser que uno de mis poderes sea poder ver a los fantasmas, o capaz viajar en el tiempo, aunque esto no tiene sentido. En realidad no tiene ningún sentido de ninguna manera, esto no puede estar pasando ¿Cómo es posible que el hombre tampoco pueda verme? esto cada vez me estaba resultando más extraño y mas asustada me estaba poniendo.

-Mariano, sabes que lo amo. No puedes impedir que vuelva con él, lo sabes. Tú no eres nadie para decirme a quien puedo ver y a quien no. Nunca hubo un nosotros, ¿o es que acaso no entiendes? En realidad lo que pasó siempre ha sido un error, nunca tendría que haber estado contigo. Así que por favor vete.- Le respondió la joven en un tono que estaba entre el enojo y el miedo, no se podría decir muy bien.

El hombre parecía cada vez más enfadado y se acercó a la joven hasta quedar a unos centímetros. La agarró por uno de los brazos tan fuerte, que de seguro le dejaría algún moretón. Y la sacudió de manera muy violenta.

Ella lo miraba aterrorizada, pero aun así seguía intentando demostrar que era fuerte y que no la asustaba.

-Parece que la que no entiende eres tú. Yo te amo ¡Tú eres mía! ¡¿Entendiste?! –Le gritó, mientras la sacudía cada vez más fuerte.- Nunca voy a permitir que estés con ese desgraciado. Eres ¡MIA!, soy con el único con el que puedes estar.

Sofía lo miró desafiante y le respondió:

-¡Antes prefiero estar muerta que ser tuya!, yo al único que amo es a Daniel, no sé cómo quieres que te lo explique. Déjame tranquila, y suéltame, me estas lastimando.

-Si esa es tu elección, entonces después no digas que no te lo advertí...- se detuvo un instante y luego continuó-...creo que no vas a poder decir que te lo advertí. Se que me voy a odiar por esto, pero es lo mejor. No hay otra opción.

Parecía como si estuviera hablando consigo mismo, no entendía nada hasta que vi lo que pasó a continuación.
Todo sucedió muy deprisa.

El hombre metió la mano en el bolsillo y sacó un arma, sin dudarlo un segundo le apunto en el corazón a Sofía y antes de disparar le dijo: - Tú hiciste tu elección.
Te amo – y luego disparo.

En ese instante sentí un dolor como nunca antes había sentido. Fue tan intenso que caí al piso gritando.

Cuando miré mis manos fue cuando descubrí que tenía las manos llenas de sangre y de golpe la oscuridad nuevamente me tragó.

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11 Re: La princesa de los espejos el Dom Jun 26, 2011 2:12 am

Alexandrine


MODERADORAS
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Genial Karrr... Smile ya me he vuelto a quedar con ganas de más... lol!



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12 Re: La princesa de los espejos el Dom Jun 26, 2011 3:06 am

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Y por ultimo el capitulo 4, que es hasta donde yo tengo publicado en mi blog.. cuando tenga el proximo lo subire.. por ahora te dejo con el ultimo.. (por el momento)

Capítulo 4


- Xia! Xia! Por favor reacciona.

Esa voz... Liam. Era la voz de Liam ¿Por qué sonaba tan lejos? Sonaba tan desesperado, pero no entiendo ¿Por qué? ¿Dónde está?

¡Liam!

- Xia! Abre los ojos -esta vez lo escuche más cerca. Trate de hablar pero no tenía voz.

Poco a poco, fui recuperando la conciencia y la oscuridad se fue desvaneciendo. Despacio fui abriendo los ojos y lo primero que vi fue la cara de Liam que estaba a centímetros de la mía, y me miraba con preocupación. Noté que estaba en el piso y él me estaba sosteniendo. Mientras trataba de levantarme. Liam me detuvo.

- ¿Qué pasó? -pregunté con voz ronca.

- No te muevas, dios... estas sangrando -me dijo en tono asustado. Mientras me revisaba para comprobar que estuviera bien y para ver que tan grave era la herida.

- ¿Qué...? -le dije mientras me miraba el pecho, lo único que recordaba era el dolor y no se como pero sabía que esa sangre no era mía.

- No es mi sangre –dije con voz ronca y un poco confusa mientras poco a poco iba recuperando la fuerza e intentaba levantarme. Con la ayuda de Liam me puse de pie, aun tambaleándome un poco.

- Cuidado -me dijo mientras me sostenía para que no me cayera.

Ni bien recuperé mis fuerzas Liam se abalanzó sobre mí y me abrazó tan fuerte que creí que me iba a romper.

- Oh princesa, creí que te había perdido, nunca estuve tan asustado en toda mi vida. En un instante estabas bien y al otro de golpe te caíste al piso y estabas inconsciente y entonces la sangre. Tanta sangre que salía de tu pecho. Buscaba la herida pero nada, no había ninguna herida pero aun así la sangre no paraba de salir. Me asustaste mucho, y no sabía que demonios hacer. En lo único que podía pensar era en que no te podía perder. No a ti. -Y me volvió a abrazar.

Nunca había visto a mi hermano tan asustado. Siempre pensé que era tan fuerte, y que nada lo asustaba, y verlo así, preocupado por mí, me conmovió como nunca nada me había conmovido.

- Ya está hermanito, ya pasó. Yo estoy bien, no me pasó nada. -Le aseguré, para tranquilizarlo un poco, aunque era inútil.

- ¿Qué fue lo que pasó? -me preguntó mientras me miraba fijamente.

- No lo sé. Lo único que sé es que en un momento estábamos hablando y riendo, y al otro sentí que la oscuridad me estaba envolviendo. Recuerdo un callejón. Puede que me haya tele-transportado...

- Eso no es posible Xi, la única manera de poder hacerlo es después de que la sed de sangre se haya despertado.

- Pero tu me dijiste que yo soy especial, que los que son como yo tienen habilidades y dones diferentes, por ahí eso hace que también me pueda tele-transportar antes de que la sed de sangre se haya despertado...

- Princesa aunque ese sea el caso, tu no te tele-transportaste, porque te tuve en mis brazos todo el tiempo desde el momento en el que te desmayaste y perdiste la conciencia. Si te hubieras tele-transportado tu cuerpo no hubiera estado acá, y yo te tuve en mis brazos Xi. Parecías muerta, no reaccionabas. Y además la sangre... que empezó a salir de a montones, y busque la herida pero no había ninguna.

- Lo único que recuerdo es que estaba en un callejón, y se que esa sangre no era mía. Pero también se que algo mas pasó, no logro recordar que fue. –dije confusa.

- Xi relájate y trata de hacer memoria -Liam hablaba en un tono calmado para tratar de calmarme.

- Dijiste que recuerdas un callejón -señalo Liam- Trata de pensar ¿Pasó algo? ¿Viste algo?

- Había una joven... -dije un poco confusa. Si había una joven, ¿Cómo era que se llamaba?... Sofía -Era Sofía -Afirmé.

- ¿Sofía? ¿Quién es Sofía? -preguntó Liam confuso y con cautela, ya que temía que haciendo preguntas pudiera ocasionar que olvidara todo.

Poco a poco mi memoria fue recordando.

- Ya estoy recordando -dije con la voz media acongojada por algunos de los recuerdos.

Liam no dijo ni una sola palabra, el solo me miraba y esperaba que yo continuara con mi relato.

- Nosotros íbamos caminando y no recuerdo qué fue lo que pasó, pero de repente me encontraba en medio de un callejón al que nunca había ido, y allí había una joven. Recuerdo que su nombre era Sofía... -dije mientras trataba de poner en orden mis recuerdos.

- Recuerdo que ella parecía estar esperando a alguien -continúe- ...también recuerdo que traté de hablarle pero no me escuchaba, es como si yo no estuviera allí, como si yo hubiera sido un fantasma. -señalé confusa mientras miraba la cara de mi hermano. Tenía una expresión ilegible en su rostro, no tenía ni la menor idea que era lo que podría estar pasando por su cabeza ahora mismo, así que continúe con el relato- ...también recuerdo que después llego un hombre, él estaba muy enojado, él y la joven discutieron, entonces él... -¿Qué fue lo que hizo? Esa parte me cuesta recordarla...

-Él... Él le disparo -Exclamé mientras lo miraba a Liam- Ahora recuerdo, Oh Liam... -mis ojos se llenaron de lágrimas. Entonces Liam me estrechó entre sus brazos mientras yo continuaba con el resto- Él la mató, y yo sentí su dolor, fue como si me hubiera disparado a mi. Fue horrible... -dije mientras lloraba en el hombro de mi hermano.

- Tranquila bebé, ya está, ya pasó -decía mientras me sostenía y me acariciaba suavemente la espalda para reconfortarme.

Cuando me calmé un poco me aleje de los brazos de Liam para poder mirarlo a la cara.

- Era la joven de las noticias, la que un compañero del trabajo la mató porque él estaba obsesionado con ella y ella se había reconciliado con su antiguo novio. ¿Cómo es posible que haya estado ahí, como es posible que la haya visto, si ella murió la semana pasada?

- Todo esto es muy raro Xi, no entiendo nada -dijo en tono afligido y con cara de compasión hacia mi.- pero te prometo que lo vamos a averiguar, sea lo que sea lo que pasó hoy, lo vamos a averiguar -me aseguró.

Nos quedamos un rato en silencio hasta que me di cuenta que todo este tiempo había estado sosteniendo algo en mi mano. Cuando abro la mano para ver que era lo que tenia, veo una hermosa cadenita que tenía la letra D.

Liam vio que me quede mirando la cadenita.

- ¿Y esa cadenita? -preguntó.

Me quedé un rato pensando y analizando las cosas hasta que todo comenzó a tener sentido.

- Fue la cadenita... -Dije firmemente mientras lo miraba y proseguí- Ésta cadenita la había visto tirada en el piso un rato antes de que todo pasara. Cuando la vi sentí una fuerza enorme que me atraía para que la agarrara y cuando la sostuve en mis manos fue cuando todo pasó. Tuvo que ser la cadenita la que me llevó allí.

Liam me seguía mirando confuso.

- Oh dios. Liam, creo que ya sé cuál es mi habilidad.

Se me quedó mirando fijamente un rato largo, hasta que por fin habló.

- Explícame, que no entiendo. ¿Cuál es tu habilidad? ¿Y cómo es que llegaste a esta conclusión?

- Cuando yo te pregunté sobre las características y las habilidades de los vampiros me dijiste que algunos pueden hasta leer la mente, y otros pueden ver el futuro. Y que había muchas más habilidades pero que no todos las tenían... -Lo miré para ver si me iba siguiendo con la historia.

- Sí, eso es verdad. No todos tienen las mismas habilidades. -afirmó.

- ...y también te pregunté, cuales podían ser las mías. Y me dijiste que no tenías ni idea de cuál podría ser. Pero también me dijiste que hay muy pocos como yo, y que somos únicos. Así que puede ser también que nuestras habilidades sean únicas...

- Pero aún no entiendo que tiene que ver esto con la sangre y con... –él se quedó callado un segundo y luego me miró. Y ahí me di cuenta que me había entendido, porque él mismo continuo con mis conjeturas.- ...Tu habilidad es que cuando sostienes un objeto que le perteneció a alguien que haya muerto, revives su muerte. Es decir que es como si viajaras al momento exacto en el que murió, pero en realidad no viajas a ningún lado, porque estuviste conmigo en todo momento pero aun así no se como pero ves su muerte, por eso la sangre. La sangre salía del corazón, que es el mismo lugar en el que este hombre le disparo a esa joven... ¿No es verdad?

- Si... y no solo “viajo” al momento y el lugar exacto en donde murió sino que también siento lo mismo que siente la víctima antes de morir, es decir que siento sus heridas como si fueran mías. Pero mi cuerpo no sufre ningún daño, solo siento lo que siente el otro y la sangre no es la mía, sino es de la víctima- continué yo.

Liam se me quedó mirando con una expresión que no pude descifrar, hasta que por fin decidió hablar de nuevo.

- Si eso es así, eso quiere decir que eres muy especial Xia. Nunca antes escuche de alguien que tenga este tipo de poder. Creo que puedes ser la única. Tengo que llamar a la Academia para hablar con Urian, él puede saber o averiguar algo sobre esto.

- ¿Urian? ¿Es uno de los más antiguos?

Me miro un momento y se rió, luego continuo mientras sonreía.

- O no Xi, él no es uno de los viejos, él es mi mejor amigo y tiene la misma edad que yo. Pero sin duda él tiene que saber algo sobre esto. Él sabe mucho sobre el tema de los media-sangre, está obsesionado con ellos.

- ¡Xi! ¡Mira tu ropa! –exclamó Liam.

- ¿Qué...? -cuando agaché la cabeza para mirar, noté algo realmente extraño.

- La sangre... –dije.

- ...se ha ido -continuó mi hermano.

Cuando miré a Liam noté que él estaba igual de sorprendido que yo. Esto cada vez se estaba poniendo más raro. Y eso realmente me asustaba.

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13 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jul 02, 2011 5:10 pm

karrr


PRE TRANS
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Capítulo 5


- Aydam. Sabía que te podía encontrar aquí.

Levanté la cabeza y vi a Jezabel acercándose a donde yo estaba sentado.

- ¿Qué quieres Jez? –Le pregunté.

- Sabes, la verdad es que no entiendo que es lo te gusta tanto de este lugar -dijo mientras miraba el ático con asco- Está todo sucio, y ...aaw... simplemente no me gusta -dijo con un estremecimiento.

Es verdad, el ático no era un lugar agradable para estar. Estaba lleno de cajas, papeles y muebles. Y había polvo por todos lados. Pero ese no era el motivo por el que siempre estaba aquí. Yo siempre venía aquí porque es el único lugar en donde puedo ver a la princesa del espejo.

- Si no te gusta no entiendo por qué sigues viniendo. -le dije en un tono indiferente.

Ella me miró como diciendo que era un tonto.

- Es en el único lugar en donde se te puede encontrar últimamente -dijo en un tono molesto.

- ¿Qué es lo quieres Jez? -le volví a preguntar en un tono ya cansado.

- Nada, es que... últimamente te estoy notando un poco raro. Sabes que puedes contarme lo que sea. Si quieres hablar, yo te escucho. ¿Qué te pasa Aydam?

Al ver su rostro noté que había verdadera preocupación, pero no podía decirle la verdadera razón de mi cambio. Eso la lastimaría, y ya la había lastimado demasiado como para ser la causa nuevamente de su dolor. Aunque a veces tenga el aspecto de ser un maldito hijo de puta, no me gusta herir a las personas, por lo menos no a las que les tengo algún tipo de aprecio, como es en el caso de Jez.

Jezabel y yo habíamos tenido una historia hace tiempo, pero no terminó muy bien. Ella pretendía mas de lo que yo podía darle, mientras ella se entregaba al 100% en la relación, yo solo le dedicaba un 10%. No es que no me gustara, ella simplemente es hermosa, es el sueño de cualquiera. Rubia de ojos claros, con un cuerpo espectacular, alta y con una sonrisa que parte el mundo. Pero era del estilo celosa, ella pretendía que yo fuera suyo. Yo no soy y nunca seré de la propiedad de nadie, además no la amaba y eso complicaba las cosas, porque ella pretendía que yo sintiera lo mismo que ella decía sentir por mi, pero eso era imposible. Yo no soy del tipo de hombres que se enamoran fácilmente, de hecho yo no soy del tipo que sirve para enamorarse. Se que nunca me voy a enamorar y por ese motivo prefiero buscar relaciones con personas que tengan eso bien en claro. Yo soy dueño de mi mismo. Y si no puedes aceptar eso entonces lo siento, búscate otro.

Aunque nuestra relación había terminado hace mucho Jez seguía muy encaprichada conmigo, por tal motivo no podía decirle que la razón de mi cambio era a causa de otra chica, por dos cosas; la primera es que no sabía nada acerca de ésta joven, ni siquiera sabía porque razón llamaba mi atención además de ser sumamente preciosa pero ese no es el caso, ella tenía algo que me causaba intriga; y la segunda es que si Jez se enterara de la existencia de que había otra mujer en mi vida aunque no fuera por ningún aspecto romántico, ella simplemente se desquitaría con la pobre y una demonio enojada no es algo con lo que nadie tenga ganas de lidiar.

Por lo menos hasta no tener bien en claro lo que sea que me pasa con la princesa del espejo era preferible no hablar sobre ella con nadie, además de que ella era mi deber, pero ese es otro tema.

La primera vez que la vi fue hace dos meses, cuando descubrí el ático por primera vez. Marvin, uno de los demonios del consejo, me ordenó que fuera al ático a buscarle unos viejos manuscritos que necesitaba...

- Aydam.

Deje a un lado el libro que estaba leyendo y levanté la vista para mirar la cara de Marvin, uno de los representantes del consejo y uno de los demonios más viejos.

Mierda, pensé, y yo que creía que hoy iba a tener un día tranquilo.

- Marvin -Le dije mientras hacía una reverencia y sonreía. Por lo menos si me iban a arruinar el día, iba a disfrutar haciéndolo enfadar todo lo que pudiera.

Marvin hizo una mueca de disgusto, como yo esperaba que lo hiciera y dijo:

- Sabes que detesto esas cosas.

- Por esa razón lo hago viejo –le dije con una sonrisa. Este era uno de nuestros juegos, a él le encanta joderme la existencia por ende a mi me gusta joderle el día en todo momento que pueda, nunca nos agradamos, y ese no era ningún secreto. A mi el anciano nunca me gusto, adentro mío siempre supe que el tipo esconde algo, y no solo eso, se nota que no es de confiar, siempre me causó mala espina. Tiene un aura de poder y maldad que lo rodea, que es impresionante, no entiendo como todos los demás no se dan cuenta de esto.

- ¿Encontraste algo interesante? -me preguntó mientras señalaba el libro que había dejado a un lado.

- Nada de tu importancia -Le dije en un tono indiferente.

Hoy como tenía un rato libre, me encontraba leyendo uno de los tantos libros sobre nuestra raza. Una de mis aficiones era aprender todo lo que pudiera acerca de nuestra raza. No es que sea un nerd ni nada parecido, solo que mientras mas pueda entender a nuestra raza, mas podría entender a las demás.

- Necesito que me vayas a buscar unos manuscritos antiguos que se encuentran en el ático -Yo lo mire con cara de pocos amigos. Y le conteste:

- ¿Perdón? ¿Ahora soy el chico de los recados que me mandas a buscar tus queridísimos manuscritos? ¿Por qué no mandas a alguno de tus perritos falderos? -dije con enfado.

¿En qué mierda está pensando? ¿Yo haciéndole un favor a él? Antes muerto.

- No me desafíes muchacho, soy mas viejo que tú y sabes muy bien que en un parpadeo podría acabar contigo o podría divertirme un rato haciéndote cosas con las que ni te gustaría soñar -dijo con una sonrisa y la mirada perdida como si estuviera imaginándose las posibles maneras de torturarme...

- Ambos sabemos que no puedes -le dije mientras le sonreía.

- O si lo sé, pero eso no quita que un día nuestra querida Cyrene se canse de ti, y ahí es cuando pienso divertirme -dijo mientras me miraba con una sonrisa malévola en la cara.

- Eso quisieras -le desafié. Ya que ambos sabíamos que eso no iba a pasar. Cyrene era como una madre para mí, y ella me trataba como el hijo que no tuvo.

Antes de que pudiera decir algo más, Marvin añadió:

- ¿Y si te dijera que los manuscritos son para Cyrene? ¿Irías a buscarlos? -dijo mientras me observaba.

- Hubieras empezado por ahí -le dije irritado. Si me hubiera dicho de un principio que los manuscritos eran para Cyrene habría ido enseguida a buscarlos, si tengo que cruzar el continente para traerlos lo habría hecho sin dudar.

- Claro, ¿no te molesta ser su perrito faldero? –dijo con una sonrisa de suficiencia.

Como odiaba a este hijo de puta. Pero tenia toda la razón, si ella me decía que me tirara de un puente lo haría sin dudar... haría cualquier cosa por ella, y todo el mundo lo sabía, como también sabían que ella me consideraba como a un hijo. No solo salvó mi vida, sino que también me nombró como hijo. Al parecer el viejo creía que me iba a pinchar con su comentario, pero no me molesta nada que me digan que sea referido a Cyrene, ya que ambos sabíamos que yo no era un perro faldero para ella, ella siempre dejó bien en claro a todo el mundo que me tenían que tratar como a su hijo, aunque Marvin era el único que se atrevía a contrariarla.

- ¿Dijiste que necesitaba unos manuscritos? -volví a preguntar.

- Veo que ahora te interesa -dijo en un tono indiferente, y antes de que dijera algo continuó- Sí, ella necesita unos viejos manuscritos que están en una caja en el ático, donde se guardan las cosas más antiguas.

- ¿El ático? -pregunté extrañado. No sabía que había un ático en este lugar, igual tampoco es como si me conociera toda la residencia. Generalmente siempre me encontraba afuera por alguna misión y pasaba muy poco tiempo en el refugio. Pero aún así no estaba enterado que había un ático.

- Sí, se encuentra en el corredor Este. Cuando llegues al final del corredor, encontrarás la puerta que está media escondida, la notarás al instante. ¿Entendiste? -me preguntó.

- Sí -le dije cortante, antes de agregar- Solo especifícame que es exactamente lo que tengo que ir a buscar allí.

- Perfecto -dijo mientras me sonreía de una manera que no era propia de él.- Esto es todo lo que necesitas saber -dijo mientras me entregaba un papel y me sonreía de una manera que no era propia de él- No es necesario que te advierta que esto tiene que ser con suma discreción ¿no?, nadie tiene que saber de esto.

Asentí con la cabeza y agarré el papel que me estaba ofreciendo. Cuando observé qué decía el papel que me había entregado vi que solamente estaba escrita una sola palabra: Xia.

- ¿Qué rayos significa Xia? ¿No me dijiste que necesitaba unos manuscritos? ¿Acaso el manuscrito se llama Xia? Porque a mi Xia me suena más como el nombre de una persona que el de un manuscrito -le dije confundido y cabreado.

- Simplemente lo entenderás cuando estés en el ático -dijo con una sonrisa antes de tele-transportarse a quién sabe dónde.

¿Qué demonios significaba esto? Al principio creí que era una broma, pero la letra era la de Cyrene, eso quería decir que no era una broma de Marvin; me quede pensando en las palabras que dijo “...simplemente lo entenderás cuando estés en el ático...”

No le di mucha importancia, así que decidí dirigirme hacia el ático.

Una vez en el pasillo Este, me dirigí hasta el final. Cuando llegué allí noté que Marvin tenía razón, en una de las paredes se notaba una hendidura del tamaño suficiente como para meter la mano, y esto era de seguro lo que debería de abrir la puerta que conduce al altillo.

Lo que me pareció extraño era que la puerta estaba escondida y camuflada del mismo diseño que el de la pared. Si uno mirara desde un poco más de distancia lo único que vería sería más de la misma pared.

Parecería como que no quisieran que nadie entrara allí.

Pero si ese es el caso, entonces no entendía el porqué Cyrene quería que fuera a un lugar del que al parecer no querían que ninguna otra persona descubriera.

Mientras iba pensando en ello, metí mi mano en la hendidura y noté que había una pequeña manija en el fondo. Tiré de esta, y al hacerlo la puerta automáticamente se hundió para adentro y dejó un espacio lo suficientemente grande como para que una persona pudiera pasar.

Me metí sin dudarlo y cuando lo hice, la puerta se cerró detrás de mí. Había muy poca luz, hasta que note una pequeña lámpara de las antiguas, esas que tenían una vela y necesitaban del fuego para funcionar. Gracias a Dios que uno de mis poderes era controlar el fuego, así que no necesité de un encendedor para prender la vela. El pasillo se iluminó por completo y logre distinguir una escalera en forma de caracol que había al final de este corto pasillo.

Una de mis cualidades es que soy una persona que ama las aventuras y no le tiene miedo a nada, así que no dudé ni un segundo más y me encamine para subir la escalera. Noté que esta no era muy larga, pues al cabo de unos segundos logré llegar al famoso ático.

Por lo que parecía no era un sector muy frecuentado. El lugar era un completo desastre.

El suelo era de madera y estaba recubierto de polvo. La habitación carecía casi completamente de luz,
de no ser por una pequeña ventana a lo alto de la pared y de las pequeñas hendiduras de lo que parecían ser un enorme ventanal. Me acerque a estas y las abrí.

Estas no eran unas ventanas comunes, sino que te permitían acceder a una pequeña terraza. Al ser tan grandes permitían que el altillo se iluminara por completo. Dejé la lámpara que ya no me servía a un costado y eché un vistazo a todo el lugar.

Esta sería una habitación muy espaciosa, de no ser por todas esas cajas dispersadas por todos lados. Había varios muebles viejos que estaban cubiertos con sábanas. De seguro para que no se arruinaran con el polvo. También había algunos artefactos muy raros, que nunca había visto en mi vida y no tenía ni idea de cual podría a llegar a ser su uso.

Me acerqué a una de esas sucias y viejas cajas, y la abrí. Adentro había muchos papeles y algunos libros pero ninguno tenia como nombre “Xia”. Comencé inspeccionando el resto de las cajas para ver si encontraba algo. Me habré pasado alrededor de dos horas buscando estos gloriosos manuscritos, pero nada. De repente algo captó mi atención.

Debajo de una de las sábanas había lo que parecía ser un viejo espejo. De repente comencé a tener una sensación rara. Sentía como una atracción hacia ese espejo. No sé qué fue lo que me atrajo de este anticuado espejo, pero había algo en él que me atraía. No me di cuenta que estaba caminando hacia el espejo hasta que choqué con una pequeña caja que estaba en el piso.

Me acerqué como pude esquivando todos los objetos y las cajas hasta que quedé a unos centímetros de distancia. Cuando estiré mi mano para sacar la sábana, antes de que la alcanzara, la sábana cayó instantáneamente al suelo. Lo que vi en ese espejo me dejó sin aliento.

Era la muchacha más hermosa que había visto en mi vida. Era un poco más baja que yo, pero aun así era bastante alta. Era esbelta y con unas curvas bien definidas. Llevaba puesta una musculosa blanca ajustada con un diminuto escote, se notaba que era voluptuosa y poseía una cintura pequeña. Tenía puesto un short gris, y sus piernas eran largas y firmes. Su cabello era medio ondulado, de un color castaño oscuro con unas mechas de un tono más claro. Y le llegaba hasta la cintura.

Y su cara... su cara era hermosa.

Tenía un rostro ovalado, sus ojos eran de color miel, poseía unas pestañas largas y arqueadas, y una mirada muy dulce. Tenía unos pómulos pronunciados y unas mejillas un poco sonrojadas. Su nariz era recta y pequeña, sus labios eran de un tono rosado, muy sensuales y bien definidos. Me moría por probar esos dulces labios.

Me quedé atontado mirándola hasta que de repente su imagen se volvió borrosa hasta desaparecer por completo. Lo único que quedó fue mi reflejo.

Me quedé estupefacto y paralizado analizando todo lo que acaba de pasar hace unos momentos.

Durante toda mi vida había visto cosas raras e inexplicables, pero esta sin duda fue la más extraña de todas.

Me quedé alrededor de dos horas más esperando que volviera a ocurrir pero no sucedió. Si no hubiera sido porque no me había alimentado en todo el día, me habría quedado más tiempo. Pero el hambre ya era insoportable. Así que me dirigí al comedor.

Mientras estaba yendo de camino al comedor me di cuenta lo que quería decir “Xia”, de seguro ese era el nombre de la princesa del espejo. Cyrene y Marvin sabían con lo que me iba a encontrar, por eso me mandaron, pero no entendía porque me tuvieron que mentir diciendo que necesitaba unos manuscritos, cuando claramente lo que ellos querían era que yo me encontrara con ese espejo. Y más específicamente ellos querían que yo viera a Xia. La pregunta era ¿Por qué?

Cuando estaba llegando al comedor, me encontré con Cyrene en el camino. Si alguien podría explicarme lo que ocurrió esta tarde esa tendría que ser Cyrene. Además por ella es que fui al famoso ático a buscar unos manuscritos inexistentes. Así que de seguro sabe de ese espejo.

- Cyrene -la llamé, y cuando se dio la vuelta para mirarme le pregunté con nerviosismo- ¿Podemos hablar?

Ella me miró un instante, luego me sonrió- Estaba esperando que este momento llegara -me dijo y luego añadió- Vayamos a mi despacho que allí vamos a poder hablar tranquilos.

Su comentario me dejó muy confuso, así que solo me limité a asentir con la cabeza y fuimos directos a su despacho. No necesitaba que me guiara ya que no era la primera vez que iba.

El despacho no seguía el mismo estilo que tenía todo el resto de la residencia. Las paredes eran de un color crema, mientras que en todo el resto de las habitaciones de la Academia, a excepción de los cuartos que eran grises, estaban recubiertas con madera o pintadas en tonos oscuros y profundos.

El lugar estaba repleto de estanterías con libros, parecía más una biblioteca que un despacho. Y el escritorio era enorme y antiguo.

Cyrene se sentó detrás de su escritorio y me hizo señas para que me sentara y una vez que lo hice comenzó a hablar.

- Por fin has visto el espejo -dijo mientras me miraba con curiosidad- Ya era hora de que conocieras tu destino -añadió.

- ¿Destino? ¿De qué estas hablando? ¿Y cómo es que sabes lo del espejo? -pregunté inseguro. Es decir tenía mis sospechas de que me mandaron a propósito para que yo me encontrara justamente con ese espejo. Pero prefería que ella hablara y se explicara primero.

- Ese no es un espejo normal, es uno muy especial. Ese espejo está encantado para que cada uno que se mire en él, pueda ver reflejado... su futuro...

- Espera un segundo -interrumpí impaciente- ...a ver si entiendo, ¿me estás diciendo que ese espejo permite ver a las personas su futuro...? -pregunté confuso. Y antes de que contestara le dije:

- Tú me mandaste a propósito ¿No es así? -pregunté- Tú sabías qué iba a ver en ese espejo. Tú querías que lo hiciera -Corregí con determinación.

- Eso es verdad. Yo quería que lo vieras, por eso te mandé con la excusa de los manuscritos. -dijo en un tono medio raro.

- ¿Pero por qué? -pregunté.

- Porque necesitaba que la conocieras. Que por fin conocieras a Xia -Cuando mencionó su nombre lo dijo en un tono medio doloroso, como si el simple hecho de nombrarla le doliera, aunque no entendía el porqué. Igualmente lo dejé estar.

Xia. Ese era su nombre. El recordar a la joven del espejo hizo que mi corazón comenzara a latir más de prisa y que me abrigara una calidez que nunca antes había sentido. Esta sensación me dejaba intranquilo y preocupado. Y mas que nada me dejaba muy cabreado, ya que nunca había sentido esto por nadie, y odiaba tener sensaciones nuevas.

Y había muchas cosas que no estaba entendiendo, como por ejemplo que tenía que ver ella con mi futuro. Así que le pregunté:

- ¿Cómo sabes que vi a una joven? -y añadí impaciente- ¿Y cómo sabes su nombre?

Cyrene me miro divertida. Parecería que el verme intranquilo y confuso la divirtiera.

- Yo sé muchas cosas cariño, más de lo que tú crees. Y para responder a tu primera pregunta, yo sabía que ibas a ver a Xia en ese espejo porque ella es tu futuro -Añadió con seguridad mientras me miraba con diversión y algo de entusiasmo.- Además de que ella va a ser tu responsabilidad.

Y antes de que pudiera preguntarle algo más añadió:

- Espero haber podido solucionar algunas de tus dudas, porque eso es todo lo que te voy a contar por hoy. Así que es mejor que te vayas a comer algo, porque estoy sintiendo tu hambre, al parecer no comiste desde hace varias horas. -dijo en un tono de una madre que regaña a sus hijos por no comer.- Así que vete ya a comer algo, mañana te voy a contar más, ahora no puedo hablar. Y quiero que te alimentes. Así que vete.

Sin una palabra más, Cyrene se levantó de la silla y fue hacia la puerta, y me la mantuvo abierta para que me marchara, así que me levanté y me despedí. Y luego me dirigí al comedor a comer algo. Pero no sin antes decirle:

- Espero que mañana me expliques todo esto Cyrene, porque la verdad no estoy entendiendo nada -dije confuso.

- Todavía estoy esperando el día en el que me llames mamá -dijo con una cálida y triste sonrisa y luego añadió- Y respondiendo a tu pregunta, si hijo, te lo prometo -me dijo con otra sonrisa, esta si era de amor, mientras se me acercaba y me daba un beso en la frente que demostraba su cariño hacia mi.

Ella me seguía tratando como un pequeño aunque ya tuviera 22 años, era a la única persona a la que dejaba que me expresara su cariño, ya sea con un dulce beso en la frente, o un cálido abrazo. Este siempre fue la única muestra de afecto que recibí por parte de alguien en toda mi vida. El resto de los demonios me odiaban por el trato especial que tenía Cyrene hacia mí. Y a pesar de tenerla a ella en mi vida, yo no tuve una vida fácil. Ella era lo único que valía la pena en mi vida. A veces me sentía mal por no poder decirle madre, pero es que simplemente no me salía. Ella sabía que yo la considero como mi madre, ya que de mi verdadera madre ni recuerdos tengo, pero aun así, nunca me salió esa palabra.

Una vez que me despedí de Cyrene, me dirigí hacia el comedor para comer algo. Una vez saciada mi hambre iba a ir directamente a mi habitación, pero decidí pasarme un rato por el ático. Estuve esperando un rato enorme junto al espejo, esperando que la joven volviera a aparecer. Justo cuando estaba por darme por vencido, el reflejo de la muchacha apareció.

Esta vez llevaba puesto un jean gris y una remera musculosa negra y rosa con volados. Estaba igual de hermosa que el día anterior. Mientras la veía, ella muy delicadamente se estaba trenzando su hermoso cabello. No sé cuánto tiempo duro su reflejo, pero me di cuenta que nunca iba a tener el tiempo suficiente para poder admirar su belleza.

Al otro día fui a buscar a Cyrene para hablar sobre esta joven. La encontré como de costumbre en el invernadero que se encontraba en el jardín trasero de la residencia. Ella tenía una afición por las rosas, nadie sabía exactamente porqué. En el invernadero había toda clase de rosas, de todos los colores. Pero había una en especial que yo sabía era su favorita, ya que le dedicaba más cuidado que a las demás. Y esas eran las rosas blancas.

- Veo que viniste temprano hoy pequeño -siempre me hacía lo mismo, parecía que estaba tan metida en sus pensamientos y en sus amadas rosas, pero aun así siempre estaba muy alerta.

- ¿Cómo sabías que era yo? -pregunté.

- Ay muchacho, no te habré parido, pero aún así te conozco mas de lo que tú crees. Te sentí en el preciso momento en el que entraste al invernadero -dijo mientras seguía regando sus rosas, y luego mirándome a la cara dijo- Además sabes muy bien que al ser tan antigua tengo los sentidos intensificados. Puedes ser muy sigiloso, pero aun así yo sabré que estás.

Luego continuó con el cuidado de sus amados rosales, y antes de que pudiera preguntarle sobre lo que venía a preguntar ella habló primero:

- ¿Sabes por qué me gustan tanto las rosas? -me preguntó. La verdad que no me esperaba esta pregunta, aunque miles de veces me lo había preguntado.

- No, la verdad que no lo sé, aunque siempre me lo he preguntado -contesté.

Ella sonrío, pero fue una sonrisa triste.

- Cuando ves una rosa, lo único que ves es su belleza. Parecen débiles, sin protección. Pero cada rosa tiene su espina. Esa es su manera que tienen de proteger su belleza. Y eso es lo que admiro de ellas.
Como algo tan hermoso, que parece tan inofensivo, aun así tiene su propio mecanismo de defensa. Es como las personas, todos y cada uno de ellos, por mas inofensivos que parezcan, siempre tienen escondidas sus espinas para protegerse.

Parecía que estaba perdida en sus pensamientos, hasta que continuó pero aún así parecía como si estuviera hablando de otra cosa en lugar de sus rosas:

- Esta es mi favorita -dijo mientras sostenía una rosa blanca que acababa de cortar del rosal- ...la rosa blanca significa pureza, inocencia. Y uno tiene que saber protegerla muy bien, para que nada ni nadie pueda arruinar su belleza. Por más que posea sus espinas para así poder defenderse, necesita de alguien que este para cuidarla, protegerla, regarla. Si dejas un rosal sin cuidado hace que los demás lo destruyan o simplemente lo codicien y quieran poseerlo. Por eso es que no podemos permitir que esta pequeña rosa sea dañada, que nada ni nadie pueda afectarla. Tú tienes que encargarte de protegerla...

Eso último lo dijo mirándome a la cara y ahí es cuando comprendí que no estaba hablando de la rosa, sino que estaba hablando de la muchacha del espejo.

- Tú sabes que eres como un hijo para mí, yo esto no se lo confiaría a nadie más que a ti. Nadie más sabe de la existencia de Xia, solo nosotros dos y Marvin. Aunque tú y Marvin no se lleven muy bien, yo sé que él es de confianza. Necesito que esto quede entre nosotros, porque si alguien más se llega a enterar de la existencia de Xia, o peor aún, si alguien se llega a enterar de que ella es de suma importancia para mi, eso lo único que haría es complicar mas las cosas, y la única que saldría perjudicada sería la jovencita.

- Aydam, lo que estoy pidiendo es que la protejas, ella está en peligro. Y tú eres en el único en quien confío para darle esta tarea...

- ¿Pero por qué esa joven es tan importante? ¿Qué tiene ella que la hace importante? Y más importante ¿Qué tiene que ver ella contigo? -pregunté confuso.

- Todo a su debido tiempo hijo, ahora lo único que tienes que saber es que ella es muy importante. Y que te dejo su vida en tus manos. Si yo misma pudiera protegerla lo haría pero si yo me acerco a ella levantaría muchas sospechas y la pondría en peor peligro. ¿Puedo confiarte esta tarea? -Me preguntó con una mirada seria, pero en lo mas profundo de sus ojos note que había un dolor muy profundo en su alma, algo que no la dejaba vivir, pero que muy pocas veces se mostraba tan vulnerable como ahora.

- Sabes que sí, madre -le dije. Y esta fue la primera vez en que la llame así, y consiguió que me sonriera de una manera calida, ahí fue cuando note que volvió a ser la misma Cyrene que yo conocía. La demonio fuerte y segura de siempre.


-Aydam, sabes que puedes hablar conmigo...

Me había olvidado que Jez estaba esperando mi respuesta, siempre que pienso en la princesa me pierdo en mis pensamientos y me olvido de todo lo demás.

- No me pasa nada Jez, no te preocupes, estoy bien -Esto último lo dije con una sonrisa para así poder tranquilizarla y por suerte funcionó porque me la devolvió y no volvimos a hablar más del tema.

Nos quedamos hablando un rato, hasta que Jez dijo que tenía cosas que hacer y se despidió.

- Creo que mejor me voy porque tengo algunas cosas que hacer. Nos vemos más tarde. -se levantó y antes de irse me dio un abrazo y me dijo- sabes que puedes contar conmigo.

- Lo sé. –respondí mientras le devolvía el abrazo.

- Espero que encuentres un lugar mejor para pasar las tardes, este lugar es espantoso, odio tener que venir a buscarte aquí- dijo mientras hacia una cara de desagrado antes de marcharse.

Jez era la única que conocía este lugar. Ella lo descubrió porque un día decidió seguirme para ver porqué siempre desaparecía y no aparecía hasta después de varias horas. Pero aun así ella no sabía y no podía saber nunca del espejo.

Me quedé unas horas más contemplando las estrellas desde el balcón del ático, hasta que decidí ir a comer algo.

Antes de irme le di una última mirada al espejo. Y luego me marche, pensando en Xia.

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14 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jul 09, 2011 12:21 am

Alexandrine


MODERADORAS
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Preciosos Karrr... me han encantado estos dos últimos capis...
Espero ansiosa lo que vendrá...



Invitado más allá de la oscuridad, entre las sombras, siempre te estarán esperando...
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"Hasta que tú me encontraste, estaba muerto aunque respiraba. Estaba ciego, aunque podía ver. Y luego tú llegaste... y desperté" Zsadist
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15 Re: La princesa de los espejos el Sáb Jul 09, 2011 2:41 am

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Capítulo 6

Ya habían pasado varias horas desde el incidente de la cadenita. Pero aún así no podía dejar de pensar en eso.

Estaba tan absorta en mis pensamientos que no me di cuenta que mi madre había entrado en mi cuarto y con el teléfono en la mano.

-Es Luna- dijo mientras me alcanzaba el teléfono.

Con todo lo ocurrido me había olvidado completamente de los planes que teníamos con Luna para esta noche.

-¡Feliz cumpleaños amiga!- gritó Luna con entusiasmo- Esta noche la vamos a pasar excelente.- Se la notaba muy excitada. Desde hace meses que habíamos planeado esta salida. Espero que me entienda y no se enoje porque voy a tener que cancelarla, pensé.

-Gracias Lu- le dije con una sonrisa- ...y con respecto a nuestra salida... hay algo que tengo que decirte...- comencé con cautela.

-¿No me digas que lo vas a cancelar Xia?- acusó enojada. Cómo me conoce.

-Sí, pero tengo un gran motivo para hacerlo Lu.

- Xia Seigner ¿qué motivo puede ser más importante como para cancelarle a tu mejor amiga una salida que teníamos planeada desde hace meses?- Se la escuchaba muy enojada.

-Lu... es que vino mi hermano. –dije tratando de hacerle entender que no salía por la llegada de Liam. Además de que no tenía ganas de salir después de todo lo ocurrido esta tarde.

-¿Liam está allí? ¿Pero cómo? ¿Cuándo llego?... –me bombardeó con tantas preguntas que no tuve tiempo de procesar ni una de ellas. Así que me limité a hacerle un breve resumen:

-Liam llegó hoy a la mañana, vino como sorpresa por mi cumpleaños. Y como solo se queda hasta pasado mañana me gustaría pasar este tiempo con él- No mencioné el hecho de que Liam quería llevarme con él, ese era un tema del cual todavía estaba en discusión.

-Xia lo puedes ver mañana a Liam, no le va a afectar en nada que salgamos hoy a la noche, no seas mala, teníamos esta salida planeada desde hace tiempo. Además dijiste que se va pasado mañana es decir que tienes todo el día de mañana para poder pasarlo con él. Yo solo te estoy pidiendo una noche, Xi, solo esta noche. Me lo prometiste...

Sonaba medio rara, no sé cómo explicarlo, pero se la notaba rara. Nunca pensé que esta salida fuera tan importante para ella.

-Lo siento Luna, nunca creí que esta salida fuera tan importante para ti. Pensé que como eras mi amiga me ibas a entender, y que no te ibas a enojar tanto porque te pidiera que pasáramos la salida para el fin de semana próximo- dije media dolida.

-Lo siento Xi, es que realmente, realmente quería salir. Y tiene que ser hoy, no puede ser otro día, ya tenía las re expectativas para esta noche. Por favor amiga, no te estoy pidiendo mucho, solo salimos un rato, una o dos horas y después volvemos. Te prometo que no vamos a estar mucho tiempo, así mañana puedes levantarte temprano y disfrutar del resto del día con tu hermano.

Al principio Luna parecía estar enojada y ahora parecía estar desesperada. No se porqué, pero solo el hecho de pensar en salir esta noche me dio un escalofrío, como si algo importante fuera a pasar. Pero no entendía que.

-No lo se Luna...

-Dale Xi... por favor...

-¿Me prometes que solo serán unas horas nada más? Porque mañana quiero pasar el resto del día junto a Liam y no quiero parecer un zombie por no poder dormir nada por culpa de salir de noche...- Tengo una idea...

-Lu, ¿por qué no le decimos a Liam que salga con nosotras? De seguro que a Liam le va a encantar la idea de salir y de paso se conocen.

-¡NOO! ¡El no puede venir! –sonó como si le hubiera dicho que quería invitar a un monstruo en vez de a mi hermano. Está bien el no es humano, pero eso Luna no lo sabía. Además Liam es re inofensivo, solo toma un par de litros de sangre humana para vivir, pero eso tampoco lo sabía así que me extrañaba su reacción.

-¿Por qué? ¿Tienes algún problema con mi hermano? –le pregunté enojada. Si me hubiera dicho de buena manera el porqué no quería que mi hermano viniera lo hubiera entendido, pero por la forma en la que lo dijo hizo que me molestara mucho, ya que no entendía el motivo de tal reacción. ¿Cuál es la diferencia si Liam viene o no? ¿Por qué me dijo que no de esa manera?

-Lo lamento amiga, no quise sonar tan ruda, es que esta es una salida de chicas, una salida de amigas. No da que tu hermano venga con nosotras, además de que se va a sentir re colgado. Para la próxima lo invitamos a él, pero esta noche tenemos que ser solo nosotras.

-Si me lo hubieras explicado de esta manera te hubiera entendido, pero la verdad Luna sonó re mal la manera en la que me lo dijiste. Pero tienes razón, esta era nuestra salida, y a demás Liam se va a sentir re perdido con nosotras.

-¿Eso es un sí?- me preguntó excitada.

-Sí- le dije con una media sonrisa.

-¡Perfecto! ¿Entonces te paso a buscar a las once?

-¿Por qué no vienes un rato antes, así te presento a mi hermano?- pregunté.

-No lo sé Xi... –la noté medio asustada- ...la verdad no te enojes pero hoy no estoy de ánimo para conocer a tu hermano, no es que tenga nada en contra de él, pero hoy no tuve un buen día, y solo necesito de una buena salida con mi mejor amiga. Si hoy me presentas con tu hermano le voy a causar una mala impresión por el mal humor que tengo. En cambio tú ya me conoces de mal humor, así que mejor lo dejamos para otro día.

Luna cada vez estaba sonando más rara, pero traté de no darle importancia. Ya que en cierto modo tenía razón, Luna tenía un carácter muy especial y si estaba de mal humor, no era una buena idea que se la presentara a Liam.

-Está bien -le dije- Nos vemos. Besos.

-Besos amiga, y vas a ver que no te vas a arrepentir de esta salida- dijo en un tono raro que me dejo muy intrigada. Luego cortó.

Una vez que terminé de hablar por teléfono, pensé en hacer algo para distraerme y despejarme de todo lo ocurrido. Así que tomé una silla y la puse en frente del espejo, y comencé a trenzar mi cabello mientras miraba mi reflejo. Generalmente esto siempre me tranquilizaba y me daba cierta paz, pero esta vez sentí como si me faltara algo, me sentí incompleta.

Así que apresure la actividad, para así terminar de trenzarlo mas rápido y justo cuando estaba terminando de hacer la trenza, alguien golpeo mi puerta.

-¿Xi, puedo pasar? –era la voz de Liam.

-Sí, pasa- contesté mientras terminaba la trenza y la ataba para que no se desarmara.

-Recién acabo de llamar a la Academia- dijo Liam mientras tomaba asiento en mi cama. Yo me senté al lado suyo y pregunté impaciente:

-¿Y? ¿Averiguaste algo?

Liam me miró un rato antes de contestar.

-Se que no tienes intenciones de ir conmigo a la Academia, pero eso va a ser lo mejor para ti en este momento. Vas a ver que te vas a poder adaptar rápido, además tenemos que avisarles a los antiguos sobre tu transición, ellos siempre tienen que saber cuando uno de nosotros pasa por su etapa de transición y más en tu caso que eres media-sangre y no sabemos muy bien que cambios vas a sufrir. Ellos te van a poder ayudar mejor...

-No, no quiero ir a la Academia- exclamé. Ni pensarlo- Yo ya tengo una vida aquí, y esta es la vida que quiero. Va a ser demasiado difícil para mí tener que pasar por varios cambios como para encima agregarle el inscribirme a un pupilo y para rematarlo de VAMPIROS. Ni hablar.

-Bueno, eso lo discutiremos de acuerdo con lo que los antiguos nos digan. Capaz que nosotros pensamos que esto es complicado y ellos nos dicen lo contrario, y nosotros preocupándonos por nada. Lo mejor, es hablar con los antiguos y ver que es lo que tienen para decirnos. Y mientras tanto yo hoy hable con Urian y le conté sobre ti...

-Espera un segundo, ¿Qué le contaste exactamente? ¿Y qué quisiste decir con mientras tanto? ¿Todavía no les has informado a los antiguos sobre mí? –pregunté esperanzada, ya que todavía no estaba preparada para que todo el mundo vampírico supiera de la existencia de una nueva media sangre.

-No. Sé que todavía no estabas segura con todo esto, y no estas preparada para afrontarlos, así que le pedí a Urian que investigara mientras pensamos que hacer con todo esto. Pero mañana sin falta tenemos que informarles de todo esto a los demás- eso último no me gusto mucho, pero si no quedaba otra, tendría que hacer lo que Liam decía.

-Gracias- le dije con un intento de sonrisa- ¿Y qué fue lo que le contaste a Urian?- pregunté medio insegura.

Liam se tomó su tiempo para contestar, se veía cansado. Se notaba que él estuvo igual de intranquilo que yo desde que llegamos de nuestro paseo. Al parecer no fui la única que estuvo pensando sin parar desde nuestra llegada.

-Todo esto me tiene de los nervios...- le dije un poco afligida y nerviosa, ya que todo esto me asustaba como el infierno, yo pertenecía a una clase que se podría definir como única ya que había muy pocos media-sangre como yo y cada uno tenía capacidades únicas y diferentes. Y con la reacción de mi madre al contarle lo ocurrido hizo que me pusiera peor.

Ni bien llegamos le contamos todo lo ocurrido y lo tomó peor de como creí que lo iba a tomar, automáticamente se puso a llorar mientras me abrazaba y me aseguraba que todo iba a salir bien, que íbamos a averiguar más sobre esto. Pero aun así, esas palabras no me quitaban el mal presentimiento que sentía de todo esto. Y al ver a mi madre tan afectada me hizo mal. Siempre la vi tan entera, que al verla en el estado que lo hice hoy hizo que cayera más en la realidad de todo lo ocurrido.

Mi cara de seguro demostró el miedo que estaba sintiendo porque Liam me miro con compasión y me abrazó.

-Ya te dije que vamos a resolver esto princesa, yo se que debes de estar muy asustada. Yo en tu lugar también lo estaría. De un día para el otro pasaste de ser una adolescente normal, a una adolescente que se enteró que su padre y hermano provienen de otra raza, y que eres mitad humana. Y encima descubriste que tienes un poder muy especial y único. -esto último lo dijo mirándome a la cara- Está bien estar asustada linda, todos tenemos miedo alguna vez y lo tuyo es entendible. Pero quiero que sepas que no estas sola en esto. Siempre me vas a tener a tu lado, porque te amo y siempre vas a ser mi pequeña princesa.

Al escuchar sus palabras se me llenaron los ojos de lágrimas y lo abracé más fuerte.

-Gracias, te amo hermano.

Liam sacó un pañuelo y me secó las lágrimas.

-Bueno, ahora ¿quieres saber que fue lo que hablamos Urian y yo?- preguntó con un intento de sonrisa.

-Si- contesté, mientras me terminaba de secar las lágrimas.

-Primero te cuento que Urian además de saber mucho, siempre tuvo una fascinación por los media-sangre. Él se pasa la mayor parte de su tiempo libre leyendo viejos manuscritos, libros y todos los informes que haya sobre medias-sangres, así que si hay alguien que sabe del tema, o nos puede facilitar algún contacto con el cual hablar sobre el tema, ese tiene que ser él.

-...le conté que eras media-sangre, y también le conté el incidente que pasó esta tarde con la cadenita. Esto último lo dejo perplejo, ya que el nunca había oído hablar de algo así. Pero no te desesperes... -anunció rápidamente, al ver mi expresión de desesperación- ...como te dije Urian es uno de los mejores, y conociéndolo como lo conozco el no va a parar hasta encontrar respuestas sobre esto. Además tu caso lo dejó muy inquieto y entusiasmado, así que me prometió que iba a buscar y averiguar todo lo posible sobre el tema. También le informé que tú no querías que muchas personas supieran sobre lo que está pasando, así que me prometió la discreción total. Y él sabe que si para mañana no encuentra nada que nos pueda ayudar, vamos a tener que acudir a los ancianos.

-Es decir, que ¿nos va a ayudar con esto?- pregunté esperanzada. Esa era una gran noticia, que el tal Urian nos ayudara a encontrar las respuestas que necesitamos sin tener que acudir a los ancianos. Ya que la idea de involucrarlos no me gustaba nada.

-Qué pregunta la tuya -dijo sonriendo- Obviamente que nos va a ayudar, si lo llegara a dejar afuera de algo así no me lo perdonaría jamás.

Que suerte, pensé. Ahora que tenemos la ayuda de Urian es un gran avance, ya que mi hermano le tiene toda la fe, yo también se la voy a tener.

-Xi, hay algo que quiero decirte- por la cara de mi hermano, sabía que era algo que no me iba a gustar- ...yo se que no tienes ni la menor intención de ir a la Academia conmigo y tampoco te gusta que te lo siga recordando- dijo al ver mi cara de disgusto- Pero quiero que sepas que yo sigo pensando que va a ser lo mejor para ti.

Antes de que pudiera contestarle el me cortó la respuesta con un gesto de la mano.

-No, no me contestes ahora. Solo quiero que lo pienses. Solo prométeme eso, que lo vas a pensar.

Con la mirada que me dio, sus ojos llenos de afecto, era imposible no prometerle lo que me pedía. Así que solo me limité a asentir. Y eso hizo que me dedicara una sonrisa que me derritió el corazón.

Una vez que Liam salió de mi habitación decidí acostarme un rato, todo esto hacía que mi cabeza estuviera a punto de explotar. Habían ocurrido demasiadas cosas en un solo día.

Y todavía tenía que informarle a mi madre que la salida con Luna seguía en pie. ¿Por qué no pude nacer como una adolescente normal? ¿Esas que sienten que se les va a acabar el mundo solo porque les salió un granito? ¿Esas que piensan en ropa, en la moda? ¿En chicos? ¿Por qué no pude nacer así? ¿Por qué? En vez de preocuparme por si un chico no me mira voy a tener que preocuparme por si el chico SI me mira, ¿mira si me agarra hambre y lo veo como un dulce aperitivo? ¿Y si accidentalmente me almuerzo a alguno de mis compañeros del colegio? Ya se que Liam me dijo que la sed de sangre no es tan grande, y que no necesitamos morder, pero ¿y si en mi caso es diferente? Yo soy media sangre, así que todo en mi puede ser diferente. ¿Y si alguna de las chicas o chicos de mi colegio descubren que soy vampiro? ¿Y si los que lo descubren son aquellos que me tienen odio porque les di una paliza más de una vez? Soy una persona con muchos enemigos...

-No tengo ganas de morir tan joven- dije afligida

¿Y si me estacan? Más de uno lo haría simplemente por el hecho de estacarme aunque solo fuera humana. Se nota que nunca fui una persona muy querida... En estos momentos me estoy arrepintiendo por no haber sido una persona más sociable, una persona que no tuviera tantos enemigos. Si fuera popular ¿no me estacarían? ¿No?

Creo que tengo que dejar de ver The vampire diaries, veo muchas estacas y mucha muerte en esa serie. Me está dejando traumada, aunque si conociera a un vampiro como Damon, aaaay eso si que sería lindo ¿Tendrá Liam algún amigo vampiro estilo a Damon Salvatore? Esperemos que si, nunca deseé tanto que un mito como ese de que los vampiros son sumamente hermosos fuera real, tanto como lo deseo ahora. Aunque no creo que un Damon Salvatore me de bola, pero por lo menos esos chicos sirven para que una recree un poco su vista. Ayy Damon... ¿Por qué será que siempre me gustan los chicos malos?

-¡Basta Xia! –me reproche- ¡Basta! Tengo que dejar de irme por las ramas con mis pensamientos, y tengo que comenzar a preocuparme de cosas que realmente importan. Dejar de preocuparme por simples suposiciones y preocuparme como por ejemplo de...

-...mi pelo. Oh Dios! Lo tengo un desastre, la próxima vez voy a prestar mas atención cuando me lo este trenzando.

Mientras pensaba que hacer con mi pelo, me fui a ver que me ponía para esta noche. Un trabajo difícil.

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16 Re: La princesa de los espejos el Vie Jul 15, 2011 4:57 am

karrr


PRE TRANS
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Capítulo 7

- ¿Estás segura de lo que estas haciendo?

Dejé a un lado las tijeras que estaba usando para cortar algunas rosas, ya que el cuidado de los rosales requería de mi tiempo y trabajo y me giré para mirar a Marvin.

- ¿Otra vez con lo mismo? –pregunté con cansancio. Ya habíamos discutido mucho sobre este tema, y le había dejado bien en claro mi opinión al respecto.

Marvin me observaba mientras se tocaba el pelo, un gesto que para cualquier otra mujer habría resultado completamente seductor, ya que Marvin era exquisitamente bello. No aparentaba tener ochocientos tres años, sino que aparentaba tener unos cuarenta. Marvin era el sueño de toda mujer hecho realidad. Poseía unos ojos celestes que al mirarlos era como si miraras al cielo mismo. Tenía una nariz recta y una boca fina pero sensual, y con una pequeña barba de unos días, que lo hacía ver sumamente sexy. Tenía el pelo de un color negro azabache, y lo traía corto, pero no corto al ras, sino que lo tenía un poco mas largo. Y siempre andaba despeinado, con esa pequeña melena leonina que hacia volver loca a cualquiera. Y su sonrisa... su sonrisa te dejaba sin habla, aunque no muchos la conocían, ya que siempre estaba sumamente serio, pero yo era una de las afortunadas que conocía esa bella sonrisa. Su cuerpo era escultural... la única palabra que podría describirlo perfectamente sería EXQUISITO.

A pesar de que Marvin era mas viejo que yo, y él me conocía desde que yo era una niña, él siempre dejó bien en claro que tenía sentimientos hacia mi, desde hace años. Pero yo nunca podría corresponderle. Mi corazón ya lo había entregado hace años y nunca me lo habían devuelto.

Marvin sabía que yo nunca podría corresponderle, pero aun así él siempre se mantuvo fiel hacia mi, sin importar que él tuviera sentimientos diferentes de los que yo sentía hacia él. Pero eso por suerte nunca fue un impedimento para nuestra amistad. Lo observé un rato más antes de darle mi respuesta. Se le notaba sumamente preocupado, ya que no dejaba de tocarse su cabello. Y como yo lo conocía a la perfección, sabía que ese era un gesto que indicaba su preocupación.

- Bella Cyrene... –dijo en ese tono tan exótico que poseía, ya que Marvin era Italiano, y aunque hablaba todos los idiomas y se había acostumbrado a hablar en español, a veces le salía su bello acento...- ...creo que estás apresurando las cosas...

- Ella está haciendo lo correcto -dijo una voz que provenía desde el otro lado de la habitación, aunque ambos conocíamos muy bien a quien pertenecía.

Marvin se puso en estado de alerta en un segundo...

- Bastian –dije con una sonrisa. Bastian me devolvió la sonrisa y en un parpadeo me encontraba entre sus brazos en un acogedor abrazo. Al lado mío podía sentir la ira que provenía de Marvin...

- ¿Qué demonios significa esto? -gruñó Marvin.

- Esto significa un abrazo por si no te has dado cuenta aún. Yo se que tu intelecto no te da para tanto, y no creo que te hayan dado algún abrazo en toda tu vida gracias a tu cara de tránsito lento... -respondió Bastian con una sonrisa y luego continuó- ...así que es de entender que no sepas lo que es un abrazo... Y lo de demonios esta de más, los únicos demonios aquí son tú... -dijo mientras lo señalaba con el dedo y hacia una mueca de desagrado- ...y mi bella y querida Cyre, la demonio más bella y delicada que he visto en mi vida... -comentó mientras besaba muy delicada y seductoramente mi mano.

Bastian en comparación con Marvin eran dos polos opuestos en todos los sentidos. Lo único que tenían en común además de ser sumamente bellos era que ellos son mis mas grandes y fieles amigos.

Bastian tiene unos ojos un tono almendra, una nariz recta pero perfecta, y unos labios demasiado tentadores. Su cabello es castaño claro, lo tiene más corto a ambos costados, casi al ras, y arriba posee una pequeña cresta que te vuelve loca, junto con un aro en una de sus orejas y su excéntrico piercing en la lengua que se le notaba al hablar. También tenía un poco de barba de unos días que le da un toque muy masculino y a la vez juvenil. Y ni hablar de su cuerpo. Posee el cuerpo más espectacular de todos. Con unos brazos bien formados, unas piernas de futbolista y unos abdominales tan marcados que podrías usarlos como una tabla para lavar tu ropa sin problemas de lo duro y bien marcados que estaban. Y una sonrisa pícara que volvería loca a cualquiera. Con solo verlo te dabas cuenta de su personalidad, ya que expulsaba seducción por todos sus poros, era un seductor nato.

Y en personalidades Marvin es reservado mientras que Bastian es completamente abierto. Marvin es serio y Bastian es todo lo contrario... es impulsivo, encantador, gracioso y por sobre todas las cosas es un conquistador... el número de mujeres a las que habría conquistado sin duda superaban por mucho el número de su edad, que no es poco, ya que tiene 234 años. Otra de sus diferencias es que Marvin es un demonio antiguo, y Bastian un hechicero joven.

Antes de que comenzara la guerra entre ellos, y Marvin le contestara su insulto, me adelanté a ello y pregunté:

- Bastian cariño, ¿Qué haces aquí? Sabes que nadie puede entrar en el territorio de los demonios, es peligroso para ti...

- Lo sé Cyre, te puedes ir quedando tranquila ya que nadie sabe que estoy aquí, por algo soy un hechicero. Tengo mis trucos para poder introducirme a donde quiera sin que noten mi presencia -dijo con una sonrisa y antes de continuar se puso serio al instante- ...es que tenía que venir a verte. A advertirte que tiene que ser esta noche...

Sus palabras me dejaron perdida por un segundo, una vez que recuperé la compostura volví a hablar...

- ¿Esta noche? ¿Estás seguro?... –pregunté preocupada.

- ...Cyrene me parece demasiado pronto para que sea esta noche, además de que sabes muy bien lo que pienso al respecto. Nunca me gusto que metieras a ese muchacho en esto -interrumpió Marvin con preocupación y fastidio en su voz.

- Sabes que yo nunca me equivoco cariño –dijo Bastian ignorando a Marvin mientras me miraba con una mirada de compasión en el rostro, ya que ambos sabíamos a que se refería con el comentario... y solo recordarlo comenzaba a revivir el profundo dolor que sentí esa noche, pero para no caer en la tristeza... decidí concentrarme en lo que ahora importaba.

Bastian no solo era un gran hechicero, sino que también era vidente, el podía predecir el futuro. Y si te decía anda por la izquierda... sin dudarlo tenías que ir por la izquierda, ya que él sabía que si ibas por la derecha algo te iba a pasar. Y yo más que nadie sabía muy bien que el poder de Bastian era auténtico, ya que lo experimenté yo misma. Si aquella noche le hubiera hecho caso... capaz podría haberlo evitado...

Aunque Bastian me aseguró que la muerte era inevitable, lo que podría haber evitado es lo que tuve que hacer después...

Hoy no iba a cometer el mismo error del pasado. Respiré profundo y decidí tomar una decisión al respecto, y lo dije en un tono de “no me cuestionen”.

- Entonces está decidido, se hará esta noche.

Marvin me miró un rato a los ojos antes de asentir hacia mí.

- Como desees querida, iré por el muchacho.

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17 Re: La princesa de los espejos el Vie Jul 15, 2011 8:05 pm

Alexandrine


MODERADORAS
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Súper Karr... lol! Ya me estoy preguntando, qué se traerá entre manos esa amiguita suya? Ummm... qué es lo que tendrán que hacer?



Invitado más allá de la oscuridad, entre las sombras, siempre te estarán esperando...
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"Hasta que tú me encontraste, estaba muerto aunque respiraba. Estaba ciego, aunque podía ver. Y luego tú llegaste... y desperté" Zsadist
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18 Re: La princesa de los espejos el Jue Jul 21, 2011 4:27 pm

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Capítulo 8

Estaba tan concentrada en mi reflejo que no me había dado cuenta que mi celular estaba sonando hasta que sonó por segunda vez.

Tenía un mensaje.

De Luna.

Recién salgo de casa. En 10 minutos te quiero en la esquina de tu casa, no me hagas esperar. Luna

Ella siempre tan dulce.

- Menos mal que me aviso de su mal humor porque sino no me habría dado cuenta…- comenté irónicamente.

Por suerte ya había terminado de arreglarme… después de probarme 12 combinaciones diferentes… ¿Qué no me probé? Pensé con una sonrisa.

A la hora de vestirme yo siempre soy un tema. Me pruebo miles de conjuntos diferentes, y siempre termino optando por el que nunca me hubiera imaginado… y hoy no fue la excepción.

Me probé vestidos, jeans, polleras, shorts, remeras con mangas, sin mangas… pero por suerte terminé escogiendo un conjunto divino.

Hoy estaba vestida con una falda de encaje negra, una remera de hombros caídos corta de animal print, botas negras cortas con tacos y medias negras caladas, y para no morirme del frío tomé mi amado tapado gris que me compré el otro día. Amo este tapado.

Me miré nuevamente en el espejo para comprobar mi maquillaje y por un segundo me pareció ver mi reflejo diferente, me veía a mi misma pero con unos años más... pero eso es imposible. Así que no le di importancia a lo sucedido y como vi que mi maquillaje estaba en perfecto estado tomé mi bolso y me apresuré a salir de mi habitación.

Estaba tan distraída que cuando bajaba las escaleras me choque con Liam. Este me miro por unos segundos y mientras levantaba una ceja me dijo:

-¿Así piensas salir a la calle?

-¿Qué?¿Qué tengo?¿Me queda mal?... sabía que tenía que ponerme el otro conjunto…- dije mientras me estaba por dar vuelta para volver a mi cuarto y cambiarme rápidamente, ya que Luna estaba por llegar, y por lo que me mandó en su mensaje no estaba de humor para esperarme como siempre, ya que siempre la hacía esperar. Pero bueno toda mujer tiene que entenderme, no es nada fácil elegir que ponerse. Eso es algo muy importante... y un trabajo difícil. Y ni hablar de cómo ir peinada…
Antes de que me pudiera dar la vuelta para regresar a mi habitación Liam me tomó del brazo y me detuvo.

- No, no estas mal. Todo lo contrario… estas preciosa. Pero me parece demasiado… te podrías haber puesto no se… una remera que tapara más, no esta que casi está mostrando tu ombligo… una pollera mas larga y menos ajustada… podrías ponerte que se yo otra cosa… algo menos sugerente… algo mas no se… hogareño… -comenzó a balbucear.

Que dulce… esta haciendo el papel de hermano celoso. Esto no pudo evitar que me comenzara a reír. Nunca había visto a Liam así, era muy dulce.

- ¿De que te ríes? – pregunto medio enojado.

- ¿Algo… hogareño?- le pregunté entre risas.

Me miro con el ceño fruncido, y me dijo:

- Sabes a qué me refiero… creo que deberías llevar mas ropa encima… eso es todo- esto último lo dijo mientras se pasaba la mano por su pelo y continuó- …es que todavía no estoy acostumbrado a verte así- dijo mientras me señalaba con la otra mano- …no estoy acostumbrado a la idea de que ya no eres una niña. Ya no eres más mi pequeña hermanita, ya estas hecha toda una mujer.

Esto último lo dijo con una sonrisa melancólica.

- La última vez que te vi todavía usabas jeans gastados, te gustaba luchar conmigo, tenías 14 años… eras mi hermana pequeñita. Mi pequeña princesita… aunque siempre actuaste como una pequeña guerrera mas que como una princesa -esto último lo dijo con una sonrisa mientras me miraba- y ahora ya estas hecha toda una mujer… no puedo creer como has cambiado en estos 4 años…

El siempre tan dulce. Con su pequeño discurso me dejó con un nudo en la garganta, sentía que mis lágrimas estaban a punto de caer. Pero para evitar eso decidí bromear con él.

- Y en las luchas siempre te ganaba…

- Eso porque yo te dejaba ganarme – comentó con una sonrisa de satisfacción.

- ¡Mentiroso! -lo acusé- ambos sabemos que siempre fui mas ágil que tu, por eso mismo siempre te terminaba ganando.

- No puedo creer que después de todo el tiempo que pasó desde la última vez… ¿Cuánto tiempo ha pasado ya desde nuestra última pelea?... bueno en fin, no puedo creer que después de todo ese tiempo aun sigas creyendo que me ganabas porque eras mejor que yo… y yo que siempre te creí inteligente. Ahora se me cayó una ídola, no puedo creer que no te hayas dado cuenta que siempre te dejaba ganar…- comento y comenzó a reírse.

A todo esto yo estaba que hervía de la ira… ¿Cómo se atrevía a llamarme idiota y reírse en mi cara? y encima de eso el no querer reconocer que le ganaba porque era mejor… Esto ya es demasiado. Te voy a dar una linda lección hermanito.

- Cuatro años, tres meses y ocho días.

Liam paró de reírse y me miró:

- ¿Te sabes exactamente cuantos años, meses y días… pasaron desde la última vez que luchamos? -preguntó atónito- ¿Y por casualidad no te sabes las horas también?- preguntó irónicamente con un poco de diversión.

- Siempre fui buena en matemáticas- dije mientras me encogía de hombros- …y para tu información no se las horas, pero el resto de lo demás si lo sé. Una chica nunca se olvida de cuando fue la última vez que vio a su hermano- dije en un tono melancólico y aparté la mirada.

Liam se quedó perturbado por unos segundos y ese fue el tiempo suficiente que necesité…

-Xi... – nunca llegó a terminar lo que me iba a decir porque lo deje en el piso.

Aun así con pollera y botas de tacones pude lograr lo que quise. Me agache y de una patada lo barrí y terminó culo para arriba. Y todo gracias a mi comentario intencionado… ya que con eso logré distraerlo lo suficiente para golpearlo.

- ¿Todavía sigues pensando que me dejabas ganar?- le dije mientras me levantaba y acomodaba mi ropa con una sonrisa en mi cara.

- Mierda Xi… si que eres fuerte.

Le di mi mano y lo ayudé a pararse y cuando estuvo de pie nuevamente me dijo:

- Y para que conste esto no se cuenta, fue un truco sucio… aprovechaste el momento en el que estaba distraído para tirarme. Yo nunca te enseñe a que golpees suciamente- dijo con una sonrisa-… pero aun así me alegra saber que seas así de fuerte. Ahora me puedo quedar mucho mas tranquilo de que ningún desubicado se te va a acercar sin que antes le des una lección.

- ¿Eso quiere decir que apruebas mi vestimenta?- pregunté con una sonrisa- ¿o quieres que te siga demostrando que puedo defenderme sola?...

- No, gracias. Ya tuve suficiente por hoy…- mencionó mientras levantaba sus manos en un gesto de rendición.

Justo en ese momento mi celular comenzó a sonar.

Oh mierda, me olvide de Luna.

- Ya estoy saliendo- contesté al celular lo más rápido que pude.

- Siempre dices lo mismo, ya estoy en la esquina.

Y antes de que pudiera contestar ya había colgado.

- Me están esperando, nos vemos dentro de unas horas… si es que no estas dormido- le dije con una sonrisa y añadí- aunque según el mito tu tendrías que vivir por las noches y dormir de día…

- Ja Ja… muy graciosa… -comentó con una sonrisa.

- Si, si, lo sé… ustedes son unos vampiros “especiales”, tu raza va en contra de todas las leyendas de los vampiros… si Drácula realmente existiera sería el primero en ir y darle caza a uno por uno… solo por el hecho de no comportarse como los vampiros deberían hacerlo…

-¿Y cómo es que los vampiros deberían comportarse? – preguntó Liam en tono curioso y divertido.

- Ya sabes… -le dije– lo típico… tendrían que tenerle miedo al sol… porque este los quemaría, tendrían que aterrarles el ajo, las cruces, el agua bendita… tendrían que vivir de noche… no tendrían que tener reflejo, tendrían que ser extremadamente pálidos y fríos… tendrían que matar a los pobres humanos… aunque para ustedes solo serian “bolsas de alimento con patas”.

- Y además son unos egoístas- lo acusé.

Liam seguía mirándome con curiosidad y diversión y pregunto:

-¿Por qué somos egoístas?

- Por que ustedes tendrían que darle un trabajo a los pobres Cazavampiros como Buffy, por su culpa ellos se quedan sin trabajo… y ni hablar de los pobres productores de Hollywood y escritores… ustedes van en contra de la naturaleza vampírica… por culpa suya esta gente se morirían de hambre, ya que no tendría sobre que escribir o dirigir.

- Espera un segundo a ver si entendí… ¿Con esto me estas queriendo decir que querrías que fuéramos como las criaturas que describen en los libros y en las películas? ¿Que matáramos gente para comer o por diversión?

- ¡¡DIOS, NO!! –Dije horrorizada- estamos hablando HIPOTÉTICAMENTE… así es como deberían lucir los vampiros, ustedes le ensucian su nombre. Tu raza seria Bambi en comparación de lo que tendrían que ser los vampiros.

- ¿Acaso es que existe algún manual donde dice que así es como deberían actuar los vampiros? –me preguntó Liam.

- No… tonto. Así es como los muestran en todos lados. Como criaturas sin almas, chupadores de sangre y asesinos sin escrúpulos –lo miré como diciendo que es un tonto por no saber estas cosas- ¿Acaso nunca viste alguna película de vampiros? Sacando de lado crepúsculo, que de cierto modo también ensucian el nombre de los vampiros… ¿Pero nunca leíste Drácula, o viste alguna película de vampiros?... me extraña que siendo un vampiro sepas muy poco de ellos.

- Y con todo esto… ¿Adónde quieres llegar?- me cuestionó Liam con una ceja levantada mientras me miraba expectante…

- No lo sé… ya me olvidé a que venía todo esto.

Liam me miró por un segundo seriamente y luego comenzó a reírse a carcajadas.

- Ay Xia… tienes una imaginación tremenda. Tienes que dejar de ver tantas películas y leer tantos libros porque ya te esta haciendo mal a la cabeza. Eres única hermanita.

- Si bueno… prefiero ver películas que enfrentarme a la realidad- dije mientras hacía una mueca.

- A veces la realidad no es tan mala como parece- dijo Liam en un tono comprensivo.

- Hablando de la realidad… em... ¿Cómo… cómo te las estas arreglando con aquel asunto tuyo? –pregunté media insegura.

-¿Qué asunto? –me preguntó Liam sin entenderme una palabra.

- Ya sabes… ese “Asunto”- le dije mientras remarcaba las comillas con mis manos, mientras mencionaba la palabra ASUNTO

Liam me miraba como si le estuviera hablando en otro idioma.

- Uyy Liam si que eres lento… te hablo de… tu alimentación -dije media vacilante.

- Ahh era eso, era mas fácil que me lo preguntaras directamente- dijo mientras me miraba con el ceño fruncido por mi “estupidez”.

- ¿No te estas alimentando de mis vecinos no?- pregunté media horrorizada.

Aclaro; “Media horrorizada” porque de por si mis vecinos eran unos viejos metidos y malhumorados, yo siempre le dije a mi madre que estaba segura que estábamos viviendo en medio de una calle de jubilados, porque en mi cuadra el “más joven” tenía 62 años… y mucho no me agradaban, aunque yo tampoco les agradaba a ellos… por unos pequeños incidentes que tuve con ellos el verano pasado. Cuando accidentalmente quise hacer una “pequeña” fiesta en casa… ya que mi madre se había ido unos días al casamiento de una amiga que lo hacia a 600km de distancia de donde vivimos y como iba a ir para allá si o si se tenía que quedar unos días, y como yo no tenía ganas de ir me quedé en casa y como la tenía sola se me ocurrió hacer una pequeña fiesta y esa “pequeña” fiesta se terminó convirtiendo en una GRAN fiesta… y bueno, al final sin querer… uno de los invitados estaba un poquito tomado y cuando se subió a su coche para regresar a su casa tuvo un pequeño accidente con Bobby, el perro de la cuadra.

Todo el mundo adoraba a este perro. Lo habían dejado tirado en la puerta de la casa de la señora Hernández y como ella ya tenía a 5 perros no podía tenerlo, entonces los vecinos se unieron de forma solidaria para que entre todos le dieran un hogar y le armaron como hogar una casita abandonada con un gran patio que el municipio nos había regalado precisamente para hacer algo positivo con ella, y la usaron para hacer un pequeño refugio de perros perdidos. Y como Bobby fue el primero en llegar al refugio era muy amado por todos los vecinos. Pero ese perro conmigo no sé que le pasaba, cada vez que me lo cruzaba me quería morder. Hasta tenía por enemigo a un perro, tendría que ponerme un cartel que diga Se busca más enemigos, ¿algún voluntario?

Bueno en fin… yo siempre me voy por las ramas. La cosa era que este perro era amado por todo el barrio menos por mi, ya que como les dije anteriormente siempre hubo una enemistad entre nosotros. Bobby era el único que tenía permitido ir y venir cuando quería en el refugio, ya que se conocía el barrio y amaba pasearse por la calle para que los vecinos lo mimaran… y de paso para hacerme la vida imposible.

Bueno esa noche, Martín, el chico que les decía que estaba un poco tomado, se había subido a su auto para regresar a su casa y vio un poco tarde que Bobby estaba en medio de la calle.

No paso nada grave, solo unos pequeños golpes por el accidente y unos rasguños…Pobre Martín.

El perro estaba sano y salvo. Pero como “la pequeña fiesta” estaba siendo un “poco” ruidosa, había algunos vecinos que habían salido afuera para venir a quejarse a mi casa, y ellos fueron testigos del accidente al igual que lo fui yo.

Como les decía.. Martín vio un poco tarde a Bobby. Un poco tarde porque no tenía tiempo para frenar, pero si para girar de golpe y así evitar atropellarlo.

Martín terminó chocando contra el poste de luz, y eso ocasionó un gran corte en toda la cuadra (otro de los motivos por los que me odian, es porque esa semana estuvimos toda la semana completa sin luz... pero tendrían que odiar a Martín, no a mi, el fue quien chocó contra el poste y ocasionó el gran corte no yo. Pero bueno, siempre la culpa es de la rebelde de Xia Seigner. La hija de una madre soltera. Porque así es como me veían esos viejos. Ya que a mi padre solo lo veían en ocasiones porque el no vivía con nosotras y después de su muerte, que fue cuando yo era muy chica… no lo vieron nunca más. Entonces para ellos yo era la “Rebelde hija de una pobre madre soltera”)

Como les decía… Martín llego a girar justo y no le hizo nada a Bobby, pero él si se golpeó un poco, y ni hablar de cómo quedó su coche. Por suerte el solo tenía un pequeño corte en la cabeza y unas pequeñas contusiones, pero nada más grave.

Lo peor fue lo que paso después.

Como les decía ese perro era amado por todos los vecinos, así que los vecinos que vieron el accidente se abalanzaron sobre Bobby para comprobar su estado… y una vez que comprobaron que el perro estaba bien… ahí es cuando fueron por el pobre de Martín.

Estas viejas locas, lo arañaron todo y le empezaron a gritar que casi mata a un pobre e indefenso animalito. Aunque para mi punto de vista de indefenso no tenía nada, el único indefenso en todo esto era el pobre de Martín que aparte de haber chocado, tuvo que soportar los arañazos y los gritos de estas viejas locas.

Después de todo este incidente llegó la policía y se ocupó de todo. Me hicieron una enorme multa por hacer una fiesta en casa con menores y con alcohol. Pero por suerte llamé a mi hermano y le pedí que me ayudara con este inconveniente sin que mi madre se enterara y Liam me ayudó a pagar la multa, pero aun así mi madre se enteró de todo y como siempre la culpa la tenía yo, entonces estuve un par de semanas castigada.

Por todo lo que les acabo de contar es que mis “queridos” vecinos no me quieren.

Ahora que lo pienso mejor... no me molestaría tanto si se alimentara de ellos. Esas viejas molestas se merecen que mi querido hermanito las dejara secas, así no molestan a nadie más. Pensé con una sonrisa.

- Xia cada día me sorprendes mas- dijo Liam un poco horrorizado y divertido a la vez- primero te horrorizas si me alimento de tus vecinos y ahora te veo perdida en tus pensamientos y con una sonrisa en tu cara. No quiero ni imaginar en que estas pensando...

- Igual la respuesta es no, no me estoy alimentando de tus vecinos, yo… -antes que terminara lo que estaba diciendo lo interrumpí.

- No me digas que eres como el de crepúsculo, que se alimenta de animales. Por favor no me digas que te almorzaste a Bobby, ese maldito perro ya me trajo muchos problemas. Aunque no me molestaría si lo dejaras seco, pero las viejas de la cuadra enseguida me culparían a mi, siempre la culpa de todo lo que pasa es mía, y saben que el perro y yo nunca nos llevamos bien, pero aun así… no quiero mas problemas con esas viejas metidas…

- Xia no me almorcé a ningún Bobby. Además de que no lo conozco- dijo divertido.

- ¿Y entonces como es que te estas alimen..?- no llegué a terminar la frase, ya que la peor de las ideas acabo de cruzar por mi mente.

-¡Mamaaaa!- grite horrorizada.

-¿Xia que demonios te pasa? ¿Por qué gritaste así?- contestó mi madre mientras salía de la sala de estar.

Antes de que pudiera decir algo o de que fuera a comprobar si tenía alguna mordida, Liam me interrumpió...

- Coni… Xia creyó que yo me estaba alimentando de ti- comentó y ambos comenzaron a reírse.

- Ay hija por favor, ¿Cómo puedes llegar a pensar eso de tu hermano?- me preguntó en un tono que decía que me estaba regañando por pensar mal de mi hermano.

- Bueno… es que le pregunté cómo se estaba alimentando y se me acabaron las opciones. Le pregunté por los vecinos, Bobby el demonio con cuatro patas… y la última opción que me quedaba eras tu- dije como tratando de darle coherencia a mi argumento.

- ¿Y nunca se te ocurrió la opción de las bolsas de sangre?- pregunto mi madre con el ceño fruncido.

- Oh... dios, lo siento Liam, nunca quise pensar mal de ti -dije muy arrepentida por mis pensamientos.

Liam seguía sonriendo.

- ¿De qué te ríes? Te acabo de acusar de que te cenaste a mi madre y tu te ríes...

A veces no entendía para nada a Liam.

- Me río porque no puedo creer la imaginación que tienes, no quiero ni imaginar qué cosas pasan por tu cabeza. Cada día me sorprendes más -comentó y comenzó a reírse- sin duda eres única Xia, te aseguro que no existen dos como tu.

- De eso yo también estoy muy segura- dijo mi madre con una sonrisa y luego añadió- ¿No tenías que salir con Luna?

- ¡Oh, mierda! Me olvidé completamente de Luna.

Me apuré a darle un beso rápido a mi madre y otro a mi hermano. Y justo cuando estaba en la puerta me di vuelta y le dije a Liam.

- Puede que siempre haya sido mas una guerrera que una princesa… pero siempre voy a ser tu pequeña hermanita.

Y con eso salí para encontrarme con una Luna furiosa que me estaba esperando en su coche.

- Lo siento -le dije mientras me metía en el coche antes de que me dijera algo- es que se me re paso el tiempo, y me olvidé que estabas afuera, lo siento, lo siento, lo siento…

- Está bien Xia, estoy acostumbrada a tener que esperarte- dijo en un tono medio raro mientras ponía en marcha el coche.

- ¿A dónde nos dirigimos esta noche? ¿Ahora me lo vas a decir? Porque siempre que te pregunté me dejabas con la intriga y me decías que era una sorpresa… ahora dime ¿A dónde vamos?

Luna se giro para mirarme con una sonrisa rara…

- ¿Y? ¿Adónde nos dirigimos? -insistí.

- Al Infierno.

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19 Re: La princesa de los espejos el Vie Jul 29, 2011 2:41 am

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Capítulo 9


-Llegamos- anunció Luna mientras estacionaba su coche.

- ¿Esto es una broma?- le pregunté mientras miraba la entrada principal del club nocturno El Infierno - Se supone que esto tendría que estar repleto de gente, que tendría que haber una fila enorme de personas a la espera de que los hombres de seguridad los dejen pasar… ¿Por qué demonios no hay nadie? ¿No me digas que vinimos hasta acá para nada? Luna por favor dime que te aseguraste de que el club iba a estar abierto esta noche…

Luna me miró con la misma extraña mirada que estuvo teniendo durante todo el recorrido y me sonrió.

- ¿Quieres saber cual es la cualidad que mejor te describe?- me preguntó.

Al principio su pregunta me dejó media desconcertada, aunque la respuesta la sabía… obviamente es mi buen sentido de la moda.

- Mi buen sentido de la moda- respondí con una sonrisa y esto ocasionó que Luna comenzara a reírse…

- Aparte de eso -dijo mientras sonreía y luego continuó- ay amiga… si no te conociera mejor podría pensar que eres como las huecas plásticas de nuestra antigua escuela… que solo piensan en la ropa, pero como te conozco mejor se que eres todo lo contrario. No solo tienes un buen gusto para la moda, sino que también eres muy inteligente, una excelente persona y amiga… y como olvidarnos que también eres bastante fuerte…

- Ay Lu… que linda eres, gracias… -le contesté, ya que estaba muy conmovida al conocer la manera en la que mi amiga me veía.

- …y también eres muy impaciente, y nunca dejas al otro poder terminar su frase sin que antes lo interrumpas con un comentario.

Con esto último ambas comenzamos a reír nuevamente.

- Si tienes razón, pero sabes que simplemente no puedo evitarlo- le dije una vez que paramos de reír.

- ¿En serio? Te juro que si no me lo decías no me daba cuenta… -dijo sarcásticamente con una sonrisa.

- ¿Y? –Pregunté bromeando- ¿Ya se te fue el mal humor?

- Es imposible estar de mal humor cuando estas alrededor… -comentó con una sonrisa- Ese mismo era el motivo por el cual necesitaba esta salida…

- ¿Qué fue lo que te paso hoy Lu? -le pregunté con preocupación.

- Ya sabes… -me dijo con cansancio- lo mismo de siempre.

Ahora entendía porque esta noche la había notado diferente, esta no era la Luna que conocía…

La Luna que conocía era optimista… siempre trataba de ver el lado bueno de las personas. Siempre fue una persona positiva… y obviamente tuvo días malos y días de mal humor ( y cuando hablamos de mal humor... me refiero a MAL HUMOR… estilo de no le hables porque se viene el Apocalipsis)… pero aun así… se le pasaba rápidamente y volvía a ser la misma de siempre. Lo que más admiraba de Luna era su perseverancia y su fuerza interior. No conocía a una persona que fuera más fuerte interiormente de lo que era Luna. Y esta noche me di cuenta que esta Luna no brillaba como solía hacerlo, esta Luna estaba apagada, vencida.

-Lu… háblame. Cuéntame que fue lo que paso.

- Ayer a la noche… -comenzó- Marcos regresó –esto último lo dijo mirándome a la cara y ahí fue cuando noté que tenía los ojos llenos de lágrimas no derramadas.

-Eso no es posible- dije con desesperación y enojo, todo a la vez- simplemente no entiendo como es eso posible…

- Lo dejaron en libertad por buena conducta- dijo con ironía y con la voz ronca… ya que se notaba que tenía un nudo en la garganta que no la dejaba hablar por toda la angustia y la bronca que debía de estar sintiendo en este momento… y era entendible.

- ¿Y tu madre que hizo?- pregunté, aunque ya sabia la respuesta…

- Nada.

Le pregunté algo que estaba rondando en mi mente desde que me dijo que Marcos había regresado… pero tenía miedo de escuchar la respuesta…

- ¿Te hizo algo? -pregunté con cautela y miedo…

-No

Ay… gracias Dios.

- Oh… amiga lo siento tanto -le dije y la atraje a mis brazos para darle un abrazo y así por lo menos poder confortarla un poco.

La persona de la que estábamos hablando era el padrastro de Luna.

Cuando Luna tenía 8 años, su verdadero padre Cristopher, había muerto de un inesperado ataque cardíaco, y al año siguiente fue cuando su madre había conocido a Marcos.

Para la vista de todo el mundo… Marcos parecía ser un gran esposo y un padre excelente. Pero las apariencias casi siempre engañan. El bastardo solía golpear tanto a Luna, como a su madre.

A veces Luna iba al colegio con moretones, y los maestros comenzaron a notar esto… pero su madre siempre les daba la misma excusa… “Luna es una chica muy traviesa y activa, siempre esta haciendo algo… y siempre termina lastimándose… es muy difícil controlarla”

Al principio todos creían ese verso… ya que en verdad Luna era muy traviesa… pero después con el tiempo se fueron dando cuenta de la verdad. Pero para ese momento Luna ya tenía 11 años… y había tenido que soportar dos años de maltrato por parte de su padrastro. Pero por suerte las autoridades lo metieron en prisión.

Su madre culpó a Luna de esto, y quedó tan deprimida cuando metieron a Marcos a la cárcel, que se tiró por la bebida... y se convirtió en alcohólica. Y hasta el día de hoy seguía culpando a Luna por todo lo ocurrido.

Pero como les dije, Luna siempre fue una persona que trataba de ver el lado bueno de todos, por eso nunca le guardó rencor a su madre, ni siquiera cuando la empezó a culpar por todo.

Y desde que Luna tiene 11 años, que fue la edad en la que metieron a Marcos en prisión, ella se tuvo que hacer cargo de su madre alcohólica. Imagínense a una chica de once años que pasó por varios maltratos... y encima tener que hacerse cargo de una madre alcohólica que la culpaba por todo.

A nadie le gustaría tener una vida así, pero Luna prefería seguir viviendo con su madre y seguir cuidándola… a que la mandaran a un hogar sustituto… en donde uno nunca sabe con quién se podrá encontrar.

Hasta el día de hoy todo el pueblo sabía la verdad, de que Mariana Jones era una alcohólica, pero como todos adoraban a Luna… la ayudaban a que la trabajadora social no descubriera esto, ya que sabían que Luna nunca se iría a un hogar sustituto, y antes de que eso pasara todos temían lo que sabían que era mas probable que pasara… que Luna escapara.

Mi madre y yo siempre supimos toda la verdad, por eso mismo siempre apoyamos a Luna en todo. Muchas veces Luna se había quedado en mi casa ya que había veces en la que el volver a su casa era como un verdadero infierno.

Y ahora el saber que ese maldito desgraciado estaba de vuelta hacía que mis nervios estuvieran a mil, ya que tenía miedo de lo que le podría hacer a Luna, y a la vez tenía mucha ira… tenía ganas de ir y desgarrarle la garganta con mis propios dientes…

Oh mierda… ya estoy pensando como un vampiro…

- Lu… sabes que puedes venir a quedarte a mi casa… no tienes porqué seguir viviendo junto a ese maldito desgraciado… -comencé.

Para ese momento Luna ya se había secado las lágrimas y me sonrío antes de contestar…

- Gracias Xi… pero no te preocupes, ya tengo un plan. No pienso seguir viviendo junto a Marcos y tener que soportar como golpea a mi madre otra vez… y mucho menos dejar que me golpee, ya tuve suficiente en esos dos años que viví junto a él, y el tener que hacerme cargo de mi madre… pero no te preocupes porque no pienso vivir más con ellos.

Antes de que pudiera preguntar cuál era su plan o dónde planeaba vivir, Luna cambió de tema al instante… y se notaba que no quería hablar más sobre Marcos o sobre su madre…

- Ahora ¡Vamos! Salgamos de este coche… que hoy vinimos a divertirnos…

-Luna… no se si me habrás escuchado al principio… pero me parece que el club está cerrado esta noche. Mira -dije mientras señalaba la entrada vacía del club- no hay nadie…

Luna me miró nuevamente con una sonrisa. Ya era la misma Luna de siempre y contesto…

- Confía en mi… una gran noche nos espera.

Y salió del auto, así que rápidamente la seguí.

Cuando estuve parada al lado de Luna fue cuando pude apreciar bien como iba vestida, ya que antes al estar adentro del coche y encima con poca luz era casi imposible ver bien lo que se había puesto esta noche.

Traía puesta una remera negra larga de hombros caídos, estilo rockera, unas calzas negras que no eran de un negro común… sino que parecían como si tuvieran pequeños brillantes… y unos borceguíes negros de hebillas con unos pequeños tacos que eran espectaculares. Y para hacer juego con su look de rockera, tenía una campera corta de cuero.

Estaba espectacular. De por si es espectacular. Luna tiene el cuerpo de una modelo, es alta, delgada y con curvas.

Luna tiene una cara redonda, con una pequeña nariz media respingada, unos labios bien formados y unos ojos azules… que parecen pequeños diamantes de zafiro. Tiene el pelo lacio y rubio, y le llega hasta la cintura, pero hoy lo traía atado, y se le había escapado un pequeño mechón que le hacía un toque perfecto…

-Vamos- me dijo mientras me tomaba del brazo para que la siguiera.

-Luna… -comencé

-Xia, confía en mí- Confía en mí... Confía en mí… Confía en mí… ¡Dios! Estoy harta de oír tanto esa maldita frase en este día. Pensé… mientras comenzaba a recordar los sucesos del día… ¡BASTA XIA! Hoy saliste para despejarte… deja de recordar lo que pasó esta tarde, total mañana tendrás tiempo suficiente para comenzar a amargarte por estas cosas. Esta noche es para disfrutar, no amargarse, me dije para reconfortarme un poco.

- Está bien -le dije y la seguí.

Cuando llegamos a la puerta del club, me quedé parada… pero Luna me tiró para que siguiera caminando. No estaba entendiendo nada, pero decidí confiar en ella.

Me llevó hasta un pequeño callejón que estaba al lado del club… y me hizo entrar en el.

Caminamos unos metros, hasta que Luna se detuvo frente a una puerta que estaba media escondida.

- ¿Qué hacemos aquí? -le pregunté.

- Confía en mí... amiga, esto te va a encantar -y luego golpeo la puerta.

Unos minutos más tarde salió un hombre enorme, pero sumamente hermoso. Nos miró un segundo hasta que reconoció a Luna.

- Luna, querida… no sabía que vendrías esta noche -le dijo con una sonrisa mientras le tomaba su mano y le daba un beso en ella. Luego el hombre me miró con intriga y expectación de que alguna de las dos explicara quien era yo.

- Xia… te presento a Avery.

- Hola -dije media vacilante.

Avery tomó mi mano y le dio un beso igual que como hizo con Luna, pero conmigo se tardó un poco más y mientras lo hacia dijo en un tono un poco seductor…

- Un gusto conocerte preciosura… -y me guiñó un ojo.

- ¿Nos vas a dejar pasar? O ¿Vamos a estar toda la noche congelándonos aquí afuera? -preguntó Luna divertida.

- Pasen bellezas…

Luna me arrastró para adentro. Caminamos junto a Avery por un pasillo medio largo, hasta que llegamos a una escalera y bajamos. A medida que íbamos bajando se iba escuchando mas fuerte la música. Hasta que Avery se detuvo enfrente de una puerta y la abrió para que nosotras pudiéramos pasar.

Al otro lado estaba el Club Nocturno más espectacular que había visto en toda mi vida. Estaba repleto de gente, el lugar era enorme y era extremadamente lujoso. La única palabra que podía describir el lugar era ESPECTACULAR.

A los costados se encontraban las barras… y más en el fondo se encontraba la zona VIP.

- Wow -dije- este lugar es espectacular.

- Sabía que te iba a gustar- dijo Luna con una enorme sonrisa- Ven… quiero que conozcas a alguien.

Nuevamente Luna me arrastró con ella… noté que me estaba llevando a la zona VIP. Cuando llegamos ella se acercó al de seguridad y le dijo algo que no llegué a escuchar y este simplemente se hizo a un lado y nos dejó pasar.

Llegamos a una de las mesas en donde había dos jóvenes sentados, ambos eran sumamente hermosos y estaban muy concentrados mirando la multitud de gente, hasta que uno de ellos notó la presencia de Luna y se paró al instante.

- Luna, mi amor… viniste -dijo el joven que se había levantado y saludaba a Luna con un tierno beso en los labios.

Así que estabas conociendo a alguien y no me contaste nada… sin duda te voy a torturar para que hablemos sobre esto mas tarde, de esta no te me escapas Lunita…pensé.

- Kevin, cariño… ella es Xia- dijo Luna.

En ese momento fue cuando ambos jóvenes notaron mi presencia y me miraron muy raramente…

Noté que el que estaba sentado se tensó al instante, aunque no entendía el motivo… pero duró solo un segundo, porque al segundo siguiente me estaba mirando fijamente con una hermosa sonrisa que me dejó embobada por no se cuanto tiempo, hasta que me di cuenta que Kevin me estaba hablando.

- Un gusto conocerte querida- me dijo mientras me daba un beso en la mano ¿Qué demonios le pasa a toda esta gente, desde cuando te saludan con un beso en la mano? Sin duda estos son verdaderos caballeros pensé Si… sin duda lo son, ya no hay jóvenes así… -Luna me habló mucho sobre ti…

- Encantada de conocerte Kevin- le dije con una cálida sonrisa- me encantaría poder decir lo mismo pero la verdad es que Luna nunca mencionó que había conocido a un joven tan encantador… -esto último lo dije con una mirada de reproche hacia mi amiga.

Luna se notaba muy avergonzada… pero antes de que pudiera decir algo, Kevin habló nuevamente…

- Es mi culpa, lo siento. Es que le pedí a Luna que mantuviera lo nuestro en secreto, ya que recién nos estábamos conociendo y como nunca había conocido a nadie tan encantadora como ella, quería ir completamente despacio… hasta que formalizáramos correctamente.

Wow… definitivamente este muchacho no puede ser de este planeta. Es un completo caballero. Y ni hablar de lo bello que es.

Kevin era rubio, tenía el pelo bien corto y un cuerpo bien formado. Su cara era la cara de un ángel, era perfecto… y tenía unos ojos miel, que a pesar de estar en medio de un club nocturno estos se hacían notar a la perfección. Se que está mal mirar al novio de una amiga, pero eso no quita que una no pueda apreciar su belleza…

- Un gusto el poder conocerte finalmente… -dijo una melódica voz, que provenía del otro joven que había estado sentado junto a Kevin, ahora estaba parado al lado mío y me estaba agarrando mi mano para darme un dulce beso allí.

No había palabras para describir su belleza… tenía unos ojos verdes que te idiotizaban solo con verlos… una sonrisa encantadora… unos labios muy tentadores…

Tenía una cara perfecta y ni hablar de su cuerpo…

¿De dónde demonios salen estos ejemplares de hombres? Estos hombres tendrían que estar encerrados bajo llave… su belleza es un pecado para la vista...

Cuando sus labios tocaron la piel de mi mano sentí una corriente de electricidad recorrerme todo el cuerpo…

Oh Dios... todos los hombres deberían de aprender a saludar de esta manera… estoy segura que con solo uno de estos besos ya nos tendrían a sus pies…

Estaba tan idiotizada en lo que este joven estaba haciendo conmigo que por un momento me sentí perdida…

- Luna siempre dijo que eras hermosa, pero creo que se ha quedado corta…

Oh… mierda… siento que me estoy derritiendo...

- Kevin… ¿Por qué no vamos a buscar algo para tomar para nuestras bellas damas?- dijo el magnífico joven…

- Ya regresamos queridas… -dijo Kevin, y antes de marcharse le dio otro dulce beso a Luna, mientras tanto el otro misterioso joven me seguía mirando con esos hermosos ojos verdes… hasta que por fin ambos se marcharon.

Luna se sentó y yo decidí sentarme junto a ella. Justo cuando estaba por preguntar el nombre del misterioso joven… Luna pareció leerme la mente y contesto..

- Todos lo conocen como Ayd, no se cual es su nombre… pero creo que ese es un apodo o algo así, nunca le pregunte a Kevin como se llamaba realmente… igual dudo que el nombre verdadero te importe -me dijo con una maliciosa sonrisa- ¿Son hermosos? ¿No es así?

- Creo que con hermosos te quedas corta… -dije y ambas comenzamos a reír.

- Ayd es el mejor amigo de Kevin. Por eso no quería que tu hermano viniera… porque tenía esta sorpresa para tu cumpleaños…

- Y que sorpresa… -dije con una sonrisa de satisfacción absoluta.

- Te dije que no te ibas a arrepentir de salir conmigo esta noche…

- Y no te equivocaste -la interrumpí.

Luna me contó sobre Kevin. Que lo había conocido hace unos meses atrás, y que estaban muy enamorados… era tan obvio pensé.

Me contó que a Kevin lo conoció la primera vez que vino a esta parte del Club el Infierno, una parte que es solo exclusiva y que ella consiguió entrar gracias a Avery, el relacionista publico del Club.

Me contó como fue que habían planeado este encuentro, ya que Kevin le había hablado sobre su amigo Ayd y Luna le había contado sobre mi. Y ambos decidieron que sería lindo presentarnos.

Pasó un rato largo hasta que los chicos regresaron con las bebidas. Estuvimos hablando un poco… hasta que Ayd me tomó de la mano y me preguntó…

- ¿Me acompañas a buscar otra bebida? Y de paso les dejamos un rato a solas a estos dos tórtolos… -dijo señalando con su cabeza a Luna y Kevin que estaban muy acurrucados uno junto al otro…

- Vamos -le contesté y Ayd me sonrío con una de sus hermosas sonrisas. Me tomó de la mano y nos dirigimos a la barra.

Cuando vi que estaba tomando otro camino me detuve y eso hizo que Ayd se frenara conmigo.

- ¿Qué pasa? -me pregunté.

- La barra queda allá- le dije mientras le señalaba en dónde se encontraba.

El me sonrío y dijo:

-Lo sé… pero quería mostrarte algo primero.

En mi mente estaba la pequeña voz de mi conciencia que me decía no caigas en esto… es una trampa… pero cuando lo miraba a la cara y miraba esos hermosos ojos… esa pequeña voz se callaba por completo y mi lado curioso salía a la luz.

Se que fue estúpido de mi parte, pero decidí acompañarlo. Total yo me puedo defender, hoy le demostré a Liam que puedo. Pensé con una sonrisa mientras recordaba como lo dejé culo para arriba.

-Está bien, vamos –le dije.

Me guió por un costado del club, hasta que llegamos a una puerta. Uno de los de la seguridad nos quedó mirando por un segundo hasta que Ayd les hizo una señal y simplemente se hizo a un lado para que pasáramos. Entramos en un pequeño pasillo que llevaba a otra puerta más. Ayd se acercó y la abrió… y salimos.

Estábamos afuera, este era un callejón diferente del que habíamos entrado con Luna.

- ¿Qué estamos haciendo aquí afuera?- le pregunté media intranquila.

Ayd me sonrió, pero esta fue una sonrisa diferente a las anteriores, esta era una sonrisa maliciosa.

Todo sucedió muy rápido.

En un segundo estaba al lado de Ayd, y al otro estaba contra la pared, encerrada entre sus brazos, que eran como dos barras de metal que me mantenían prisionera con un fuerte agarre en mis hombros.

- ¡¿Qué estas haciendo?! –Le grite- ¡Suéltame!

- Ay pequeña vampiro… tendría que entregarte… pero primero pienso divertirme un poco contigo.

Sus palabras me dejaron helada.

- ¿Co… cómo me... llamaste?

- Pequeña vampiro

-No sé de que estas hablando- le dije nerviosa, y luego comencé a reír histéricamente- estás loco… los vampiros no existen…

- Ambos sabemos que esa es una… GRAN mentira…

- Estás loco -le dije desafiante mientras lo miraba fijamente a la cara- suéltame ahora o voy a comenzar a gritar con todas mis fuerzas…

El comenzó a reírse y eso me puso mucho más nerviosa e histérica… y dijo lo mismo que yo estaba temiendo que dijera…

- Puedes gritar todo lo que quieras, pero nadie te va a escuchar…

- ¡Suéltame loco! Estás loco… no se de donde sacas esas estupideces de vampiros y esas cosas… suéltame si no quieres que te termine lastimando -le dije con toda la ira del mundo, por lo menos ya había podido calmar a mi parte histérica… solo me quedaba la parte salvaje…

- ¿Tú? ¿Lastimarme? –Preguntó y luego comenzó a reír- ¿Quieres saber como se que eres un vampiro?... porque puedo olerlo en ti… -dijo mientras acercaba su nariz a mi cuello- hasta te podría decir que no eres del todo un vampiro… hueles… diferente, y eso no es porque tu sed de sangre no despertó aún... es otra cosa…

- Por que soy media sangre ¡Idiota!

¡Mierda! que estúpida que soy, me mandé al frente sola… yo solo necesito un cartél que diga IDIOTA en mi frente y ya está.

- Al fin empezamos a entendernos… -dijo mientras me miraba fijamente- …era hora que aceptaras la verdad de lo que eres.

-¿Ahora puedes soltarme?- le dije irritada.

-¿Acaso eres lenta? ¿Cómo quieres que te diga que no pienso dejarte ir? Primero tengo pensado divertirme un rato, y luego pienso entregarte…

-¿Entregarme?- le pregunté para ganar mas tiempo, mientras mas hablara era mas posible que llegara a cometer algún pequeño descuido y en ese momento es cuando iba a aprovechar para poder escapar, y de paso darle una buena lección de que así no se trata a una mujer, ya sea un vampiro o no- ¿Eres un vampiro?

El desgraciado ignoro mi primer pregunta… pero contesto la segunda.

- ¿Un vampiro? ¿Yo?... no me hagas reír. Yo soy un demonio.

¿Un demonio? Oh mierda… ¿donde demonios me metí?… ¡Mierda! que ironía… me pregunto donde demonios me metí y no con que demonio me metí.

- ¿Y qué es lo que quieres conmigo?- le pregunte desafiante.

- Ya te lo dije pequeña… pienso divertirme un…

- Si, si, lo sé…piensas divertirte un buen rato conmigo y luego entregarme…lo dijiste como unas veinte veces… ya me quedó claro. Veo que los demonios tienen como cualidad el ser idiotas… o tu les ganas…

Su agarre se tensó mucho más y comenzó a lastimarme… pero no le di el gusto de saber que me estaba haciendo daño. Use todas mis fuerzas para no hacer ni una sola mueca de dolor.

- ¿No te enseñaron que nunca tienes que hacer enojar a un demonio? ¿Que clase de raza es la tuya que no les advierten desde chicos sobre sus enemigos?

- ¿Por qué no me enseñas tú? -lo desafíe- Dime… ¿Por qué no puedo hacer enojar a un ESTÚPIDO DEMONIO?

Su agarre se hizo mucho más fuerte, hasta que de golpe se detuvo y el agarre solo se hizo firme…

-Ya entiendo que es lo que estas tratando de hacer… -dijo con una sonrisa- eres mas inteligente de lo que pensé.

- ¿Y que es lo que estoy tratando de hacer?

- Quieres hacerme enojar -dijo con una sonrisa de satisfacción.

- ¡AH NOOOOO, PERO VOS NO SOS MAS IDIOTA PORQUE NO PODES!

- ¡Cállate, perra!- y me pegó una cachetada…

Hijo de puta… ¿Cómo se atreve a pegarme? Me las vas a pagar maldito, te lo aseguro.

Y el maldito me besó… Ferozmente, pero me besó.

Oh... te voy a matar… y lo voy a disfrutar…

- Si no quieres que te corte en mil pedazos… entonces aparta tus sucios labios de los de ella y quita tus sucias manos… ¡Aléjate de ella!… -rugió una voz. Lo dijo con tanta ira que me hizo saltar del susto… y por lo visto al idiota de mi atacante también, porque se puso rígido al instante.

El demonio se fue para atrás, pero siempre manteniéndome prisionera entre sus brazos.

Y ahí es cuando pude ver a quien le pertenecía esa voz. Lo que vi me dejo helada.

Y yo que pensaba que este idiota y Kevin eran los jóvenes más bellos que había visto. La palabra hermoso me queda corta para describir a lo que mis ojos estaban viendo…

Era un poco más alto que yo, con un cuerpo espectacular, unos brazos bien marcados… y se notaba que debajo de esa remera había unos tremendos abdominales. Estaba vestido con una remera negra que se le pegaba a su cuerpo, y unos jeans gastados. Tenía puestas unas zapatillas deportivas negras, y una campera de cuero que colgada de uno de sus brazos.

Tenía el pelo negro azabache… corto y desprolijo. Su cara era la perfección… a pesar de tener el ceño fruncido por la ira que tenía… sus facciones se notaban perfectamente.

Era hermoso.

Su apariencia era la típica de chico malo que dice No te me acerques… pero cuando miré su cara… me di cuenta que todo eso era una fachada…

Tenía una nariz recta y fina, unos labios que pedían a gritos que una se perdiera en ellos, y sus ojos… esos ojos…

Yo conocía esos ojos…

Eran los ojos del espejo.

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20 Re: La princesa de los espejos el Miér Ago 17, 2011 8:06 pm

karrr


PRE TRANS
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Capítulo 10

Lo voy a matar… lo voy a desgarrar en miles de pedazos…

- No te lo voy a repetir dos veces…-gruñí, mi mandíbula estaba rígida de tanto apretar mis dientes de la ira que estaba acumulando, tenia una sensación de querer desgarrarle la garganta a ese maldito hijo de puta, pero no solo por el hecho de que la había besado…mejor no pensar en eso porque sino voy a matar al bastardo…

Tenía una sensación de propiedad. Una sensación que nunca había sentido… como si estuvieran profanando algo que me pertenecía solo a mí. Porque ella era mía no se como lo sabia… pero en lo más profundo de mi ser podía reconocer que esa era la pura realidad, me pertenecía.

Y eso no presagiaba nada bueno…

- No te metas en esto pendejo ¿no te enseñaron a no meterte en los asuntos de los demás?... y esta vampira no es tu problema…

Oh sin dudas este idiota no tiene ni idea de con quien esta hablando... uno de sus mas grandes errores.

Comencé a reírme…

..pobre…no sabe lo que le espera…

- Oh mierda… ¡TE ESTAS QUEMANDO!

Por un momento me había olvidado de la presencia de la joven… aunque su belleza era imposible pasarla desapercibida…pero al escuchar su melódica voz…eso hizo que me quedara perdido en ella unos segundos mas… y el mirarla a sus dulces ojos miel… hacían que te perdieras en ellos…

- ¡¿Eres sordo?!... ¡Te dije que te estas quemando!

Al escucharla nuevamente volví a la realidad… y mire mis manos…

Tal cual como la muchacha había dicho… mis manos estaban cubiertas por dos bolas de fuego… mi campera se encontraba tirada en el piso, aunque no recordaba en que momento la había tirado. Obviamente la princesa del espejo no sabía nada acerca de nuestros mundos…

Sin apartar los ojos del demonio conteste…

- No me estoy quemando… pero el que va a terminar quemado aquí va a ser otro…

Note que mi advertencia hizo el efecto que deseaba. Aunque fue algo muy leve... vi en sus ojos un atisbo de miedo que rápidamente fue cubierto por una falsa capa de indiferencia…

- ¿Piensas que tu amenaza me da miedo? No me hagas reír…

- Yo en tu lugar le haría caso… si miras sus manos te darás cuenta que no esta fingiendo… y a mi no me gustaría morir rostizada…- interrumpió la muchacha

El demonio se giro para mirarla…

- Cierra la boca mujer, si no quieres que termine de perder mi poca paciencia contigo…

- A mi nadie me calla – le dijo la muchacha mientras lo miraba fijamente a la cara con toda la determinación del mundo, sin apartar ni un segundo la mirada de los ojos de su atacante…

- Esto ya esta colmando mi paciencia…- dije irritado- …tienes dos opciones. La primera es que la sueltas por las buenas, y aun así vas a tener que enfrentarte conmigo, y la segunda es que la sueltas por las malas… y esa es mucho peor porque no pienso controlarme…. Así que tu decides… ¿Qué opción eliges?

- Escojo la opción numero tres…

- Yo sabía que eras idiota, pero nunca creí que llegaras hasta tal punto de no saber contar. ¿Eres sordo o simplemente eres estupido? Te dio solo dos opciones, DOS… si quieres te lo deletreo… D… O… S… no hay opción tres. ¡Tarado!

Ese comentario me hizo reír… cualquier otra mujer estaría asustada, no importa su raza…pero ella no. Ella lo tomaba todo con mas calma… se le notaba que esta situación no le gustaba pero aun así sabia como controlarse y como llevar mejor las cosas. Cualquier otra en su lugar estaría completamente histérica… pero ella no. Y eso hacia que me gustara mas… un momento…acabo de reconocer que me gusta… y eso no es bueno.¡Maldición!

- Me canse de esperar…mi paciencia tiene un limite y tu ya excediste de el…- y con esas ultimas palabras lance una de las bolas de fuego directo a la espalda del atacante, calculando muy detalladamente en donde tirarla sin ocasionarle ni un solo rasguño a la muchacha.

Como era de esperarse, tanto la muchacha como el demonio gritaron. El demonio se echo para atrás enseguida por el dolor que le estaba ocasionando el ataque, que era como si tuvieras una bola de lava sobre tu espalda. Y la muchacha grito porque estaba totalmente desprevenida y no sabia de que ese iba a ser mi movimiento.

Cuando la joven recobro la compostura y vio que no tenía ni una sola quemadura fue cuando aprovecho el momento para escapar….

Salio tan apresurada que no se dio cuenta que el demonio ya había notado que estaba escapando, y ahí fue cuando convoco una bola enorme de energía y se la lanzo directo a la joven…

Por suerte yo fui más rápido y me adelante a su movimiento y me interpuse entre la bola de energía y la muchacha…

Ambos salimos despedidos por los aires, pero yo me lleve la peor parte. Antes de que tocáramos el suelo la gire en mis brazos para tomar con mi propio cuerpo toda la fuerza del impacto.

El impacto fue tan duro, que quede sin aire en mis pulmones… y el tener a la joven encima mio no ayudaba mucho…

Ella se dio cuenta al instante que no me estaba permitiendo respirar así que se movió rápidamente a un costado…

- ¡Oh Dios! Por favor dime que estas bien…- dijo en un tono doloroso. Como si esto le hubiera dolido más a ella que a mi…

…Que extraño…

Como pude junte todas mis fuerzas para poder hablar…

- Oh si bebe, esto no es nada para mi…- dije con la voz ronca.

- Eres un estupido. ¿Por qué te metiste en el medio? Ese ataque no era para ti… eres un tarado…- empezó a gritar de forma histérica…

- Por Dios, cálmate de una vez mujer…- dije irritado- acabo de salvarte la vida… no se si lo notaste… de nada.

- Yo nunca te pedí que me salvaras- contraataco en un tono cortante.

Estupida vampira… encima que acabo de salvarle la vida, ¿De esta manera me lo agradece? Insultándome y gritándome. Tiene que ser mujer… ¿Quién las entiende?

Estuve a punto de decirle un comentario sarcástico… pero cuando la mire a la cara… note que estaba llorando. Y eso hizo que mi ira y todo dentro de mí se calmara al instante…

- ¿Por qué lloras mujer? No a muerto nadie

Ella aparto la mirada…

- No estoy llorando- dijo indignada…

- Seguro, solo te están lloviendo los ojos... – comente sarcásticamente.

Ella me miro furiosamente y me pego en medio del pecho…

-Ouch- dije adolorido. Esta mujer si que golpea fuerte… - ¿Por qué me golpeas? - Pregunte indignado

- Porque eres un estupido arrogante. Y porque casi mueres por mi culpa…

Oh…ahora entiendo porque esta así. La muy tonta se sentía culpable de que me habían herido por salvarla…pero si no me ponía en el medio… ese ataque la habría matado al instante, en cambio a mi solo me podría causar un gran dolor pero no la muerte…

El sentir que alguien que no me conocía se preocupara por mi bienestar hizo que sintiera una extraña sensación que no sabia explicar…era una sensación calida. Algo que nunca había sentido anteriormente. Y no sabia como responder a este nuevo sentimiento, ni mucho menos que decir en este momento, así que como de costumbre dije algo estupido…

- Pero como puedes ver estoy vivo, así que no tiene porque ser tan estupida y sentirte culpable por algo que no tiene sentido…

¡Maldición…soy un idiota!

Mi comentario la lastimo… eso fue muy obvio, pero ella era muy orgullosa y no iba a permitir que yo supiera que mi comentario la hirió, aunque yo si lo sabia… porque lo note en sus hermosos ojos miel… muy en el fondo había una pequeña muestra de dolor…

Antes de que pudiera disculparme o decirle algo… el otro demonio hablo…

- Esto no se va a quedar así… - dijo mientras se paraba como podía. Se estaba curando de las heridas demasiado rápido y eso era muy extraño…

Por ultimo miro a la muchacha…

- Esta vez te salvaste pequeña vampiro… pero la próxima te aseguro que esto no se va a quedar así…

Y con este ultimo comentario desapareció…

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21 Re: La princesa de los espejos el Mar Ago 30, 2011 7:59 pm

Alexandrine


MODERADORAS
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Karrr no sabes con las ganas que ando de leer tu historia... study pero estoy súper ocupada con la esc, espero hacerme un lugarcito este finde. Sigue así, que la historia va súper lol!



Invitado más allá de la oscuridad, entre las sombras, siempre te estarán esperando...
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22 Re: La princesa de los espejos el Vie Sep 23, 2011 12:06 am

karrr


PRE TRANS
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Capitulo 11


-Wow… esa si que es una forma dramática de desaparecer- comente en modo de broma. Cuando yo estoy histérica tengo dos maneras de afrontar las cosas, una es seguir mi instinto natural de asesina, la otra es tratar de bromear para no pensar en nada.

El joven de hermosos ojos me quedo mirando como si estuviera loca.

- ¿Y tu que eres? – le pregunte para romper un poco el hielo…

-¿Que?- me pregunto confuso

- Ya me oíste… te pregunte ¿Qué eres? Demonio, vampiro, hombre lobo, ángel… o cualquier otra criatura que exista... ¿Qué eres?

- ¿Ángel? ¿A caso ves mis alas en algún lado? – pregunto indignado

- Bueno y yo que se...las puedes tener escondidas…

-¿Hombre lobo? ¡Por Dios! Mujer… ¿De donde saliste? ¿A caso no sabes nada?... los hombres lobos no existen…deja de ver tantas películas..

- Para tu información soy nueva en todo esto, y la verdad es que no, no tengo ni la menor idea de esto. No tengo ni la mas puta idea que criaturas existen y cuales no.. no tengo ni la mas minima idea de que demonios quería ese demonio conmigo y tampoco tengo la mas minima idea que fue lo que acaba de pasar aquí… así que como veras ya estoy empezando a ponerme ¡HISTERICA! Y ODIO PONERME HISTERICA... ASÍ QUE POR FAVOR RESPONDE MI MALDITA PREGUNTA… ¿QUÉ ERES?

El joven de bellos ojos me miro con comprensión, como si entendiera por todo lo que estaba pasando…

- Soy un demonio

Oh genial… otro demonio..

- ¿Tu también vas a tratar de capturarme? ¿o simplemente me vas a torturar hasta que muera..? Pero seguramente antes de eso te vas a divertir un rato conmigo… ¿no es así?

Dios, ya estaba cansada de todo esto, primero me ataca un demonio, ahora resulta que me encuentro con OTRO DEMONIO… que todo esto termine de una vez, si tiene intenciones de matarme o torturarme o secuestrarme o lo que sea que pretenda que me las diga y ya… así por lo menos le doy un poco de pelea…

El joven me miro desconcertado por unos segundos, luego con enojo y por ultimo con ira..

- ¿Qué parte de que recién acabo de salvarte la vida no entendiste? Si tuviera alguna de esas intenciones primero que nada no seria tan estupido de decirlas, pero para que tu linda cabecita no siga pensando estupideces… te aclaro que esas no son mis intenciones, porque veo que eres corta de mente… y si fuera a hacer alguna de esas cosas ¿Qué sentido hubiera tenido que te salvara?

Estupido demonio…

- No lo se… tal vez esa es tu manera retorcida de ver las cosas… primero me salvas para luego torturarme y matarme… eres un demonio… se puede esperar cualquier cosa de ustedes…- le dije irritada….

¿Cómo se atrevía a llamarme estupida?

- ¿Así es como me agradeces que te haya salvado? ¿Acusándome falsamente de tener ciertas intenciones que claramente no tengo?- pregunto irritado y… divertido…

¿Se estaba burlando de mi? Oh esto ya es demasiado..

- Yo nunca te pedí que me salvaras, además yo sola hubiera podido con ese estupido…

- Oh si, yo vi como estabas pudiendo con ese “ESTUPIDO”, con tu lindos labios sobre los suyos ¿acaso tu manera de defenderte es entregarte a cualquiera que resulte una amenaza?...- me dijo furioso…

Maldito…

Lo abofetee con todas mis fuerzas…

El me miro con sorpresa, luego con indignación y por ultimo con… lastima… ¿Lastima?

- Yo… lo siento- dijo – por favor no llores… no quise lastimarte…esa nunca fue mi intención… soy un completo idiota.

Maldición... ¿por que tengo que ponerme así en frente de el…? yo no soy así... ¿Qué me esta pasando? ¿Por qué todo lo que el dice me afecta?

- Yo no soy así… - dije a la defensiva mientra me secaba las lagrimas-… no se porque lloro, pero obviamente no es por lo que tu dices, tus comentarios no me afectan en nada… simplemente estoy en shock por todo lo que paso…

Soy una gran mentirosa… sus palabras me afectaban y mucho… y no entendía porque.

Él simplemente se quedo callado, si se había o no dado cuenta de que era una mentirosa solo el lo sabia… y agradecía que por esta vez no dijera nada al respecto.

Nos quedamos un rato en silencio.

- ¿Por qué me tienen que pasar estas cosas? Dios… no puedo tener ni un solo día de tranquilidad. Salgo para despejarme y me encuentro con dos sexys demonios… uno que trato de secuestrarme y el otro que me salvo la vida...

- ¿Así que piensas que soy sexy? – pregunto en un tono de pura arrogancia masculina…

- ¡MIERDA! ¿Acabo de decir lo que estaba pensando en voz alta?

- OH SI… y piensas que soy sexy - respondió con una sexy y arrogante sonrisa…

- Quita esa estupida y arrogante sonrisa de tu cara. Es verdad, lo admito eres lindo… pero no te la creas, he visto mejores que tu - esto ultimo lo dije mirándolo a la cara… que mentirosa que soy… dudo que exista hombre en esta tierra que pueda competir contra su belleza… es demasiado perfecto…

- Si tú lo dices…- dijo mientras me guiñaba un ojo y mantenía esa sexy y arrogante sonrisa en su bello rostro…-…y otra cosa… ¿Con que otra cosa pensabas encontrarte en este club? No se si el nombre INFIERNO te dice algo belleza…

- ¿Este es un club de demonios? – pregunte incrédula

- No solo de demonios… todo tipo de criaturas vienen a este club, los vampiros también…

- ¿Cómo es eso posible? Creía que los demonios y los vampiros no se llevan bien… ¿Cómo podrían estar en un mismo club sin intentar matarse unos a otros?...

- Cada raza tiene su propio Consulado, allí es donde discuten temas de importancia de su raza, pero también existe otro Consulado, en donde lo integran un representante de cada raza. Desde hace miles de años que se ha llegado a un convenio para que puedan coexistir todas las razas sin problemas, pero obviamente siempre están los que no están de acuerdo con esto… y cada individuo que dañe a otro de otra raza es llevado a un juicio… y ahí se decide cual es el mejor castigo. En el caso de los vampiros y los demonios es verdad que nunca se han llevado bien… y eso ya viene desde los principios de la historia… pero ese es otro tema. Aun así como te dije, no pueden tocarse ya que si lo hacen serán llevados a juicio... y depende de lo que hayas hecho te darán un castigo. Muchos han muerto por eso…

- Nunca creí que existiera política en el mundo sobrenatural… - esa si que era una sorpresa-… y me podrías explicar la razón por la cual los demonios y los vampiros no se llevan bien… ¿por favor?...- suplique

El demonio de ojos lindos se me quedo mirando por un segundo, y asintió…

- Hace unos años se encontraron unos manuscritos que hablaban sobre unos antiguos documentos en los cuales se explicaba el origen de tu raza. Se dice que desde hace miles de años los vampiros mas Antiguos se dedicaron en la búsqueda de estos documentos, pero nadie sabe con exactitud donde están. Cuenta que cada vez que estaban cerca de encontrarlos, siempre sucedía algo que hacia que la búsqueda tuviera que comenzar nuevamente desde cero. Como si alguna fuerza o poder sobrenatural los estuviera protegiendo….

-…La historia comienza cuando, según dice el documento, Caín mata a Abel, y Dios lo castiga, desterrándolo y maldiciéndolo. Como fue el primer asesinato de la historia, Caín fue condenado a vivir eternamente alimentándose de sangre. Este seria un recordatorio de la sangre que derramo de su propio hermano. Lucifer se apiada de el, y lo acoge en sus dominios. Ahí es donde Caín conoce a Lilith, la reina de los demonios y la primera creada por Lucifer. Lilith lo ayuda a controlar su sed de sangre y a poder lidiar con esto, y con todo el tiempo que pasan juntos ella se termina enamorando de el. Caín se aprovecha de su enamoramiento y la utiliza para poder sacarle información sobre Lucifer. El plan que tenia Caín era derrotar a Lucifer, ya que el creía que si hacia eso iba a recuperar el perdón de Dios, y este lo iba a recompensar devolviéndole su vida. Caín la seduce y se acuesta con ella. Cuando por fin Caín tiene la información necesaria que cree que le podría servir para derrotar a Lucifer, decide tenderle una trampa para poder destruirlo. Pero lo que Caín no sabia, es que Lucifer siempre supo su plan y la trampa resulto ser para él. Lucifer atrapa a Caín y nadie sabe que fue lo que paso con el, se dice que lo tiene escondido en alguna parte y lo utiliza para divertirse torturándolo eternamente.

-…Lilith ni bien se entera de la traición de Caín, decide quitarse la vida. Pero Lucifer la detiene antes de que ella llegara a cometer el suicidio. Lucifer le dice que no puede matarse, que ella estaba embarazada de gemelos y que los bebes no tenían la culpa de los errores de sus padres. Lilith acepta tener a esos bebes y una vez que estos nacieron ella decidió reanudar su antiguo plan de suicidarse. Los demonios al enterarse de la muerte de su reina y del papel que tuvo Caín en todo esto, deciden tomar venganza asesinando a los bebes. Lucifer se entera del plan que tenían pensado hacer así que decide esconder a los bebes en medio de la humanidad que el tanto odiaba.

- No creas que Lucifer es bueno, pero tampoco que es tan malo como parece ser. Es verdad que el odia a la humanidad, pero aun así no hay que olvidarse que el antes de convertirse en lo que ahora es… el fue un ángel. Por lo tanto algo de la esencia angelical quedo en el… por ese motivo pudo sentir a los bebes antes de que Lilith supiera de su embarazo, porque ese es un don que tienen los ángeles. Y aunque Lucifer tenga sus cosas malas… se dice que el siempre tuvo debilidad por los bebes, y que sintió piedad por ellos. Por eso mismo decide salvarlos…

- Estos bebes serian los primeros de tu raza. Ustedes son hijos de Lilith y Caín. Se alimentan de sangre, como su padre, y tienen varias de las habilidades de su madre. Como por ejemplo la fuerza, los sentidos mas agudizados, y los dones que cada uno de ustedes posee.

-..Los demonios los odian por ser los hijos bastardos de Lilith y por ser descendientes de Caín, el que traiciono y llevo a la muerte a nuestra reina.
Esta era la primera vez que escuchaba toda una historia sin interrumpir… pero la manera en la que este hermoso demonio de bellos ojos contaba la historia era hipnotizante…además de que la historia de mi raza realmente me interesaba…

- emm…¿Tu… nos odias? - ¿Me odias?

Él se quedo en silencio por un minuto, como si hubiera leído mi mente y mirándome a los ojos dijo;

- No te odio…

Ambos nos quedamos mirándonos por unos minutos, sin decir ni una sola palabra, solo mirándonos…

- ¿Cómo es que sabes tanto de mi raza?- le pregunte intrigada

- Una de mis aficiones es conocer todo lo que pueda de las otras razas… mientras mas conozcas a tus enemigos, mejor…- enseguida se sonrojo y era muy dulce el verlo así..- no creas que soy un nerd… ni nada por el estilo… solo me gusta investigar, y conocer mas a las otras razas… eso es todo…

- Si, te entiendo… NERD.

- Te dije que no lo soy…- dijo irritado

- ¡NEEEEEEEEEEEEERD!

- Basta… pareces una nena de 5 años… y no soy nerd…

- Claro… como tu digas.. NERD.

Comencé a reírme sin parar. Era muy gracioso como se enojaba con una simple broma… y luego el también comenzó a reírse. Estuvimos riéndonos por un rato…

Cuando por fin pare de reírme…le sonrío...

- Por cierto… nunca nos presentamos formalmente. Mi nombre es Xia…

- Lo se…

- ¿Cómo lo…- empecé intrigada pero el joven de ojos lindos no me dejo terminar la frase…

- Escuche al demonio llamarte así.- dijo apresuradamente, y un poco nervioso… fue algo raro. Igualmente no le di importancia…-…Y mi nombre es Aydam.

-¿Aydam?

- Si, Aydam…

- Que extraño… el demonio que me ataco… le decían Ayd… muy parecido a tu nombre…- dije confusa…

- ¿Ayd?

- Si… Ayd.

-¿AYD?- volvió a preguntar

- Si… ¿Eres sordo o que? AYD, AYD , AYD, AYYYYYYYYYYYYYD, SI QUIERES TE LO DELETREO.. A.Y.D… AYD…

Aydam me miro con cara de pocos amigos.

- Lo se… te escuche la primera vez que me lo dijiste… - replico enojado-… pero su verdadero nombre es Raydmon.

- ¿Y tu como sabes su nombre?- pregunte con mucha desconfianza… esto ya me estaba asustando…- ¿A caso todos los demonios se conocen entre si? porque al parecer AYD o RAYDMON como sea que se llame… no parecía conocerte en absoluto…

- Lo reconocí cuando ataco, ya que no existen muchos demonios que puedan controlar la energía. Existen solo 5, 4 de ellos son demonios antiguos… así que solo me quedo deducir… quien era el…

- Ahora entiendo… y yo que pensaba que todos los demonios se conocían entre si… que tonta de mi…

- Por nombre si… pero no personalmente…

- Entonces no estaba tan equivocada…

-No, no lo estabas…

Nos quedamos un rato en silencio hasta que me acorde de algo de suma importancia…

- ¡POR DIOS.. LUNA! – grite histérica… y salí corriendo hacia la puerta… pero Aydam fue mucho mas rápido, se puso enfrente mío… justo cuando estaba llegando a la puerta. Como no me esperaba esto, terminamos chocando y ambos caímos al suelo…

- Quítate de encima… tengo que ir por mi amiga…- le grite – esta encerrada en un club donde esta lleno de criaturas sobrenaturales… OH DIOS… ¿y si su novio no es humano?... tengo que ir por ella… ¡Apártate!

- ¿Cómo sabes que no fue ella la que te tendió la trampa con este demonio?

- OH POR DIOS… COMO PUEDES DECIR ESO… ELLA NUNCA HARÍA ALGO ASÍ, ES MI MEJOR AMIGA… TU NI LA CONOCES, Y EN ESTE TIEMPO QUE ESTAMOS PERDIENDO ELLA PUEDE ESTAR EN VERDADERO PELIGRO AHÍ DENTRO… SAL DE ENSIMA MIO…- le suplique mientras lo miraba a los ojos.

- Eres una inconciente… primero al venir a un club donde esta lleno de criaturas sobrenaturales, y segundo por querer entrar nuevamente allí…tú no entiendes el riesgo que corres…

- OH ¿Y TU SI?- le replique furiosa…

- SI.

- Mira… realmente aprecio que me hayas salvado la vida, pero ahora tengo que ir a buscar a mi mejor amiga que esta encerrada en un club con miles de criaturas sobrenaturales…

- No seas exagerada… no hay miles… también hay humanos en ese club…

- ¡ESO NO IMPORTA! ¿COMO TE HAGO ENTENDER QUE ELLA PUEDE ESTAR CORRIENDO PELIGRO AHÍ DENTRO? LE PUEDEN ESTAR HACIENDO DAÑO…OH DIOS… ¿Y SI LA QUIEREN SECUESTRAR IGUAL QUE A MI? POR FAVOR… SAL DE ENSIMA MIO Y DEJAME IR A BUSCAR A LUNA… NO ENTIENDO…¿CUAL ES TU PROBLEMA CON QUE ENTRE EN ESE CLUB?...¿QUE TE IMPORTA?

- ¡ME IMPORTA! PORQUE TU ME IMPORTAS…

- ¡¿COMO DEMONIOS TE VOY A IMPORTAR SI NI ME CONOCES?!

- ¡POR DIOS MUJER! MI DEBER ES PROTEGERTE…!

- ¿tu… deber?- pregunte confusa…

Aydam me miro con cansancio…

-Si, me mandaron para que te proteja… tú no tienes ni idea el peligro que corres…

- ¿Quién te mando?- le pregunte…

- Eso no importa… lo que importa es que mi deber es que estés a salvo, y no pienso dejar que nada te pase…

- Y mi deber como amiga es protegerla, si se que corre peligro…SALVARLA… - dije con los ojos llenos de lagrimas nuevamente…

Por dios… estoy hecha una llorona… ¿Qué demonios esta pasando conmigo?

- Por favor… no llores…- suplico Aydam, cuando lo mire a la cara vi verdadera preocupación en su rostro y un dolor muy profundo… que estaba enterrado en ellos, como si el verme llorar… lo estuviera destruyendo internamente… eso no tiene sentido…

-Entonces por favor… déjame ir a buscar a Luna… si eres mi protector, como dices serlo, entonces entra conmigo y ayúdame a buscarla… por favor…

Aydam me miro con una mirada muy profunda….por unos segundos quede perdida en sus ojos… me olvide completamente del mundo… me olvide de todo…

Lo único que existía en ese momento éramos el y yo….nada mas importaba…

Y cuando menos lo esperaba….

¡MENTIRA! Estaba esperando ese momento desde el primer momento en que lo vi…y más al tenerlo tan cerca que sentía su respiración sobre mi piel…

Él me beso…

Al principio fue solo un roce de labios… pero después se convirtió en un beso apasionado… como si nuestras vidas dependieran de eso…

Jamás en toda mi vida me habían besado de esa manera… tan dulce… y apasionada a la vez… y yo que siempre creía que esos besos de los que hablan en los libros y muestran en las películas no existían. Que esos besos en donde sientes que el piso se mueve… eran puro cuentos…

Hoy mismo pude comprobar que eso ni se asemejaba a lo que realmente estaba sintiendo en ese momento…

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23 Re: La princesa de los espejos el Vie Sep 23, 2011 12:09 am

karrr


PRE TRANS
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Capítulo 12


Tan dulces… sus labios eran tan dulces…No se porque la bese… pero lo hice.

Se que lo que hice estuvo muy mal pero no pude evitarlo… tenia que probar esos labios… no podía aguantar un segundo mas.

Cada vez que veía una lágrima rodar por su bello rostro sentía una fuerte opresión en el pecho. Como si su dolor fuera mi dolor.

No me gustaba verla así, quería borrar cada una de sus lágrimas con un tierno beso…

Y el tenerla abajo mío no ayudaba en nada, el sentir su respiración sobre mi piel, el calor de su cuerpo junto al mío… y el tener su boca tan solo a unos centímetros de la mía…

Al principio solo la bese para calmarla un poco… o eso fue lo que me dije a mi mismo, para no querer reconocer que la había besado porque realmente deseaba hacerlo.

Esto que me estaba pasando con Xia… nunca me había pasado con nadie, y eso que había estado con muchas mujeres, tanto de la raza humana, como de las demonios… y de otras razas también… pero con ella era diferente… era algo difícil de explicar, pero se sentía diferente…

Al principio fue solo un roce de nuestros labios, pero después el beso se volvió más profundo y apasionado…

No se por cuanto tiempo estuvimos besándonos… pero aunque hubieran sido horas… no hubieran sido suficientes…

Me separe muy lentamente de ella, y nos quedamos un rato en silencio… solo mirándonos.

- Luna - dijo apenas en un susurro

- Lo se…

Me levante muy deprisa, y la ayude a levantarse. Aun cuando estuvimos de pie seguía sosteniendo su pequeña mano. Al parecer no le molestaba que la tuviera agarrada de la mano ya que en ningún momento intento soltarme.

Cuando Xia termino de acomodarse la ropa hable nuevamente;

- Vamos por tu amiga - dije mientras la dirigía a la puerta del club.

Una vez dentro del club la frene y me acerque lentamente a ella para decirle algo… pero cuando estuve a centímetros de su oído y pude sentir su perfume sentí que me volvía loco. Tenia ganas de besarla nuevamente, estrecharla fuertemente en mis brazos y no soltarla jamás…

Pero en vez de eso solo le dije…

- No te apartes de mí ni un segundo, deja que yo me encargue de todo ¿Entendido?

Por un momento pensé que mi voz iba a salir ronca, por todas las sensaciones que estaba sintiendo, pero no se como pude hablar firmemente y sin problemas… aunque por dentro tenia miles de sensaciones nuevas…

Me pareció sentirla temblar por un segundo. Como si un escalofrío le hubiera recorrido por todo el cuerpo, como si el tenerme tan cerca también le estuviera afectando a ella…pero eso no es posible…

- Si- contesto suavemente

- ¿En donde esta tu amiga?- pregunte

Xia se quedo por un segundo pensando antes de contestar…

- Ella se quedo en el VIP con su novio… Kevin…- quedo perdida en sus pensamientos hasta que por fin hablo mientras me miraba fijamente y note que había un dolor muy profundo escondido en sus ojos-… ¿Crees que el pueda tener algo que ver con todo esto?¿Es posible que Kevin allá planeado todo esto con Ayd..?¿Será un demonio?....

- No lo se…- le dije con compasión. Y añadí- Pero cuando lo vea te diré con seguridad que es…

-¿Qué a caso tienen un radar para detectar a seres sobrenaturales?- pregunto divertida

- No es un radar. Pero podemos sentir la esencia de cada ser… y cada raza tiene una esencia diferente…

- ¿Cuándo hablas de esencia… te refieres a su olor?- pregunto mientra hacia una mueca.... y eso me saco una sonrisa. Se veía muy linda en este momento…

- No solo su olor… su esencia. Cada raza tiene su propia esencia. Nosotros definimos la esencia de un SER al conjunto de cosas que hacen que el SER sea lo que es. Seria como poder sentir el aura mas su aroma… no se como explicarlo para que lo entiendas…- dije mientras me tocaba el pelo, un gesto típico que hacia cuando me trababa…

- Ah ya, ya… creo que entendí. ¿Seria algo así como que tienen un sexto sentido?

- Se podría definir de esa manera. Cada raza tiene su propio aroma, su propia aura y sus propias características. Todas las razas pueden sentirse y distinguirse entre si, y mas cuando son de la misma raza… porque serian algo así como “Hermanos”. Al parecer tu eres demasiado nueva en todo esto, por eso no sentiste que Raydmon era un demonio, pero con el tiempo aprenderás a sentir cada esencia de cada raza. Algunos tienen la habilidad de poder ver el aura de cada ser, pero así no es como funciona este “radar” como tu lo llamas. Al estar cerca de otros puedes sentirlo, no lo ves… solo lo sientes.

- ¿Y como es mi esencia?- pregunto curiosa…

Esta pregunta me dejo sin saber que responder…

- Tu esencia es diferente…-comencé-…se puede sentir que eres en parte vampiro y se siente algo mas… y no tiene nada que ver el que seas mitad humana, yo he sentido a varios que son media-sangre, pero en tu caso es diferente. Tú eres diferente…

- Oh mierda… otra cosa mas anormal que tengo. Ni siquiera puedo tener una maldita esencia igual a la de los demás media-sangre, noooo la mía TIENE QUE SER DIFERENTE, YO TENGO QUE SER DIFERENTE... al parecer no soy ni siquiera “normal” dentro de un mundo ANORMAL…

- Ey cálmate…

- ¿Me pides que me calme? Simplemente no puedo…. Todo en mi vida tiene que ser DIFERENTE, HASTA UNA PUTA ESENCIA… ¡¿QUE DEMONIOS ESTA PASANDO CONMIGO?!

Ya estaba comenzando con un nuevo ataque de histeria. La agarre de los hombros y la obligue a mirarme…

- Mírame…

-No suéltame Aydam…

- XIA MIRAME…

Lentamente ella me miro…

- No tiene nada de malo ser diferente.

-¿Y tu que sabes de lo diferente?- dijo con un tierna mueca- tu eres un demonio normal, no eres mitad demonio mitad otra cosa…

Sin darme cuenta de lo que estaba haciendo la agarre suavemente de la cara y muy lentamente me acerque a sus labios… y le di un tierno beso…

Cuando me aparte un poco para poder mirarla a la cara le dije…

- A mi me gustas así como eres… DIFERENTE. Aunque parezcas un poco histérica y media loca, no cambiaria ni una sola cosa de ti…

- Ni siquiera me conoces…- dijo en un susurro…

- Se todo lo que necesito saber. Y eso es suficiente para mi.

Cuando me di cuenta de lo que había dicho y lo que había hecho tenia ganas de matarme a mi mismo por idiota… genial, simplemente soy un idiota…¿Qué demonios esta pasando conmigo?

Comencé a hablar nerviosamente mientras me tocaba el pelo y estaba a punto de girarme, ya que no podía seguir mirándola a la cara después de confesarle que me gustaba…

- Mejor vamos a buscar… a tu…

- Tú también me gustas

Esto me dejo sin palabras…¿Yo le gustaba? sabia que le parecía sexy, pero te puede parecer sexy una persona y aun así no gustarte… y ella dijo que le gusto.

- Me gustas, y tampoco cambiaria nada de ti… ni siquiera la parte de demonio…- dijo con una sonrisa…

Nuevamente nos quedamos los dos en un pequeño silencio incomodo y antes de que las cosas se pusieran mas incomodas o antes de que terminara atrayéndola hacia mis brazos para besarla sin parar… era mejor que cambiara de tema…

- Em… ¿Dijiste que la ultima vez que viste a tu amiga fue en el VIP?

La pregunta la tomo un poco por sorpresa y la dejo un poco confusa, hasta que volvió de nuevo a la realidad…

-¿Qué?... ah si… ¿Luna? Si estaba en el VIP…

- Bueno entonces vamos a buscarla, empecemos por el sector VIP. No te separes de mí ni un segundo, necesito tenerte siempre a la vista, y por favor… deja que yo me ocupe de las cosas…

- Como TU digas…- dijo con sarcasmo.

- Xia te estoy hablando en serio…

-Sisi, lo se… esta bien voy a permanecer siempre a la vista y voy a dejar que tu te encargues de todo…

- Entonces…vamos a encontrar a Luna

Nos dirigimos hacia el sector VIP, cuando los de seguridad me vieron se hicieron a un lado y nos dejaron pasar al instante.

Empezamos a mirar en las mesas y al parecer no había rastro de Luna por ninguna parte.

- No esta aquí- dijo Xia con un poco de pánico en la voz

- No te preocupes, la vamos a encontrar- dije para reconfortarla, aunque yo tenia mis sospechas de que Luna tenia mucho que ver con todo esto- ¿No puedes mandarle un mensaje a su celular, o llamarla?

- No- dijo con irritación- cuando me fui con Ayd deje el tapado y mi celular se encontraba en el…

- Por suerte yo tengo mi celular conmigo- tome mi celular y se lo pase para que llamara a su amiga…

Rápidamente tomo el celular de mis manos y comenzó a marcar. Llamo unas cinco veces y siempre iba al buzón de voz…

Note que estaba cada vez más preocupada, y no me gustaba verla así. De hecho no me gustaba verla de ninguna manera que no sea sonriendo. Solo quería verla feliz. Hacerla feliz… y eso no tenia sentido. Mi deber es protegerla, no darle felicidad… Pero aun sabiendo eso no quería verla preocupada…

- Puede que no escuche el celular por la música…

- Puede ser…- dijo poco convencida

Cuando me entrego el celular lo guarde y le dije;

- No te preocupes el Club es grande, puede estar en otro lado…

Esta vez Xia no contesto nada. Justo en ese momento fue cuando vi a Avery…

- Avery- lo llame y este se giro al instante, cuando nos miro lo hizo de una forma muy rara, en realidad estaba mirando a Xia de una manera rara, y eso no me gustaba…

- Aydam, hace tiempo que no te pasabas por el club…- dijo mientras se acercaba a nosotros. Xia había estado perdida en sus pensamientos hasta que vio a Avery…

- ¿Has visto a Luna?- pregunto a toda prisa mientras se acercaba mas a Avery…

- ¿Qué haces tu con ella? ¿Ya te olvidaste de Jez?- pregunto Avery curioso…

- Ese no es asunto tuyo- le respondí rápidamente - y respóndele a la joven ¿Has visto a su amiga?

Avery me seguía mirando curioso y entretenido;

- Si, estaba con un hada…

- ¿Un hada?- pregunto Xia confusa- … ella estaba con su novio, Kevin…

- Por eso mismo- dijo Avery entretenido- ¿O a caso no sabias que hay hadas hombres?

- ¿Un hada?- volvió a preguntar confusa...

- Si un hada- respondí

- Mierda… así que las hadas también existen… - obviamente volvió a pensar en voz alta.

- ¿Sabes a donde se fueron este hada y la humana? – le pregunte a Avery

- No

- ¿Y podrías averiguarme a donde se fueron?

- Ya te lo averiguo- contesto con una sonrisa

- Gracias- le dije

Avery asintió con la cabeza mientras hablaba por el auricular con los de seguridad del club. Pasaron unos segundos antes de que nos respondiera.

- Uno de seguridad me dijo que los vio irse hace unos 5 minutos hacia los reservados de arriba.

- Entendido, y gracias Avery.

- Me debes una.

Asentí con la cabeza mientras tomaba de la mano a Xia para dirigirnos a los reservados.

Cuando estábamos solos en las escaleras Xia por fin hablo…

- ¿Quién es Jez? – pregunto con curiosidad y ¿celos?

- Nadie

- ¿Nadie?- pregunto irritada - ¿NADIE?.. NO TE CREO.. ¿QUIEN ES JEZ? ¿TU NOVIA?

- Mujer… porque suenas tan enojada… me haces pensar que tienes celos – dije con una sonrisa.

- SI, ESTOY CELOSA- dijo irritada- ¿ALGÚN PROBLEMA CON ESO? Y DEJA DE SONREIR COMO UN IMBESIL… y para tu información no se por que me siento de esta manera…- esto ultimo lo dijo tanto para si misma como para mi…-… es raro… nunca en mi vida me había sentido de esta manera…

Se la veía muy irritada y confusa… es bueno saber que no soy el único confundido aquí...

- Tranquila, Jez es solo una amiga…

- ¿solo una amiga?

-Si… y también mi ex.

- Ah… ahora ya entiendo todo- dijo enojada- ahora entiendo porque no me querías decir desde un principio quien era Jez, es porque obviamente sientes algo por ella… ¿no es así?- me acuso- Eres un idiota… igual que todos los hombres…

Estaba celosa… MUY CELOSA… y esto me divertía muchísimo…

- DEJA DE SONREIR, ESTUPIDO…- dijo muy enojada mientras me pegaba en el brazo.

- Auch… - dije mientras me frotaba donde me había pegado-… pegas demasiado fuerte para ser mujer…

- ¿TE MOLESTA?¿CON ESO QUISISTE DECIR QUE ME COMPORTO COMO UN HOMBRE?- grito irritada- CLAROOO DE SEGURO JEZ SE COMPORTA COMO UNA PRINCESA… MEJOR VETE CON ELLA…

Jez siempre había tenido ataques de celos por mi, pero todos me irritaban. El ver a Xia celosa no solo me divertía, sino que me hacia sentir una cierta calidez que nunca antes había sentido, me sentía importante… no podía creer que una mujer así sintiera celos por alguien como yo…

Si solo conociera a Jez se daría cuenta que de princesa no tiene nada, puede tener la apariencia de un ángel, pero era una demonio, muy vengativa e irascible…

Dios…se ve tan hermosa cuando esta celosa…

- DEJA DE REIRT…

Sin poder evitarlo la atraje a mis brazos y la bese…

Nunca antes había callado a nadie con un beso, pero creo que a partir de ahora lo voy a hacer mas seguido, y mas si al hacerlo me voy a encontrar con esa mirada de confusión… tan linda..

Toda la ira que sentía hacia mi o hacia Jez me lo demostró con su respuesta a ese beso…

Al principio estaba sorprendida, pero ahora me estaba besando ferozmente…

Nunca me voy a cansar de besarla…

Después de la ferocidad llego la ternura… a todo esto ella me tenia a mi contra la pared de la escalera. Estuvimos un rato largo besándonos, hasta que muy lentamente Xia se aleja de mi, y rápidamente aparta la mirada…

- Vamos por Luna…- dijo mientras miraba para otro lado…

- Jez no me importa. La verdad es que ella no significa nada para mí. Solo es una amiga… es la única amiga que tengo…

- ¿Por qué me dices todo esto?- pregunto mientras me miraba a la cara con una expresión que no pude descifrar…

- Porque quiero que sepas que la única mujer que realmente me importa eres tu. No se como paso, pero eso es lo que siento. Como te dije hoy, realmente me gustas. Y esto que me esta pasando contigo nunca me paso con nadie…

- ¿Ni siquiera con tu antigua novia… JEZ?

- Ni siquiera con ella…

Me quedo mirando un rato largo mientras internamente estaba debatiendo algo…

Me sonrío… y cuando la vi sonreír mi corazón comenzó a latir muy rápidamente…

- Siento el haberme puesto así de histérica, no se que me esta pasando. Yo nunca fui así… y la verdad que tantas sensaciones nuevas me están perturbando. Es como si nunca hubiera tenido ningún sentimiento y de golpe me vinieran todos los sentimientos juntos… es algo abrumador. Y la verdad no se como manejarlo… creo que puede ser algo relacionado con el tema que me estoy por convertir en mitad vampiro…

- No se si tiene algo que ver tu sed de sangre, pero lo que si se... es que a mi me esta pasando lo mismo.

Tome sus delicadas manos..

- Xia me encantaría que juntos pudiéramos descubrir lo que nos esta pasando…

- A mi también…

Cuando escuche esas palabras mi corazón comenzó a latir rápidamente de nuevo… acerque sus lindas manos a mis labios, y le di un tierno beso en cada una de ellas.

- Vamos a buscar a tu amiga… y después vemos como manejamos estas nuevas sensaciones…

- Vamos.

Llegamos hasta los reservados, y comencé a mirar en cada uno de los cuartos, algunos estaban vacíos… y otros no… pero mejor no hablar de eso…

- Este es el ultimo cuarto que nos queda por revisar… por favor quédate detrás mío, y no hagas nada estupido, deja que yo me encargue.

- ¿Yo… hacer algo estupido?- pregunto con una mirada angelical de “yo soy una chica buena”

- Si, tu. Eres demasiado impulsiva…

- Okeeey…entendí, y esta bien… no voy a hacer nada estupido.

Asentí con la cabeza y me metí en la habitación con Xia detrás de mí…

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24 Re: La princesa de los espejos el Jue Oct 06, 2011 2:03 pm

karrr


PRE TRANS
PRE TRANS
Capitulo 13


No podía creer lo que mis ojos estaban viendo.

-Oh por dios… ¡LUNA! – grite mientras salía corriendo hacia Luna que se encontraba tirada en el suelo.

- ¡Maldición! – murmuro Aydam

Luna estaba inconciente, y había sangre… mis sentidos de vampiro la sintieron antes de que mis ojos la vieran…

- Lu… por favor reacciona…- suplique mientras le acariciaba el pelo… estaba tan pálida.

- Xia hazte a un lado y déjame revisarla – me pidió Aydam.

- ¿Qué te hicieron amiga?- susurre llorando mientras me hacia a un lado para que Aydam la viera…

Aydam se agacho junto a mí, y tomo su pulso mientras miraba la pequeña herida en su cuello.

- Tiene pulso, es débil… pero esta ahí.

- Oh gracias a Dios- dije contenta de que mi amiga no estuviera muerta, pero aun así estaba muy preocupada por su estado- …. ¿Se…se va a poner bien? - Pregunte mientras lo miraba a la cara.

- Si – me aseguro mientras me secaba las lágrimas tiernamente.

- ¿Qué fue lo que paso? – Pregunte – Avery nos dijo que estaba con un hada, pero nos mintió, Luna fue atacada por un vampiro…

- Esto lo hizo un hada.

Sus palabras me dejaron muy desconcertada. Eso no era posible…

- Aydam tiene marcas en el cuello, gotas de sangre… esto es obra de un vampiro.

- Parece que hay muchas cosas que todavía no conoces de nuestro mundo.

- Podrías explicarme por favor…. – le suplique mientras seguía acariciando suavemente el pelo de Luna que todavía seguía inconsciente…

- Las hadas de cierto modo están familiarizadas con los vampiros. La única diferencia que hay entre un hada y un vampiro a parte de su leve diferencia en su esencia… es que las hadas necesitan alimentarse directamente de la fuente.

- ¿Es decir que la esencia de las hadas y de los vampiros es parecida? ¿Y como es eso de que las hadas beben sangre?

- Su esencia es parecida pero aun así se puede distinguir. Los vampiros no son las únicas criaturas que viven gracias a la sangre, las hadas también lo hacen. La única diferencia es que los vampiros pueden alimentarse de bolsas de sangre, y las hadas no. Las hadas necesitan alimentarse directamente de las personas, ya que la sangre en una bolsa no es la misma que la que tiene la persona en si.

- No entiendo- dije confusa

- Las hadas necesitan más energía vital para sobrevivir que los vampiros. Y esta energía solo la consiguen si toman directamente de los humanos, ya que cuando la sangre es extraída y puesta en una bolsa pierde esa energía vital que es necesaria para la sobrevivencia de las hadas. Por tal motivo las hadas si o si necesitan tomar directamente de una persona. Aunque tienen prohibido matar, al igual que todas las otras criaturas.

Simplemente no podía creer lo que Aydam me estaba contando… ¿Hadas que beben sangre? Esto parece una broma… simplemente no puede ser posible….

- Simplemente no puedo creer lo que me estas contacto. Se que me dices la verdad, pero realmente me cuesta creerlo… ¿Hadas que beben sangre? Eso simplemente es raro….

- En realidad no lo es. Para ti es raro porque fuiste criada por una humana, no sabes nada de nuestro mundo, y solo te dejas guiar por mitos, leyendas, películas… pero esta es la realidad. Se que esto debe de ser muy duro para ti… encontrarte con tantos sucesos sobrenaturales de golpe, y saber tanta información… pero lamento decirte que esta es la realidad Xia… este es nuestro mundo. El mundo en el que creías vivir ya no existe, y nunca va a volver a ser lo mismo…

- Yo no quiero ser parte de este mundo…- dije angustiada…

- Lo se… pero naciste así, y quieras o no… eres parte de este mundo.

Nos quedamos un rato en silencio, hasta que comencé a notar que Luna estaba recobrando la conciencia lentamente…

- Lu… ¿me escuchas?

Poco a poco Luna fue abriendo sus ojos. Se la notaba muy desconcertada y perdida… ¿Quién no estaría así después de sufrir el ataque de un hada vampiro?

-…¿Xia?...- pregunto con la voz ronca.

- Si, amiga soy yo. Aquí estoy… tranquila.

- Oh dios Xia… me alegro que estés bien – dijo con los ojos llorosos- …él…él me dijo que te iban a hacer cosas… cosas muy feas…

- Tranquila… estoy bien. Nadie me hizo nada.

Lentamente Luna se fue sentando, y una vez que estuvo a mi altura se abalanzo sobre mi con un fuerte abrazo…

- Lo siento- dijo llorando- yo no sabia nada… Xia te juro que no sabía nada. Kevin me uso… él…

- Shhh, lo se… se que no tuviste nada que ver en esto. Tranquila….- dije suavemente para reconfortarla. Yo sabia que ella no podía estar metida en esto, siempre lo supe. Y me dolía mucho verla de esta manera.

Cuando encuentre al desgraciado de Kevin y a su amiguito Ayd… les voy a desgarrar la garganta… malditos…

Luna se aparto un poco de mi… para poder mirarme a la cara…

- ¿Realmente me crees? ¿Crees que no tuve nada que ver en esto?- pregunto con la mirada rota… estaba destruida…

- Luna no tienes ni que preguntar eso. Somos amigas desde toda la vida, te conozco lo suficiente, se que nunca harías una cosa así. Por supuesto que te creo.

Le asegure con toda la confianza que le tenía reflejada en mi voz.

- ¿Tu sabias lo que él era? – pregunto Aydam

Me había olvidado completamente que el estaba en el cuarto. Y al parecer no era la única porque Luna tampoco había notado su presencia.

- ¿Tu quien eres? – pregunto Luna

- Responde mi pregunta mujer… ¿Acaso sabias lo que él era?- pregunto abruptamente.

- Por dios Aydam… cálmate. Acaba de recibir un shock enorme y tu hablándole de esa manera…- le dije enfadada

Aydam me miro apenado

- Lo siento, pero necesito saber la respuesta…

¿Por qué demonios actuaba de esa manera? ¿Qué diferencia había si Luna sabia o no que su exnovio era un hada…? Digo exnovio… porque ninguna mujer en su sano juicio estaría junto a alguien que trata da matarla y casi la deja seca…Así que por lógica Kevin ya era su ex…

- ¿Quién es el?- me pregunto Luna confusa…

- Yo soy el que le salvo la vida a tu amiga… mientras un demonio trataba de secuestrarla y lastimarla…- respondió Aydam

- Oh por dios… ¿Estas bien?

- ¡AYDAM! Te acabo de decir que sufrió un shock enorme y tu tienes que mencionar ese incidente ahora- le regañe

Esta vez no se lo notaba para nada apenado, parecía indiferente.

- Si Lu… estoy bien. Nada me paso.

- Algo en todo esto es muy raro…- comento Aydam mientras miraba a Luna de una manera muy extraña…

- ¡AYDAM BASTA!

-… te sobresaltas al saber que Xia pudo haber sido secuestrada… pero no te afecta ni un poco la palabra “demonio”…

Mierda. Eso tenia sentido, y era verdad… pero Luna jamás me traicionaría…¿O si?

- Yo sabía lo que eran- confeso Luna apartando la mirada con culpabilidad.

Esas palabras fueron como un balde de agua helada en mi cara…

No es posible…ella jamás me traicionaría…


- ¿Por qué no me dijiste nada? – Le pregunte enojada…

Luna volvió a mirarme a la cara… con dolor y ¿Enojo?... ¿Estaba enojada?

- ¿Y tu cuando pensabas decirme que eres mitad vampiro?

Oh por dios….

-¿Cómo… como demonios sabes eso?

- Kevin me lo dijo. Al principio no le creí, pero después empecé a notar ciertas actitudes tuyas que no eran del todo normales. Esa fuerza que tienes no es normal. Una mujer de tu tamaño y peso jamás podría derribar a hombres que triplican tu tamaño, eso simplemente es imposible. Después note que casi no comías… y Kevin me explico lo de tu sed de sangre, que en cualquier momento iba a despertar. ¿Cuándo pensabas contarme eso? Pensé que éramos amigas….

No podía hablar… simplemente estaba shockeada. Esto era demasiado para mi…

Me levante como pude y me aleje de Luna…

- No puedo creer que me hayas hecho una cosa así… jamás dude de ti ni un segundo. Y la manera en la que me traicionaste… ¡Y ENSIMA ME CULPAS A MI! ¿POR QUE NUNCA TE CONTE LO QUE ERA? RECIÉN HOY ME ENTERE DE ESTO… Y NI TE IMAGINAS EL DÍA DE MIERDA QUE TUVE QUE PASAR… Y AHORA ESTO… ESTO YA ES DEMASIADO…

Mis lágrimas comenzaron a caer nuevamente, hoy era el día de “La llorona”, no pare de llorar en todo el día…

Estaba cansada. Todo esto ya era demasiado.

- Xia…- Aydam se acerco lentamente a mi… y me atrajo a sus brazos.

Al principio me resistí, pero después simplemente me deje llevar. Y llore en sus brazos…

- Shhh...tranquila princesa.

No se cuanto tiempo estuve en los brazos de Aydam llorando pero era algo que realmente necesitaba.

Me separe un poco de Aydam, lo mire a la cara y vi tanto amor reflejado en su mirada que hizo que mi corazón comenzara a latir a mil.

Al menos algo bueno salio de todo esto…

Me puse de puntillas y le di un tierno beso.

- Gracias- le susurre al oído.

A todo esto Luna se encontraba de pie apoyada contra una pared, y nos estaba mirando con una mirada muy extraña…

Al menos ya me sentía preparada para enfrentar a mi ex amiga….

- ¿Quieres saber por que no te dije nada de lo que era? POR QUE NO LO SABIA, RECIÉN AYER EN MI PROPIO CUMPLEAÑOS ME ENTERE DE TODO. Y NO TE PUEDES NI IMAGINAR POR TODO LO QUE TUVE QUE PASAR. PENSÉ QUE EL SALIR CONTIGO ESTA NOCHE IBA A SER UNA BUENA IDEA… PERO AHORA ME DOY CUENTA DE EL ERROR QUE COMETI…

Luna estaba a punto de hablar, pero esta vez era mi turno de hablar…

- NO, NO DIGAS NI UNA SOLA PALABRA. AHORA ES MI TURNO DE HABLAR Y TU ME VAS A ESCUCHAR.

-…. SALI CONTIGO PORQUE PENSÉ QUE SERIA LINDO DESPEJARME DESPUÉS DE TODO LO QUE ME ENTERE, Y DE TODO LO QUE PASE. SABER QUE MI PADRE Y MI HERMANO SON VAMPIROS O ERAN COMO EN EL CASO DE MI DIFUNTO PADRE… FUE REALMENTE UN SHOCK PARA MI, PERO ESO NO ES NADA COMPARADO CON EL MALDITO DON QUE ME TOCO…

- ¿De que estas hablando? – pregunto Aydam confuso

- SEGURO TU SABRAS QUE CADA UNO DE LOS VAMPIROS TIENE UN “DON” O UNA HABILIDAD ÚNICA, O COMO QUIERA QUE SE LLAME… LA MÍA ES ALGO REALMENTE EXTRAÑO. TOQUE UNA CADENITA QUE ESTABA TIRADA EN EL PISO Y DE GOLPE ESTABA EN OTRA PARTE, OBSERVANDO COMO MATABAN A UNA POBRE CHICA… MIENTRAS SENTÍA SU MUERTE… SU DOLOR FUE MI DOLOR…

- ¿Estas diciendo que al agarrar esta cadenita pudiste ver como murió esta joven?

- NO SOLO PUDE VER SU MUERTE… ¡TAMBIÉN LA SENTÍ! SENTÍ SU DOLOR, ES COMO SI ME HUBIERAN MATADO A MI EN LUGAR DE A ELLA…

- Eso si es raro…- susurro Aydam.

- ¿NO, ENCERIO? WOOW QUE DESCUBRIMIENTO – dije sarcásticamente. Se que estaba siendo injusta al desquitarme con Aydam después de todo lo que hizo por mi, pero no podía controlarme… - Y AHORA TU…- le dije a Luna mientras la miraba- JAMAS CREI QUE ME TRAICIONARIAS COMO LO HICISTE. ME TENDISTE UNA TRAMPA… ME HICISTE VENIR ACA PARA…

- ¡ALTO! – Grito Luna enojada - ¿Terminaste con tu discurso? Ahora es mi turno de hablar…

-… yo sabia lo que eran, eso es verdad. Kevin me dijo que era un hada, al principio no le creí pero después me demostró que decía la verdad, y Ayd era un demonio. Cuando me empezaron a contar sobre ti simplemente no podía creerlo, pero después de ver que mi novio era un hada deje mi mente mas abierta y considere la idea de que tu tampoco eras humana. Kevin me dijo que quería conocerte, que el te iba a ayudar con todo esto. ME JURO QUE TE IBA A AYUDAR, QUE POR ESO TE QUERÍAN CONOCER… PERO YO JAMAS SUPE SUS VERDADERAS INTENCIONES HASTA HOY… CUANDO SUBIMOS AQUÍ… EL ME ATACO. Y MIENTRAS LO HACIA ME DIJO LA VERDAD, QUE ELLOS NO TENÍAN NINGUN INTERES EN AYUDARTE, QUE LES HABÍAN PAGADO PARA SECUESTRARTE, Y QUE ANTES DE ESO PENSABAN DIVERTIRSE CONTIGO. TIENES QUE CREERME XIA, ES VERDAD YO SABIA LO QUE ERAN, PERO SI YO HUBIERA SABIDO DESDE UN PRINCIPIO LO QUE ELLOS PENSABAN HACER CONTIGO JAMAS TE HABRIA TRAIDO AQUÍ… YO CONFIE EN KEVIN… Y ASÍ ME FUE…

-¿Tu realmente no sabias nada de lo que ellos planeaban hacer conmigo? – pregunte con la esperanza de que todo lo que me había dicho sea verdad, que mi amiga nunca seria capaz de traicionarme…

- Xia… nosotras podemos tener nuestras diferencias, pero tu eres como mi hermana. Yo jamás haría algo que pudiera lastimarte… tienes que creerme…- dijo con los ojos rojos de tanto llorar.

- Te creo – le dije y fui a abrazarla.

Antes de que Aydam dijera algo me di la vuelta y le iba a decir algo…

Pero al verlo que estaba sonriendo… simplemente no pude articular ni una sola palabra… que lindo era… pero ¿Por qué demonios estaba sonriendo?

- ¿Por qué sonríes? – le pregunte

- Por que me alegra saber que no te equivocaste en confiar en tu amiga, me alegra verte bien. Se lo que es perder a un amigo por una traición, y nunca habría querido que tuvieras que pasar por algo así. Es algo irónico, porque es la primera vez que estoy contento de haberme equivocado con algo… en este caso con tu amiga.

- Estaba a punto de regañarte y decirte que no dijeras nada más en contra de Luna, pero realmente me sorprendes… - le dije mientras le devolvía la sonrisa.

- ¿Cómo estas?- le pregunte a Luna, ya que había perdido mucha sangre, y todavía seguía pálida y débil.

- Bien… me siento un poco mareada…

- Tienes que comer algo – dijo Aydam- Eso hará que recuperes un poco de la fuerza que perdiste con la perdida de sangre… Iré a buscarte algo para comer.

Aydam se dio la vuelta y estaba a punto de marcharse…

Pero nuevamente el ser impulsiva me hizo pararme, y apresurarme a alcanzarlo…

- Aydam….

El se dio la vuelta y obviamente no esperaba esto…

Me abalance a sus brazos y lo bese tiernamente…

- Gracias por todo…- le dije después de besarlo

- Wow… si de esta forma es la manera en la que me vas a agradecer solo por ir a buscar algo de comida, creo que iré a buscar comida mas seguido- dijo con su típica sonrisa de arrogancia..

Lo golpee no muy fuerte en el hombro

- Sabes a que me refiero…

- Lo se- me contesto con una sonrisa

Y luego se marcho para buscar algo para que Luna comiera.

Cuando me acerque a mi amiga esta me estaba mirando muy entretenidamente…

- Ahora quiero que me cuentes todo acerca de este Aydam…

En el tiempo que le llevo a Aydam ir por algo de comida le pude contar todo lo que había ocurrido con Aydam. Le conté lo del ataque de Raydmon, como Aydam me había salvado, cuando me beso… obviamente me saltee algunos detalles, pero en fin, le conté lo mas importante.

- Wow…yo también quiero un protector así – dijo Luna con una sonrisa

- Lo se... es hermoso, y no solo físicamente, sino también como persona. Se que lo conozco muy poco pero puedo notar que tiene buenos sentimientos, aunque a veces los esconda en ese papel de “Chico malo”… pero conmigo es diferente, pude sentir su soledad. El ha sufrido mucho, eso lo se… no me preguntes como lo se... porque la verdad no se, pero simplemente se que ha sufrido… y me encantaría poder borrar todo ese dolor que tiene enterrado en el. Quiero darle el cariño que al parecer nunca sintió, quiero que sepa lo que es sentirse querido, que no esta solo…

- Eres demasiado buena Xia…

- No, no lo soy. Y esto no tiene nada que ver con bondad, lo que siento por Aydam es algo diferente. Nunca sentí nada así por nadie. Se que va a sonar algo medio loco, pero siento como que es “mío”… se que sueno como una loca posesiva, pero así es como me siento. Siento que el es mío y yo soy suya…

- Que romántico- dijo Luna con una triste sonrisa en su rostro. De seguro estaba pensando en Kevin…

- Luna… ¿Cómo estas llevando todo esto?- pregunte con cautela

- Lo mejor que puedo Xi. No es fácil aceptar que tu novio ha intentado matarte, que te ha traicionado y ha tratado de secuestrar y lastimar a tu mejor amiga. Es algo duro. Pero no es nada que no pueda manejar con el tiempo. Sabes que me he enfrentado a cosas peores… estoy acostumbrada a sufrir.

- Lu, no digas eso… Kevin era un idiota, pero ya vas a encontrar a alguien que realmente te merezca. Lo se….

- Ojala Xi, ojala. Pero ya estoy perdiendo las esperanzas.

En ese momento entro Aydam con una caja de pizza…

Se acerco a nosotras y nos entrego la caja, Luna inmediatamente comenzó a atacar la pizza, en cambio yo no tenia hambre… todo esto me había cerrado el apetito. O por lo menos no tenía hambre de comida…

Una vez que Luna termino de comer, Aydam se ofreció a llevarnos a mi casa. Luna se negaba ya que habíamos venido en su auto, pero Aydam nos aseguro que para mañana a la mañana el auto estaría en la entrada de mi casa.

Fuimos el resto del viaje en silencio. Una vez que llegamos a mi casa Luna fue la primera en bajar, y me espero en la entrada.

Aydam y yo nos quedamos solos en el auto.

- Gracias por todo lo que hiciste por mi y por Luna esta noche.

- No tienes nada que agradecerme…

- Si lo se… ya me lo dijiste, es tu deber protegerme – dije con un tono un poco melancólico, ya que me habría gustado que lo hiciera porque lo sentía y no porque alguien se lo había ordenado.

Aydam me tomo de la cara y me giro para que lo mirara…

- Aunque no tuviera como orden protegerte, lo habría hecho de todas formas. Tu eres demasiado importante para mi… aun no se porque… pero se con seguridad que no podría vivir en un mundo en el cual no estés…

Me acerque y lo bese. Nos estuvimos besando un rato. Cuando por fin nos separamos Aydam hablo nuevamente…

- Se que tu amiga sufrió por un gran shock, por eso decidí no preguntarle mas nada. Pero es importante que tu hables con ella cuando puedas, necesitamos saber quienes contrataron a Kevin y Raydmon para que te secuestren, tenemos que saber quienes son y porque. Y sobre lo que dijiste de tu habilidad, la verdad es que es realmente rara. Por ese mismo motivo no puedes decírselo a nadie, si mis sospechas son correctas, puede que los que te quieren sean por tu habilidad, por eso mismo por tu propia seguridad nadie mas tiene que saber que puedes hacer eso… ¿Quiénes mas saben acerca de esto?

- Solo mi mama, mi hermano… Luna y tu.

- ¿Nadie mas lo sabe?

- Oh si… mi hermano le pidió a un amigo que es de su confianza que averiguara lo que pudiera sobre los media sangre, y le contó de mi habilidad…

- ¿Y esta persona es de confianza?

- Liam confía en el, y si Liam confía en el… por algo es.

- Esta bien… y otra cosa… tengo que pedirte un favor…

- ¿Cuál?

- Tienes que mantener en secreto el hecho de que nos conocemos…

- ¿Por qué?

- Porque tu no dejas de ser un vampiro y yo un demonio, y no creo que tu familia me acepte, además que podría ocasionarte muchos problemas…

- Ellos te aceptaran cuando te conozcan como yo lo hago… lo se- le dije con una tierna sonrisa mientras le acariciaba la cara…

- Lo mejor por ahora es mantenerlo en secreto… solo por ahora.

- Esta bien, no diré nada.

- Es solo por ahora…

- Lo se…

- Y voy a tratar de averiguar todo lo que pueda acerca de tu habilidad… no voy a dejar que pases por esto tu sola.

- ¿Quieres saber que es lo mejor que me paso hasta ahora?

La pregunta lo desconcertó…

- No entiendo como puede haber algo bueno que te haya pasado. Casi te secuestran, casi matan a tu mejor amiga, descubres que eres parte de un mundo que hasta hace unas horas no sabias que existía… es demasiado para asimilar, y tu lo estas llevando excelente…

- Lo mejor que me paso hasta ahora fue el haberte conocido… - le dije y lo bese nuevamente -…eres lo mejor que me paso hasta ahora…

- Tu también eres lo mejor que me paso en toda mi vida.

Sus palabras me hicieron sentir realmente especial… no podía parar de sonreír como una estupida….

- ….creo que es hora de que entre en casa, Luna se debe estar congelando allí afuera…

- Si, ve con tu amiga, y descansa. Lo necesitas.

Abrí la puerta del coche y me baje, justo cuando lo hice me acorde de algo…

- ¿Cómo voy a seguir en contacto contigo? ¿Me das tu teléfono o algo?

Aydam se puso a buscar algo en el asiento trasero del coche. Cuando por fin encontró lo que buscaba me lo dio…

- Aydam… cuando te pedí el teléfono me refería al numero, no a TU teléfono…- le dije sarcásticamente mientras le mostraba el celular que me había dado…

Aydam me sonrío con esa linda sonrisa que siempre tiene…

- Lo se, y te entendí. Pero lo mejor es que tú tengas ese teléfono. Mi número esta guardado. Trata que nadie sepa de ese teléfono. Para cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme, no importa la hora…

- Todo esto es tan… SECRETO… parece de espías… lo único que falta que me digas que después de usar el teléfono este se autodestruirá solo…

- Justo eso estaba por decirte… que solo puedes hacer una sola llamada y después tienes que tirar el teléfono, este se autodestruirá…

- Oh mierda…- dite atónita

- Es broma…- dijo mientras se reía -…cuanta imaginación tienes…eres hermosa.

Ese comentario me hizo sonrojar, y eso provoco que Aydam se riera nuevamente.

-Entonces si quiero contactar contigo… ¿te llamo desde este móvil?

- Exacto…

- Esta bien… y Aydam nuevamente gracias por todo.

- Nos vemos princesa…

Y con esto último se fue.

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25 Re: La princesa de los espejos el Vie Dic 30, 2011 1:19 am

Alexandrine


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26 Re: La princesa de los espejos Hoy a las 11:06 pm

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